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El inquilino en España: así es tras la pandemia

Mon Aug 10 12:47:13 CEST 2020

Actualmente, el perfil es el de un varón, treintañero y con un sueldo medio de 1.200 euros al mes

El inquilino medio en España es hombre, tiene entre 30 y 40 años, nacionalidad española y está soltero. A nivel laboral cuenta con un contrato indefinido y un sueldo de 1.200 euros mensuales. Así lo indica el informe ‘IX perfil del inquilino en España’ de Alquiler Seguro, que este año ha sido realizado durante el periodo de confinamiento.

La situación provocada por la COVID-19 ha generado cambios relacionados con la demanda de alquiler que podrían mantenerse en el tiempo.

El inquilino medio actual

“El potencial inquilino es, efectivamente, un treintañero”, señala Álvaro Losada, gerente y socio director de ÔKAM Servicios Inmobiliarios. “Una persona con estabilidad e incluso un buen trabajo, pero que no tiene capacidad de ahorro porque se le va el dinero en el alquiler. Se crea un bucle: al tener que pagar un alquiler alto no tiene capacidad de ahorro y, entonces, no consigue el dinero necesario para comprar una vivienda”.

Según el informe, el inquilino medio vive con otra persona en un piso de dos o tres dormitorios en el que permanece una media de tres años. A la hora de elegir vivienda, hasta ahora primaba la ubicación, que estuviese cerca del lugar de trabajo.

El método de búsqueda más habitual sigue siendo el online. “El español busca casa a las 11 de la noche desde el sofá y con su móvil, resume Losada, “y usa apps en las que puede filtrar según sus intereses”. De media, ve 3,3 viviendas y visita la definitiva 2,4 veces antes de decidirse.

¿Qué ha cambiado en la ‘nueva normalidad’?

Una de las principales diferencias entre los resultados de este estudio y el mismo realizado en 2019 es el tiempo de búsqueda. Este año, debido sobre todo al confinamiento, los inquilinos tardaron 24 días de media para encontrar piso o casa. En 2019, esta cifra se reducía a 19.

Además, se ha percibido una variación en la demanda: las viviendas grandes y con espacios exteriores ganan protagonismo frente a otras más pequeñas y céntricas. Ante la posible implantación del teletrabajo, vivir cerca de la oficina o del lugar de trabajo deja de ser una prioridad.

Si nos remontamos a años atrás, como, por ejemplo, a antes de la crisis de 2008, el inquilino medio era más joven. “Se trataba de un perfil más inestable, más joven, porque el español por cultura ha querido siempre comprar vivienda. Ahora hay gente, como sucede en otros países de Europa donde hay más vivienda social, que contempla vivir siempre de alquiler”, explica el socio director de ÔKAM.

La situación tras la COVID-19

Aunque todavía está por ver si se mantienen en el tiempo, la crisis ha generado cambios en el mercado del alquiler. En primer lugar, como se destaca en el informe de Alquiler Seguro, muchos priorizan viviendas más grandes, a menudo fuera de los centros de las ciudades. “Aunque no muy alejadas de los núcleos urbanos, porque al final seguimos haciendo vida allí”, puntualiza Losada.

Puede cambiar, también, la forma en que se busca vivienda. “El coronavirus nos ha mostrado que tenemos tecnología a nuestro alcance que no utilizábamos, y va a acelerar su uso”, añade.

Otra posible consecuencia de la crisis es el aumento de la edad media del inquilino. Algo que, señala el experto inmobiliario, dependerá en gran medida de las decisiones políticas y la situación económica

“Recientemente recibimos la noticia del desbloqueo del fondo de la Unión Europea, que va a generar estabilidad en los mercados y minimizar la incertidumbre. Gran parte de la población está a la espera de ver qué pasa, mientras que otros están comprando viviendas por miedo a que se paralice el mercado. Septiembre y octubre serán meses decisivos para ver el daño que el coronavirus ha hecho en el bolsillo de los españoles”, explica.

Fotografía de Alireza Ahmadi en Unsplash
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