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Los retos de la desescalada

04/05/2020

Las empresas se enfrentan a la recuperación de su actividad con esperanza pero, sobre todo, con muchas incertidumbres. Porque ante el deseo de la desescalada está el reto de controlar y evitar que la pandemia se propague

El pasado 28 de abril el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dio a conocer la hoja de ruta de la desescalada y la recuperación de la actividad económica o, lo que es lo mismo, el plan para la transición hacia una nueva normalidad, como lo ha bautizado el Ejecutivo. 

El plan comenzó el 4 de mayo y se aplicará en cuatro fases de dos semanas cada una. Además, es asimétrico, es decir, el ritmo es diferente en cada provincia y el avance o retroceso entre las fases dependerá del estado en el que se encuentren los sistemas sanitarios, de la evolución de la epidemia y del cumplimiento de las medidas, entre otros factores. 

Esto se traduce en que el plan puede ser modificado en cualquier momento, de ahí que no podamos tomar las fechas señaladas para las distintas fases como inamovibles. Y es que si algo ha demostrado la COVID-19 es que la incertidumbre es lo único que podemos dar por cierto en esta crisis.

El plan del Gobierno obedece a las recomendaciones de la Unión Europea, que plantea un proceso gradual, diferenciado por zonas geográficas, sectores económicos y grupos de población. 

Coincide también, en buena medida, con el dibujado por la consultora KPMG en su publicación Tendencias , que incluía recientemente un análisis sobre “El impacto económico del COVID-19: retorno gradual, recuperación desigual”. 

La consultora adelantaba que era probable que se retomase primero la normalidad en sectores con menor exposición al público para hacerlo posteriormente en aquellos que tienen un alto índice de contacto entre personas. De ser así, ”sectores como la hostelería, los eventos o el turismo serían los últimos en volver a funcionar”, explica la citada publicación. 

En este sentido, los consultores de KPMG prevén que el proceso de recuperación del sector turístico será gradual y muy ligado a la apertura de los medios de transporte. El turismo de convenciones y congresos se demorará más, primero con actividades privadas y cerradas, que se prevé que se reinicien a finales de 2020, mientras que los eventos masivos y abiertos al público no se retomarían hasta que existiera una vacuna.

Los datos publicados de la economía real confirman que el sector servicios será de los últimos en recuperarse de los efectos de la pandemia. En China, la producción industrial cayó en marzo un 1,1% frente al 13,5% de los dos primeros meses, un registro mejor de lo esperado por el mercado, que preveía una caída del 7,3%. Sin embargo, esta recuperación no ocurre en el sector servicios: las ventas de minoristas se desplomaron un 16% frente al 20,5% de enero y febrero, muy por debajo del consenso de mercado, que situaba la caída en el 10%.

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Es necesario que las compañías tengan en cuenta estas previsiones en la actualización de sus planes de negocio. Las empresas deben preguntarse cuándo se sentirá la gente lo suficientemente segura como para reanudar su vida y cómo cambiarán sus hábitos de consumo y, sobre todo, cómo afectan estos dos puntos a mi negocio. Carlos Cuatrecasas, socio de Estrategia de KPMG, apunta también la necesidad urgente que tienen las empresas de revisar su estrategia en el contexto pos-COVID-19, ya que ¨la demanda y los hábitos de los consumidores han cambiado y aquellas compañías que se adelanten en esta adaptación no solo superarán la crisis, sino que saldrán reforzadas”.

La importancia de contar con protocolos por sectores

Las medidas de desescalada y los protocolos de actuación deben tener en cuenta las singularidades de cada sector económico y, en particular, de los sectores que se verán más afectados. Todo apunta a que las peores fases de la pandemia ya han pasado, pero la incertidumbre sobre cómo se reactivará la actividad económica apunta que no todos alcanzarán al mismo tiempo la nueva normalidad. De hecho, solo el 20% de los comercios han abierto, según los datos de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) y la Confederación Española de Comercio (CEC). 

