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¿Pueden el delivery y el take away impulsar la restauración?

Fri Dec 11 11:15:39 CET 2020

Las plataformas de servicio de comida a domicilio disponen de un alto potencial de crecimiento y pueden ayudar a mitigar el impacto de la COVID-19 en un sector que cerrará el año con pérdidas de entre 15.000 y 17.000 millones de euros

La segunda ola de la COVID-19 ha golpeado con especial dureza al sector de la restauración. Las restricciones, que en algunos lugares implican el cierre de los establecimientos, han provocado que el consumo fuera del hogar haya disminuido un 35% durante este segundo impacto de la pandemia, según un estudio de Kantar. En este escenario, el delivery (comida a domicilio) y el take away (comida para llevar), que desde el inicio de la crisis sanitaria han jugado un papel crucial, son las herramientas que pueden permitir a los restaurantes amortiguar las pérdidas sufridas este 2020.

El sector de la restauración perdió más de un 44% de la facturación durante el primer semestre de este año, lo que se traduce en 7.000 millones de euros menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior. Sin embargo, la caída del sector logró suavizarse desde el final del primer estado de alarma hasta el inicio del segundo, puesto que una parte de los españoles volvió a sus hábitos de consumo. Esta leve mejora se vio reflejada en el porcentaje de pérdidas, que descendió a algo menos del 25%, según Kantar.

En esta segunda ola de la COVID-19, las nuevas restricciones comienzan a frenar la recuperación que el sector de la restauración estaba experimentando. Según los datos de Pulso, la herramienta de Banco Sabadell que, a través de las interacciones con Terminales de Punto de Venta (TPV) del banco, permite analizar en tiempo real la evolución económica, la actividad comercial de los restaurantes ha caído en torno a un 40% interanual en el último mes en ciudades como Madrid y Valencia, donde los establecimientos se han mantenido abiertos, pero con limitaciones de aforo y toques de queda. Este descenso en la actividad asciende hasta casi un 80% en zonas como Barcelona o San Sebastián, donde la hostelería ha estado cerrada y solo se ha podido hacer uso del delivery o el take away

 

 

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Pie de gráfico: El crecimiento de la actividad comercial de ‘Restauración’ en Barcelona de la última semana de noviembre ha sido del 59,75% respecto a la semana anterior y de un 120,51% durante las últimas 4 semanas. Fuente Pulso

En este contexto, el sector ha perdido 350.000 puestos de trabajo y 65.000 negocios hosteleros se han visto abocados a cerrar hasta el mes de octubre, según Marcas de Restauración. Así, y a la vista de las nuevas restricciones, esta asociación calcula que se cierre el año con una caída en la facturación de entre 15.000 y 17.000 millones de euros.

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¿Qué papel ha jugado el consumo en los domicilios?

A pesar del efecto negativo que ha supuesto la pandemia del coronavirus en el consumo fuera del hogar, el rápido crecimiento de las plataformas de delivery en España ha logrado mitigar el impacto en los resultados de los restaurantes que las utilizan. Así, las ventas de las cadenas de comida rápida por esta vía han crecido este año un 170%, mientras que las del resto de restaurantes —no pertenecientes a franquicias— lo ha hecho en un 200%, según el estudio de Kantar. Además, las ventas de las tiendas de comida preparada han aumentado en un 330%.

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En efecto, parece que el uso del delivery y el take away va a aumentar en los próximos años. Durante el primer confinamiento en la primavera de 2020, el delivery suavizó la caída de la restauración: en España, 2,2 millones de usuarios nuevos se sumaron a los 11 millones de consumidores habituales. Aunque, según Kantar, un 60% de los clientes no cree que estas vías puedan sustituir el consumo fuera de casa, el portal Statista calcula que los ingresos del delivery de alimentos en España aumentarán anualmente más de un 9% en los próximos cuatro años. En consecuencia, frente a los más de 970 millones de euros que se espera facturar en 2020, en 2024 se habrán superado los 1.300 millones de euros. Además, de lo recaudado en 2020 solo alrededor de 275 millones de euros provienen del uso de plataformas —segmento que se espera que crezca un 12% anual durante los próximos cuatro años—, mientras que el delivery de restaurante a consumidor aporta más de 680 millones de euros a la facturación total, según Statista.

Como apunta el estudio de Kantar, quizá la clave resida en que los consumidores conciban el delivery y el take away como una experiencia distinta a la de salir a comer o a cenar a un restaurante, de manera que la facturación mediante estas vías compense las pérdidas del consumo fuera de casa. 

Un segmento con alto potencial de crecimiento

Frente a estas cifras de crecimiento del delivery en España tras la llegada de la COVID-19, la penetración de mercado es del 44%, el porcentaje más bajo de los 11 mercados analizados por Kantar. Es decir, solo un 7% de los usuarios recurren al delivery semanalmente. En los mercados asiáticos, por el contrario, esta cifra asciende hasta un 20%. Así, el porcentaje de implantación es muy desigual. De los países estudiados, al analizar la frecuencia con la que los usuarios hacen uso de estas herramientas, Corea del Sur se sitúa a la cabeza, con un 99% de implantación entre los menores de 50 años. En los países europeos, en cambio, la cifra es más baja: en Francia la implantación del delivery es de un 44%, mientras que en el Reino Unido y en España no llega al 37%. Estos datos apuntan a que el delivery es, como asegura el citado informe, todavía un sector emergente en Europa en general y en España en particular.  

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Fotografía de Jon Tyson en Unsplash
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