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Sostenibilidad
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Las empresas que alinean los ODS a su actividad son más competitivas a corto plazo

27/07/2020

El 78% de las compañías españolas menciona los ODS en sus informes, lo que prueba la integración de la sostenibilidad en sus líneas de negocio, según PwC. Les ayuda a identificar nuevas oportunidades y mejora su interacción con los stakeholders

En los últimos años, las empresas españolas han incrementado su grado de conocimiento e implicación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). De hecho, el 78% de las compañías de nuestro país incluyen los ODS en sus informes, mientras que, a nivel mundial, este porcentaje desciende hasta el 72%, según el estudio 'Las empresas y el desafío de los ODS', de PWC. Las compañías han interiorizado la responsabilidad que poseen en el proceso de hacer del entorno un mundo más sostenible y respetuoso y, a pesar del esfuerzo que ello les exige, muchas están viendo recompensados sus esfuerzos.

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Tal es así que, “a corto plazo, las empresas que alinean los ODS a su propósito y al core de la actividad, obtienen un mejor desempeño. Además de identificar nuevas oportunidades de mercado y desarrollar productos innovadores, mejoran su interacción con los stakeholders y convergen a medio plazo hacia modelos de empresa más inclusivos y sostenibles, aumentando la competitividad del negocio y la reputación corporativa”, señala Albert Carné, Director de Sostenibilidad de Banco Sabadell.

Los ODS, conocidos en Europa y España a través de  la Agenda de Desarrollo Sostenible o Agenda 2030, son objetivos globales que adoptaron los líderes mundiales en 2015 para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos como parte de una nueva hoja de ruta. Así, cada objetivo tiene sus metas específicas que deben alcanzarse de aquí a 2030.

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Entre los objetivos existentes (17), los más prioritarios para las compañías españolas son el de Acción por el clima -ODS 13-, y el de Trabajo decente y desarrollo económico -ODS 8-, citados por hasta un 92% de las compañías del IBEX. Justo por detrás, se encuentran el de Igualdad de género -ODS 5-; el de Alianzas para lograr objetivos -ODS 17-; y el de Educación de Calidad -ODS 4-, según el citado informe.

En este sentido, el 13% de las compañías españolas incluye objetivos ligados a ODS concretos, en comparación con el 14% mundial. Sin embargo, aunque España se sitúa cerca de la media global en este aspecto, siguen faltando objetivos concretos y cuantificables en el reporting de las organizaciones. Por ello, España, como otros países, tiene un largo recorrido por delante para conseguir resultados tanto a nivel cualitativo como cuantitativo.

Por qué los ODS son importantes para las empresas

Tal y como explica Albert Carné, los ODS constituyen el marco internacional de contribución al desarrollo sostenible y proporcionan a las empresas una guía para establecer sus hojas de ruta y configurar sus estrategias en torno a los objetivos en los que tienen capacidad de influencia.

En estos últimos años, “gobiernos e instituciones han puesto en marcha un conjunto de mecanismos y ordenamientos que incluyen de forma destacada el rol de las empresas en la labor en pro de la sostenibilidad. Hoy, su inclusión en la estrategia y el modelo de negocio a través de la adopción de criterios ESG (siglas en inglés de ambiental, social y buen gobierno), figura en el top de las agendas de los bancos centrales y de las distintas autoridades, supervisores y reguladores”, añade.

“También los inversores y una gran parte del mundo empresarial están dando prioridad a la necesidad de continuar, y, si cabe, acelerar la transformación de la economía hacia un modelo más sostenible que asegure una mayor resiliencia ante eventos críticos y globales como el que ha supuesto la crisis de la COVID-19”, subraya el responsable de Sostenibilidad de Banco Sabadell. Según una encuesta realizada por PwC, el 67% de los inversores ha identificado y dado prioridad a los ODS que son pertinentes para sus inversiones (un aumento con respecto al 38% de 2016) y el 43% está adoptando un enfoque proactivo para supervisar e informar sobre el rendimiento de las empresas de su cartera con respecto a los ODS.

Esta década se considera la "década de los resultados" y las empresas que demuestren ese liderazgo serán las que tengan más probabilidades de obtener el apoyo de los inversores, los organismos reguladores y la sociedad de aquí a 2030.