En ese sentido, el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo ha publicado el Protocolo y Guía de Buenas Prácticas Dirigidas a la Actividad Comercial en Establecimiento Físico y no Sedentario, donde distingue entre sectores. Las siguientes medidas hacen referencia a las aprobadas para el inicio de la fase 0 de desescalada, que comenzó el 4 de mayo: 

Alimentación

  • Se reiteran las medidas de seguridad aprobadas y adoptadas hasta este momento por el comercio alimentario y su experiencia en este periodo. 
  • Si el producto se encuentra expuesto directamente al cliente sin envasar se deberá proteger en vitrinas, plástico, cristal, metacrilato o cualquier otro material que garantice su higiene. En el caso de productos de la pesca, carne, charcutería, pollería o de frutas y verduras y hortalizas en despacho asistido podrá establecerse una distancia de seguridad entre el cliente y los productos adaptada al tamaño del establecimiento. En el caso de frutas y verduras en autoservicio deberán recogerse recomendaciones respecto al lavado y tratamiento del producto y el uso obligatorio de guantes desechables. 
  • Utilización de guantes tanto para el vendedor como para el cliente que manipulen productos no envasados. 
  • Se recomienda que el vendedor utilice guantes, cumpliendo con la reglamentación sobre manipulación de alimentos si es el caso. En el caso de no contar con ellos, se extremarán las medidas de seguridad y la frecuencia en la limpieza y desinfección. 

Textil

  • En los establecimientos del sector comercial textil, y de arreglos de ropa y similares, el uso de probadores deberá ser limitado al máximo. Dada la variedad de tejidos existentes y procedimientos de desinfección, el establecimiento dispondrá de una estrategia de tratamiento y/o desinfección de las prendas probadas y/o devueltas tras su adquisición. 
  • Con objeto de limitar el uso de los probadores con el fin de cumplir las medidas de distanciamiento interpersonal e higiene, se recomienda que se valore la posibilidad de cierre temporal o apertura parcial de los probadores alternando, por ejemplo, uno abierto con uno cerrado. 
  • Se establecerá un control de entrada en la zona de probadores y contarán con la asistencia de personal interno de tienda, todo ello con el fin de garantizar las medidas de seguridad e higiene.
  • En caso de que el acceso al probador sea mediante cortina, ésta se tocara solo con guantes o bien con el codo. Las cortinas deberán ser desinfectadas así como el interior de los probadores, especialmente suelos y mobiliario. Se evitará la existencia de mobiliario y decoración no imprescindible para su uso. 
  • En la medida de lo posible, se facilitarán guantes a los clientes a la hora de tocar las prendas.

Calzado

  • Se recomienda que las pruebas del producto se realicen mediante calcetines desechables o bolsa plástica proporcionados por el comercio. 
  • Limpieza del producto probado y no comprado y el devuelto.

Joyerías, relojerías y similares

  • Por las especiales características y valor de los artículos a la venta y con aras a mantener las medidas básicas de seguridad del establecimiento se podrá pedir al cliente que se descubra de la mascarilla al pedir entrar en el establecimiento para su identificación más clara y, una vez permitido su acceso, podrá volver a usarla. 
  • El cliente no deberá tocar ninguna superficie, vitrina o catálogos salvo con guantes nuevos proporcionados por la tienda o aquellos que aporte la clientela y que sean lavados con gel hidroalcohólico. No podrá tocar las mercaderías, sino que será el comerciante quien se las enseñe. 
  • Todo el muestrario deberá estar desinfectado y se realizará la desinfección de cada una de las piezas cada vez que se toque o se prueben. 
  • Si se realizan pruebas de artículos, el vendedor deberá usar mascarilla y guantes y el cliente mascarilla y desinfectarse con gel hidroalcohólico las manos o la parte del cuerpo donde vaya a realizarse la prueba. 
  • Se recomienda como productos desinfectantes el agua y jabón de manera general. También el alcohol propílico de 70º frotándolo con una toallita o disco de algodón evitando su aplicación en aquellas joyas que puedan ser dañadas por el alcohol (como perlas) en cuyo caso se recomienda el uso de peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) o realizar un baño de vapor con dicho compuesto. Igualmente, se recomienda la desinfección con radiación ultravioleta. 

Tecnología, telefonía y cultura (libros, cd’s, películas y similares) 

  • Se proporcionará a los clientes guantes desechables en la entrada del establecimiento o área siendo obligatorio su uso para la manipulación de los productos.  
  • Se limpiará frecuentemente expositores y productos expuestos.  
  • En caso de devolución de productos, se actuará como se recoge en el apartado de medidas generales de higiene y protección de los clientes.  
  • No se desinfectarán los libros, de hecho, el cliente solo podrá tocar el libro que vaya a adquirir.  
  • Teniendo en cuenta que los materiales que componen los libros y publicaciones en papel están compuestos por materiales variados (papel, cartón, plástico, tela, cuero, pegamento, hilo, etc.), se recomienda que en los casos de devoluciones, éstas se depositen en un lugar apartado y separadas entre sí durante 14 días, de manera que pueda garantizarse que no están infectados cuando vuelvan al canal librero. 

