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Cómo adaptar la casa para la llegada del bebé

Optimiza el espacio, prepara su habitación con mimo y hazte con todos los elementos imprescindibles para su cuidado. Con el nacimiento de tu bebé llega la revolución a tu vida, y también una serie de cambios que deberás hacer, en los meses previos a su llegada, para que todo sea confort, comodidad y armonía en la medida de lo posible.

La llegada del primer bebé es, sin duda, una de las mayores revoluciones que experimentaremos en nuestra vida, si no la que más, a todos los niveles posibles. Por eso, unos meses antes de su nacimiento, se imponen una serie de cambios en el hogar que faciliten la futura convivencia de la nueva familia y que, sobre todo, ofrezcan al recién llegado el espacio y el confort que se merece.

“Es indudable que la casa cambia, pero lo importante es tener claro cómo será ese cambio, esa nueva adaptación, lo que podríamos llamar la ‘creación del nido’. Preparar la casa para este ‘invitado’ tan especial que se va a quedar es el primer regalo de los padres y revierte en salud para la familia”, explica Rita Cifuentes, experta en hogar y cofundadora de The Home Academy, la Primera Escuela Especializada en Organización y Disfrute del Hogar.

Un nuevo espacio

En primer lugar, hay que tener previsto el espacio donde vamos a colocar su cuna, su cambiador, su ropa… Todos sus nuevos enseres. Es importante que la habitación tenga luz natural, a ser posible tamizada con visillos cálidos para que sea tranquila, y que reciba pocos ruidos del exterior, si se vive en una ciudad. “Las paredes deben estar pintadas o empapeladas con tonos suaves y la alfombra también debe aportar colores cálidos. Es aconsejable pensar en un espacio de la casa que pueda ser su habitación durante los primeros años, aunque, como es lógico, con el tiempo cambiarán la decoración y el mobiliario para responder a las nuevas necesidades que surjan, según la edad”, aconseja la experta en hogar.

El mobiliario constituye otra nueva e importante necesidad, y resultan imprescindibles una cuna o un armario para mantener ordenadas y a mano todas las cosas del bebé. “Si esto último no es posible, se puede optar por un mueble auxiliar o estantería que cumpla la tarea del armario en la habitación. De esta manera, evitaremos que haya cosas desperdigadas del bebé por toda la casa, ya que tendrán su lugar y, una vez utilizadas, volverán a él”, asegura la cofundadora de The Home Academy.

Otro elemento muy útil es un mueble cambiador, pero, si no se tiene demasiado espacio, una segunda opción es una pequeña colchoneta para colocar encima de una mesa o de la cama cada vez que se necesite, y se puede encontrar en las tiendas especializadas en mobiliario de bebé.

Además de la preparación del espacio y del ‘avituallamiento’ de mobiliario, el resto de la casa también deberá prestarse a una gran revisión del orden, en las diferentes estancias. Es un buen momento parar deshacerse de enseres y otros objetos que no sean útiles o bonitos, puesto que, en esta época tan especial, cuantas menos cosas tengamos ocupando espacio o desordenadas, mejor las gestionaremos. Retirar aquellos muebles que dificulten mover el carrito o la silla del bebé es el primero de los pasos. “En el salón o el dormitorio, prepara espacios donde poder estar, amamantar y disfrutar del bebé; hazlos más confortables aún. Cuida la iluminación eléctrica: mejor lámparas de mesa con la luz más indirecta y a niveles más cálidos”, apunta Rita Cifuentes.

 


 

Los “básicos” del bebé

En cuanto a los básicos del bebé, simplificar será lo mejor, ya que, más que nunca, conviene ser práctico y saber priorizar. Para ello, antes de salir a comprar, conviene escribir sobre un papel las cosas que consideremos esenciales para sus primeros meses de vida. De esta manera, evitaremos compras innecesarias. “Hay que pensar cuáles serán los cuidados que precisará el pequeño y en qué época del año. Esto ayudará a establecer las necesidades sobre las que elaborar una lista y un presupuesto razonable y adaptado”, aconseja la experta. Si bien, los básicos de cualquier canastilla son: ropa de vestir y pijamas, toallas de baño, productos para su aseo, jabón especial para lavar la ropa, utensilios para su alimentación, cuna y la ropa de cuna, cochecito y silla para el coche.

“Para sus prendas de vestir, conviene apostar por tejidos naturales y de calidad, preferiblemente de algodón, puesto que los bebés tienen una piel delicada y, al menos, una talla más grande, ya que crecen más rápido de lo que podemos imaginar. Son muy útiles los bodys y los pijamas que se puedan cerrar en la entrepierna o con botones laterales, que resultan más cómodos a la hora de vestirle o de cambiarle el pañal. Si está previsto que el bebé nazca en invierno, comprar un mono o ‘buzo’ será la mejor inversión para que esté abrigado cada vez que salga de casa.

Tampoco pueden faltar un par de toallas o capas de baño, un arrullo, un par de mantas y varios pares de calcetines. Para la cuna, ten preparados tres juegos de sábanas de algodón y un saco con cremallera, así evitarás que el recién nacido se destape y se enfríe en invierno”, detalla Rita Cifuentes. Y aporta un gran consejo: “Toda la ropa del bebé ha de ser lavada antes de ponérsela, también las sábanas de su cuna, con un jabón con ph neutro para prendas delicadas. Si tiene perfume, que sea de aceites esenciales. También es recomendable no utilizar suavizante para que su piel esté protegida. No debemos olvidar que su piel nunca ha estado en contacto con ningún tejido ni otros productos”.

Para su aseo y baño diarios, la lista es clara: pañales, toallitas húmedas, esponja natural, cepillo de cerdas suaves para el pelo, tijeras de punta redonda para las uñas, jabón con ph neutro y crema hidratante, y una bañerita. “El baño es uno de los momentos que, probablemente, más le gustarán al bebé, por lo que usa productos de buena calidad y naturales, respetuosos con su piel y su salud”, especifica la cofundadora de The Home Academy.

Finalmente, en relación a su alimentación, ármate de baberos grandes y suaves, que siempre son muy prácticos; y de biberones ergonómicos y tetinas que vayan siendo apropiadas para cada edad. “Compra una trona evolutiva para las comidas o para estar en la mesa con el resto de la familia. Se va adaptando a cada edad y acaba siendo una silla para cuando sea más mayor”, concreta la experta en hogar.

Cuestión de presupuesto

La llegada del bebé supone un considerable gasto económico, por lo que puede ser interesante valorar si vale la pena comprar algunos utensilios de segunda mano o pedir a los familiares y amigos que nos regalen cosas que vamos a necesitar. Desde el principio, lo aconsejable es hacer un presupuesto del gasto, definiendo bien las necesidades reales. “Dependiendo de la calidad y de la marca de los utensilios, la ropa, etcétera, que vayamos a comprar, la llegada del bebé puede suponer entre 2.000€ y 3.000€ de gasto. Por eso, es recomendable identificar, primero, si hay utensilios en buen estado que pueden usarse de familiares o amigos (cuna, cochecito, cambiadores, ropa en buen estado…), quienes, en muchas ocasiones, agradecen que se vuelvan a utilizar y que se despeje su trastero”, concluye la cofundadora de The Home Academy, la Primera Escuela Especializada en Organización y Disfrute del Hogar.

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Fotografías de Kelly Sikkema y Nynne Schroeder en Unsplash
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