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¿Conoces las viviendas bioclimáticas?

Construcciones que gracias a su configuración y orientación arquitectónica permiten satisfacer las necesidades climatológicas de sus habitantes. Eso son las viviendas bioclimáticas. Y se basan en la optimización de los recursos que proporciona el entorno.

Forman parte de un nuevo concepto arquitectónico basado en la necesidad de crear construcciones más eficientes, sostenibles y respetuosas con el medioambiente, entre las que se encuentran también las casas eco-friendly y las viviendas energéticamente eficientes o casas pasivas. 

Las edificaciones bioclimáticas buscan el máximo confort apoyadas en el uso de especificaciones técnicas, materiales y, sobre todo, cuidando la orientación de la vivienda para lograr una temperatura ideal, con un consumo energético prácticamente nulo, tanto en verano como en invierno.

¿Cuáles son sus principales beneficios?

Las distintas ventajas de estas construcciones están provocando un creciente interés y un aumento de la demanda en las edificaciones bioclimáticas.

Entre los principales beneficios, destaca un considerable ahorro energético, un claro aumento del confort y calidad de vida de sus habitantes y beneficios relacionados con la salud, como mayor presencia y contacto directo con la luz solar. Además, el uso de ventilaciones naturales cruzadas evita la necesidad de instalar sistemas de aire acondicionado, hecho que reduce notablemente la aparición de alergias o jaquecas. Por último, una evidente disminución del impacto medioambiental que proporcionará un entorno sin contaminación.

Para beneficiarse de todas estas ventajas será necesario aplicar las siguientes especificaciones:

  1. Realizar un exhaustivo estudio del clima y la orientación de la vivienda para aprovechar al máximo la captación de radiación solar, durante los meses de invierno, y valerse de las sombras para proteger y refrescar los distintos ambientes, durante los meses más calurosos del año. Para lograrlo será necesario proyectar la construcción de la fachada y la zona con más ventanales al sur (sur-sureste y sur-suroeste) siendo la orientación oeste la menos productiva y desfavorable.
  2. Aislamiento térmico de alto impacto. Escoger un aislamiento térmico adecuado permite reducir el consumo de energía hasta en un 30%, de modo que disminuye la pérdida de calor en invierno y el exceso de este en verano. En el caso de la arquitectura bioclimática, el espesor recomendado del aislante térmico debería oscilar entre los 15 y 20 cm, en función de la zona en la que se edifique y sus condiciones climáticas específicas.
  3. Ventanas con altas prestaciones. Para conseguir una eficiencia energética alta resultará imprescindible escoger e instalar adecuadamente ventanas de primera calidad, ya que gran parte de la pérdida del calor (entre el 25% y el 30% del consumo de calefacción) se produce por las deficiencias de este tipo de cerramiento.
  4. Eliminación de los puentes térmicos. Los puentes térmicos son las juntas entre materiales de distintas características que provocan una rotura de la continuidad de la capa aislante, lo que genera pérdida del calor concentrado en el interior de una vivienda. Por ello, al diseñar una vivienda bioclimática, habrá que proyectar capas de aislamiento continuas, sin interrupciones, hecho que permitirá mantener la temperatura adecuada en el interior, sin demasiadas pérdidas.
  5. Estanqueidad. Al sellar las distintas uniones entre los diferentes materiales de la construcción, se consigue crear un efecto de estanqueidad que evita las filtraciones de aire no deseadas, por lo que impide también la entrada de polvo y otros alérgenos, consiguiendo así un aire filtrado con baja concentración de dióxido de carbono.

Estos cinco supuestos permiten construir una vivienda más eficiente, gracias a su bajo consumo energético, más sostenible y más rentable a medio plazo, ya que el sobrecoste inicial, en comparación con una edificación convencional, se amortiza como mucho en 10 años.

La ventilación, un factor imprescindible

Un correcto sistema de ventilación permite conservar las temperaturas ideales en verano e invierno, además de favorecer la salud ambiental. Para ello, en las viviendas bioclimáticas, es necesario diseñar una ventilación estratégica que combine la ventilación natural, la ventilación convectiva y, cuando el diseño del edificio lo permite, la ventilación convectiva en desván

 

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La ventilación natural es la que se produce al abrir las ventanas de la vivienda para crear corrientes de aire. Para que este tipo de ventilación sea la adecuada, será necesario instalar ventanas en fachadas opuestas, sin elementos que obstaculicen el correcto flujo de aire y en fachadas transversales a la dirección de los vientos dominantes, analizados en el proceso de estudio de la climatología. 

Por otro lado, la ventilación convectiva es la que se produce cuando el aire caliente asciende y es reemplazado por el aire frío. Al diseñar una estructura con aperturas en la parte superior de la vivienda, el aire caliente puede ascender con más fuerza, por lo que se renueva con mayor facilidad.

Es necesario tener en cuenta que la pérdida y el exceso de calor en invierno y verano, respectivamente, se produce a través del tejado de la construcción. Para evitarlo, y si el diseño del proyecto lo permite, podría ser adecuado crear una obstrucción a modo de tapón entre el último piso y el tejado de la vivienda, como si se tratara de un desván, con el que se reduciría esta transferencia de calor. Para evitar la concentración de calor de la ventilación convectiva de las plantas inferiores, es conveniente abrir registros en el desván que posibiliten la renovación del aire, aunque durante los meses más calurosos del año será imprescindible que permanezcan cerrados.

Diseño de las viviendas bioclimáticas e impacto paisajístico

Además de los aspectos mencionados, el tipo de arquitectura juega un papel clave en la construcción de las viviendas bioclimáticas. Por norma general, la arquitectura bioclimática supone un mínimo impacto en el paisaje, por lo que no resulta visualmente invasiva en el entorno.

El diseño de una casa bioclimática influye también en el consumo de energía, por lo que este tipo de viviendas se construyen con materiales naturales y ecológicos y soluciones constructivas en geotermia, cuya forma regular, compacta y de una altura determinada permite una correcta ventilación de los interiores y el aprovechamiento total de la energía natural que proporciona el clima de la zona en la que se proyecta la vivienda. Bajo estas premisas imprescindibles es posible disfrutar de una casa bioclimática de arquitectura tradicional o contemporánea.

La arquitectura bioclimática se ha convertido en una de las soluciones constructivas que permiten reducir la contaminación, gracias a la optimización y explotación de los recursos naturales y energía que proporciona el entorno, minimizando el impacto ambiental y la huella de carbono.

 

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Fotografías de Bence Boros y Daniel Hansen en Unsplash
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