Muebles 

  • En la medida de lo posible, los clientes recogerán los productos de forma individual o bien con la adecuada protección si se requiere ayuda para su carga en el vehículo. Los repartidores a domicilio y los montadores de las tiendas deberían llevar cantidad suficiente de elementos de protección individual (mínimo dos pares de guantes y dos de mascarillas por persona) por si resultan dañados en alguna manipulación y también geles desinfectantes para antes y después de cada entrega. 
  • Los sofás, sillas, colchones o cualquier mueble o accesorio que para su venta requiera de contacto físico, será cubierto con protectores o cubre canapés que se desecharán o desinfectarán una vez terminada la prueba. 

Tiendas de cerámica, baños, cocinas y reformas en general 

  • En la presentación de muestras, a la hora de testar la textura de los materiales, se indicará al cliente la zona donde realizar la prueba y a continuación se someterá la pieza al oportuno proceso de desinfección. 
  • A la hora de trabajar con catálogo físico, o bien lo presenta el vendedor u ofrecer guantes protectores y desechables al cliente para su utilización. 
  • Se fomentará la relación con el profesional contratado por el cliente para poder apoyar la coordinación de la obra evitando al máximo la movilidad del cliente. 
  • El suministro de los productos se realizará directamente al destino de la obra bajo el procedimiento de suministro que asegure la higiene y desinfección de los espacios transitados. 
  • Para mayor seguridad, en los mostradores de albaranes es recomendable que se utilicen mamparas y, en lo posible, protección por parte de los trabajadores.

Tiendas de sombreros o tocados 

  • Cuando se realicen pruebas de accesorios de cabeza, se usarán gorros desechables de celulosa que se tirarán una vez terminada la prueba.

Gasolineras

  • Asegurar el uso de guantes desechables y el mantenimiento de la distancia interpersonal de dos metros utilizando surtidores alternos para repostaje de carburante. Mantener la zona de repostaje limpia y desinfectada.

Peluquerías 

  • Trabajadores y clientes deberán disponer de elementos de protección (guantes, mascarillas, batas individuales). Si el cliente no tiene estos medios, se les facilitará en la medida de lo posible, según la Guía que ha elaborado la Asociación Nacional de Peluquería y Cosmética.
  • No se repartirán revistas ni prensa en papel ni en formato electrónico y las zonas de juego infantil estarán cerradas. 
  • Mantener una distancia de seguridad de entre 1,5 y 2 metros entre el cliente y el trabajador, así como entre el cliente y los elementos del local. En la medida de lo posible, se instalará una mampara en la zona de recepción. 
  • Los clientes mantendrán también esta distancia de seguridad entre sí y se instalará una mampara de seguridad entre cada asiento. 
  • Preparación de cepillos, tijeras, peines previamente, y asegurar que estén perfectamente higienizados para cada servicio. Evitar introducir la mano en los productos (champú, mascarillas) y coger lo necesario con una cuchara o usando guantes. 
  • Finalizado el servicio, tirar todo el material desechable y el resto, lavar a 60 grados durante 30 minutos. Desinfectar el asiento y todos lo materiales que hayan estado en contacto con el cliente.

Restaurantes

  • Durante la fase 0, los restaurantes solo podrán ofrecer servicios de comida para llevar. Hasta ahora, bares, cafeterías y restaurantes podían ofrecer servicios de take away a través de diferentes plataformas. La diferencia ahora es que los clientes se pueden acercar al establecimiento a recoger la comida. 
  • Los pedidos se realizarán por teléfono, correo electrónico o a través de aplicaciones móviles y se establecerá una hora de recogida para evitar aglomeraciones en el local. 
  • El restaurante deberá garantizar la separación física de dos metros o, cuando no sea posible, contar con la instalación de mostradores o mamparas para la protección de trabajadores y clientes.
  • La atención debe realizarse de manera individualizada. Nunca podrá atender un mismo a trabajar a más de un cliente a la vez. La empresa debe garantizar a sus empleados medidas de protección, como geles, mascarillas y guantes. 
  • Se establecerá una franja horaria exclusiva para mayores de 65 años. 
 
 
 

 

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