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Educación financiera: ¿sabes cuál es tu nivel?

19/03/2021

La crisis de la COVID-19 ha puesto de manifiesto la necesidad de disponer de una buena educación financiera. España no es de los países europeos que saca ‘mejores notas’ en conocimientos financieros. La solución pasa por inculcar, cuanto antes, esta enseñanza a las nuevas generaciones.

La educación financiera permite a la sociedad comprender cómo funciona realmente el dinero y optimizar la gestión de la economía personal. Su reto principal es el de hacer que el conjunto de la población conozca los productos y los servicios bancarios, ya que muchos de estos son clave a la hora de afrontar una crisis económica como la ocasionada por la pandemia de la COVID-19. Ahora más que nunca, entender ciertos términos financieros ayuda a las personas a establecer mejores prácticas y no correr riesgos innecesarios. Así, es más sencillo tomar buenas decisiones. 

Es indispensable disponer de una buena educación financiera para tener una autonomía en la economía doméstica y, sobre todo, para tener buenos hábitos de ahorro. En este sentido, Liliana Arroyo, investigadora de Innovación Social de Esade, asegura que tener formación en finanzas es “el primer escalón que permite el resto de inclusiones, más allá de la financiera”. Para esta experta tener conocimientos sobre el capital ayuda a “tomar mejores decisiones y calibrar mejor los riesgos”. La población tiene la responsabilidad de asumir las riendas de su dinero y, para ello, debe tener un conocimiento mínimo de cómo funcionan los flujos del dinero.

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“La educación financiera ayuda a tomar mejores decisiones y a calibrar mejor los riesgos”

Gestionar la economía personal es, para muchos, una tarea algo tediosa. Tener claras las metas y ser consciente de los ingresos reales para poder vivir conforme a ellos es importante. Además, se recomienda aprender a elaborar presupuestos y analizar cómo repartir el dinero para sacarle mayor partido. La fiscalidad, el calendario de obligaciones tributarias o la existencia de posibles ayudas son otros de los temas en los que los ciudadanos deben estar informados. Y algo en lo que todos los analistas coinciden es que es necesario ahorrar y preparar la jubilación con antelación para disfrutar de un retiro sin sobresaltos.

¿Cuál es tu nivel en educación financiera?

Por lo tanto, conocer los términos que afectan a las finanzas personales es importante para garantizar que los ciudadanos sean económicamente resilientes. De hecho, es una realidad que la falta de conocimiento sobre la jerga bursátil hace a las personas más vulnerables a nivel financiero sometiéndoles a endeudamientos por encima de sus posibilidades que pueden incluso llevarles a la quiebra. La mejor manera de ganar autonomía y mejorar la responsabilidad es informándose. Más allá de los conceptos técnicos, existen algunas ideas clave que toda persona debería manejar para obtener una mayor rentabilidad de su capital:

Inflación

La inflación es el aumento del precio de forma continuada de bienes y servicios. Este desequilibrio entre producción y demanda se indica en España mediante el índice de precios al consumo (IPC). Es uno de los indicadores clave en la economía. El Instituto Nacional de Estadística (INE) es el encargado de actualizar la información de este indicador y se elabora de forma anual en función de una cesta establecida de productos y servicios en un lugar concreto durante un determinado periodo de tiempo. El resultado es una referencia que refleja las preferencias de consumo de la economía del país.

Ahorro

Pese a que pueda parecer un término sencillo, el término ‘ahorro’ engloba muchas consideraciones. Los expertos en finanzas recuerdan que se debe empezar a ahorrar cuanto antes, así será más sencillo para coger el hábito. Existe un amplio abanico de productos y servicios como los planes de ahorro individuales y los planes de pensiones que permiten optimizar el rendimiento del capital. Marcarse un reto futuro e implantar esta costumbre es la manera de vivir más tranquilamente. El secreto es convertir el ahorro en un hábito e involucrar cuanto antes a las nuevas generaciones.

Fondos de inversión

Ligado al anterior concepto, los fondos de inversión son productos que permiten diversificar la inversión en diferentes activos, sectores o mercados. En realidad, su peculiaridad es que hacen posible que inversores con un capital más modesto puedan optar a activos a los que en solitario no podrían acceder. Su tratamiento fiscal también es algo que hay que conocer. Por ejemplo, hay que tener en cuenta que hasta que el consumidor retira su dinero del fondo está exento de pagar impuestos. Renta variable, mixta, fondos fijos. Existen distintas soluciones que tienen presente, entre otros, la exposición al riesgo que conllevan. Del mismo modo, se pueden realizar inversiones en fondos temáticos, lo que hace que las aportaciones se realicen teniendo en cuenta criterios que van más allá de la rentabilidad y de la aversión al riesgo.

Volatilidad

La volatilidad trata de cuantificar la variabilidad o la dispersión de un activo respecto a su tendencia central. Es decir, ayuda a diferenciar un activo financiero estable de uno que no lo es. Lo óptimo sería que los valores estuvieran lo más próximos a la media. Ante una elevada volatilidad e incertidumbre, como la que se ha experimentado durante la pandemia de la COVID-19, es importante mantener la calma, ya que en el largo plazo la alta volatilidad desaparece.

La importancia de la educación financiera en las nuevas generaciones

Pese a su importancia para asumir independencia y autonomía, la educación financiera sigue siendo una asignatura pendiente en España. La ‘Encuesta de Competencias Financieras’, elaborada por el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), arroja algunos datos preocupantes. Casi un 50% de los ciudadanos es consciente de que sus conocimientos financieros son bajos o muy bajos. Además, un 27% de españoles asegura no tener conocimientos cualificados en materia de depósitos y desconocen fórmulas alternativas al ahorro.

Las estadísticas aún son más alarmantes si se analiza el conocimiento sobre economía y finanzas en los grupos de edad más jóvenes. Según varios estudios de ámbito nacional e internacional, un alto porcentaje de adolescentes españoles no son conscientes de que los hábitos financieros de su juventud pueden determinar sus vidas de adultos. Los jóvenes españoles se encuentran 20 puntos por debajo de la media de otros países, según el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Uno de cada cuatro adolescentes españoles no tiene la formación adecuada para elaborar una factura, para diferenciar las cláusulas de un plan de pensiones o para firmar una hipoteca, entre otras actividades.

El aprendizaje sobre las finanzas debería comenzar lo antes posible para comprender cómo funciona el dinero y cuáles son sus conceptos básicos

Los expertos recomiendan que cada joven debe disponer de una cuenta corriente con la que comprender de primera mano en qué consiste la gestión del dinero. “Educar es prever”, según destacó Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España, durante la última edición del Día de la Educación Financiera (5 de octubre).

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Los expertos coinciden al destacar que el aprendizaje sobre las finanzas debería comenzar lo antes posible para comprender cómo funciona el dinero y cuáles son sus conceptos básicos. Dependiendo de la edad del menor, será más o menos profundo. Por ejemplo, es recomendable que los más pequeños empiecen jugando con dinero ficticio, mientras que los más mayores pueden comprobar en el supermercado cuántos productos pueden adquirir con un presupuesto ajustado.

La industria financiera afronta el futuro con nuevos retos relacionados con el desafío de la digitalización, la irrupción de nuevos modelos de negocio, pero también con otros vinculados al fomento y al desarrollo de todo tipo de iniciativas para la mejora de la educación financiera entre la ciudadanía, sobre todo entre las nuevas generaciones.

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Fotografía de Suzy Hazelwood en Pexels
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