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¿Te vas de vacaciones? Sigue estos consejos para evitar robos en tu hogar

La mayoría de nosotros tendemos a coger las vacaciones en el periodo estival y muchos viajamos. Según datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), en su barómetro de junio de 2018, el 42,5% de los españoles planeaba hacer algún viaje turístico.

Esto implica dejar la vivienda sin ocupantes durante unos días. Destacan agosto y septiembre, con 7,59 días y 6,79 días en 2018 respectivamente, según la Encuesta de Turismo de Residentes del INE. El periodo vacacional se ve acompañado con conductas indeseadas como los robos con fuerza en domicilios. ¿Hay alguna forma de proteger nuestra vivienda?

En 2018 los robos con fuerza aumentaron un 1,7%

Según el Portal Estadístico de Criminalidad en 2018 aumentaron, por primera vez desde 2013, un 1,7% los robos con fuerza en domicilios. De los 105.095 de 2017 pasamos a 107.012 robos. Aunque la cifra no alcanza los 127.444 casos de 2013, este repunte es significativo y es un motivo de más para tomar precauciones. Especialmente en algunas comunidades, como veremos.

Cruzando los datos estadísticos con la población registrada en el INE por comunidad, se muestra por número de robos cada 100.000 habitantes. El top 3 lo encabeza Murcia (382), seguida por Comunidad Valenciana (352) y Cataluña (344). 

¿Qué podemos hacer para evitar robos en verano?

El primer punto del decálogo de la Policía Nacional consiste en comprobar que puertas y ventanas están cerradas al irnos. Además, también se aconseja no bajar del todo las persianas. En verano hace calor y mantenerlas bajas no es sospechoso, pero sí cerrarlas por completo.

Hay varias formas de actuar cuando vamos a marcharnos del domicilio de vacaciones. A lo largo del artículo veremos algunas sin coste, otras low cost y algunas en las que merece la pena una elevada inversión. La primera de ellas es no dejar nada de valor detrás, aunque esta no siempre es posible.

Como segunda opción, siempre recomendable aunque no salgamos de viaje, está la de hacer un inventario de los objetos de valor, tanto para dificultar su posible venta de segunda mano como para modificar el contenido del seguro. Esto podría subir ligeramente su cuota mensual o anual.

En una tercera vía podemos recurrir a la instalación de una caja fuerte anclada a la vivienda. El precio de una caja fuerte pequeña para documentos puede rondar los 400 euros, aunque ascenderá hasta los 2.500 euros en caso de armarios de pequeño tamaño.

Métodos para simular nuestra presencia en casa

Una forma de hacer pensar a los amigos de lo ajeno que estamos en casa son los clásicos temporizadores de enchufe. Su precio ronda desde los 5 a 15 euros por enchufe, según la calidad y las funciones, y pueden, por ejemplo, encender lámparas por nosotros. En este sentido, la domótica también puede ayudarnos.

Los packs de inicio con bombillas inteligentes Philips Hue (113 euros, 3 ud), Belkin WeMo (79,99 euros, 2 ud) o las más asequibles TP-Link (24,99 euros, 1 ud) pueden incluso simular nuestro paso por las diferentes estancias al configurar una programación desde el smartphone.

Estos sistemas son, comparados con otros, muy asequibles y duraderos. El 84% de las bombillas led tienen una vida de más de 10.000 horas según la OCU; y algunos fabricantes informan de rangos de 25.000 a 30.000 horas (3 años y 5 meses encendidas).

Aún así, es altamente recomendable que alguien acuda a la vivienda a recoger el correo y hacer acto de presencia. La Policía Nacional recomienda dar un juego de llaves a un conocido de confianza que pueda pasarse, y no dejar nunca una copia de las llaves escondidas bajo macetas o felpudos.

¿Puerta con muchas cerraduras, blindadas, o acorazadas?

Existe el mito de que cuantos más cerrojos tiene una puerta más seguro es el cierre. No es cierto: la puerta solo será tan segura como el más resistente de ellos. Solo aumenta el tiempo necesario para abrir la vivienda, y este suele ser bajo, de 3 a 5 minutos según Prosegur. Por lo que se recomienda acudir a un experto en puertas blindadas y acorazadas.

Una puerta blindada es una barrera resistente que tiene un coste (sin instalación) de unos 800 a 1.200 euros. Suelen ser de madera y tener algunos componentes de acero, como el marco o una chapa intermedia.

Por otro lado las puertas acorazadas rondan los 1.700 a 2.500 euros, también sin contar la instalación. La estructura está fabricada íntegramente de acero y el chasis tiene tiene tres certificaciones según su resistencia.

Pero si buscamos algo aún más resistente, entre 2.000 y 4.500 euros podemos encontrar puertas de seguridad. Estas superan a las blindadas en que el sistema de cierre también ha sido testado. A menudo invertimos en puertas aparentemente muy resistentes cuya apertura resulta sencilla.

¿Cómo proteger las ventanas?

Las puertas blindadas son a la entrada de la vivienda lo que las rejas son a las ventanas. Aunque estas últimas tienen un cariz menos estético, también son particularmente útiles en bajos y chalets. Según un estudio realizado por Securitas Direct en 2018, los chalets ocupan el 43% de incidencias recibidas.

 

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El portal de precios de reformas Fixr sitúa el coste de instalación de rejas en 175 euros para una ventana de 1,2 x 1,2 metros, equivalente a una ventana convencional. Si es en aluminio en lugar de acero, puede bajar a 135 euros, mientras que para rejas de forja con anclaje químico (más seguras) asciende a 350 euros por ventana. Si es para evitar entradas, no supone un precio muy elevado.

Como alternativa algo más asequible está la contratación de alarmas para hogar con módulos de ventana. No evitan que los ladrones entren pero sí dan aviso a los servicios de emergencia y se convierten, con su placa de aviso “Esta vivienda está protegida”, en un elemento disuasorio.

Se aconseja no informar de que nos vamos

Más allá de nuestro entorno cercano, la Policía Nacional recomienda “no divulgar nuestra ausencia”. Tampoco mediante redes sociales. Publicar una fotografía nuestra en otro país informará públicamente y de forma instantánea de que tardaremos horas o días en regresar a nuestra vivienda, y puede no ser buena idea.

Tampoco se recomienda habilitar un mensaje informando de nuestra partida en el buzón de voz o, si trabajamos en casa, incorporar al email un recordatorio de vacaciones. Este tipo de información puede ser usada contra nosotros.

Fotografía de Samuel Zeller en Unsplash
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