Impulsar el compromiso empresarial con la sostenibilidad

Así, “la lucha contra el cambio climático y la mitigación de sus efectos, la igualdad e inclusión social, la contribución al bienestar social y los derechos humanos son algunas de las cuestiones que ya determinan la trayectoria empresarial y su reputación”, destaca Carné. Pero, para ayudar a las empresas en su compromiso con los ODS, es vital la labor de los gobiernos y de las instituciones financieras. Los gobiernos juegan un rol destacado impulsando políticas y normas que incentiven el cambio de comportamiento. En este sentido, los ODS también pueden ayudar a las empresas a anticiparse a las leyes futuras y a tomar medidas para mantenerse a la vanguardia normativa. Para dar un mayor impulso, PwC, en su informe, también considera importante el establecimiento de una hoja de ruta clara por parte del Ejecutivo y eliminar los obstáculos para las organizaciones del sector privado que tratan de contribuir a ellos.

El Gobierno ya se ha puesto manos a la obra para comenzar a aplicar la Agenda 2030. A principios de julio, tuvo lugar la primera reunión de la legislatura de la comisión delegada, reunión que no había podido celebrarse antes por la llegada de la COVID-19. En ella, se aprobó la creación de un grupo de trabajo que permitirá poner en común las diferentes políticas que cada ministerio debe poner en marcha o tiene previstas, ya que se trata de una materia transversal en la que todos los ministerios están involucrados.

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Desde las instituciones financieras, el sistema bancario avanza en “la promoción de prácticas sostenibles y actividades económicas que generen prosperidad compartida, comprometiéndose a publicar un informe de progreso de los principios basado en el análisis de impactos, objetivos establecidos, medidas a implantar y mecanismos de revisión, e informando a la sociedad y a los reguladores”, señala Carné. Y añade que “este compromiso está recogido en Los Principios de Banca Responsable, el primer marco de referencia global que define el papel y las responsabilidades del sector bancario para garantizar un futuro sostenible, y están alineados con los ODS y el Acuerdo de París”.

Además, “la ratificación del Compromiso Colectivo de Acción Climática constituye una mayor concreción para situar durante los próximos tres años la alineación del negocio con los objetivos climáticos locales y globales a través de la revisión de las carteras de manera que estas reflejen la financiación de una economía baja en carbono”.

Entre las acciones propuestas en Banco Sabadell para contribuir a esos objetivos, se encuentran: fomentar y acompañar la transición de las empresas hacia un modelo más sostenible; contribuir a la inversión responsable, destacando aquellos productos o servicios que por su diseño cumplan con los criterios ESG; incorporar los criterios de sostenibilidad en el control y la gestión de riesgos y reducir la huella de carbono como organización; así como la generación de empleo o la lucha contra la pobreza y la desigualdad. Un ejemplo de ello es el lanzamiento del marco para la emisión de bonos vinculados a objetivos de desarrollo sostenible, fomentando la financiación de actividades que contribuyan al desarrollo medioambiental y social.

Qué ha supuesto la crisis derivada de la COVID-19 en la adopción de los ODS

“El escenario en el que ha situado la pandemia al conjunto de la sociedad ha mostrado un mundo con menos contaminación y con un uso más eficiente y productivo de las nuevas tecnologías a través del teletrabajo. También ha puesto en evidencia la importancia de los riesgos no financieros (su gestión y planes de contingencia) y la necesidad de impulsar modelos que den una respuesta adecuada a los colectivos sociales más vulnerables”, señala Carné. En este sentido, “la sostenibilidad en las empresas se hace más patente que nunca a la hora de afrontar situaciones de emergencia sanitaria, social y económica, tanto internamente, en relación a la viabilidad de los negocios y la continuidad del empleo, como externamente, en cuanto a la protección de los clientes y a la contribución con la sociedad”.

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A raíz de esta situación, “el mundo económico y empresarial ha entendido la importancia de la sostenibilidad y la oportunidad que supone para hacer las cosas de otra forma”, apunta el experto. Cada vez se pone más de manifiesto que a través de la adopción de los ODS contribuye a crear importantes oportunidades de negocio, asegurando el futuro a largo plazo de las empresas. Dada la necesidad de encontrar formas más sostenibles de vivir y operar, también existe un amplio consenso de que ahora es el momento de que las empresas lideren e intensifiquen drásticamente su compromiso para lograr los ODS.

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