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Las escuelas de negocio se reinventan pensando en el nuevo tejido empresarial pos-COVID-19

11/05/2020

Aunque pueda parecer que la digitalización acabará con la formación presencial en las escuelas de negocio, el sector evoluciona, imbricándose cada vez más con las empresas y la sociedad para aportar más valor en la próxima recuperación económica

“En el centro de la transformación educativa están las personas, no la tecnología”. La frase, aunque resulte paradójico, pertenece a Nieves Segovia, una de las referentes mundiales en nuevas tendencias educativas y digitalización, tanto desde su posición como presidenta de la Institución Educativa SEK (Universidad Camilo José Cela y Colegios Internacionales SEK) como fellow del programa ‘Advanced Leadership Initiative’ de la Universidad de Harvard. En esta línea de pensamiento, informes como este de la Association of MBAs, son partidarios de una integración de la tecnología en la educación adaptada a la realidad de las necesidades de cada economía, pero siempre con un componente presencial que “incremente la cultura profesional de los participantes”.

Es decir, que como defiende Robert Wolcott, director de la Kellog School of Management, hay que dejar de enseñar conocimientos “por muy modernos que sean” para centrarse en explicarles qué hacer con ellos y cómo aplicarlos a su realidad cotidiana. Según Wolcott, “con el coronavirus hemos cruzado el rubicón y cualquier empresa no debería dudar de lo importante y urgente que es una transformación digital, también en el campo educativo”.

En España, iniciativas como Cre100do, bajo el paraguas del ICEX, ya promueven una nueva concepción de la educación completamente pegada a la realidad cotidiana del directivo. Por ejemplo, el informe ‘En la agenda del CEO’, elaborado por Carlos Mira, define cinco habilidades en las que alguien en esta posición dentro de una compañía debe estar continuamente formándose a lo largo de toda su carrera: Buscar nuevas oportunidades en un mundo que cambia muy deprisa y revisar el modelo de negocio en el contexto de la revolución tecnológica, desarrollar la posición dentro del ecosistema con modelos de crecimiento más allá del crecimiento orgánico, impulsar una organización para el siglo XXI, comprometer al talento, y mejorar la reputación de la empresa y su imagen de marca.

Qué han hecho en la crisis las escuelas de negocio

Desde que en el mes de marzo comenzaran las medidas de confinamiento, el sector de las escuelas de negocio, uno de los punteros de la economía española a nivel internacional, se movilizó con rapidez para intentar ofrecer alternativas no solo a sus más de 115.000 alumnos de todas partes del mundo, sino, también, a las empresas, muchas de ellas partners de estas entidades. Un segmento que genera una riqueza anual de alrededor de 1.200 millones de euros (el 0,1% del PIB nacional), y que da empleo a más de 15.000 personas, contándose algunos centros entre los más prestigiosos del mundo, como revela el ranking de Quacquarelli Symonds (QS), líder mundial en evaluación por materias del rendimiento educativo.

A título particular, cada una de las escuelas de negocios están poniendo en marcha iniciativas muy interesantes, que conjugan toda esa corriente innovadora (e imparable) del sector, con la urgencia de ayudar a empresas y alumnos en la crisis actual. Dentro de ellas cabe citar como ejemplos:

  • ESADE fue de las primeros centros en clausurar temporalmente sus instalaciones, poniendo a disposición de sus alumnos y personal docente una dirección de correo electrónico para solucionar cualquier duda de salud relacionada con la pandemia. Además, está llevando a cabo diversos webinars dirigidos a profesionales, sobre temas como el futuro de la economía mundial o medios para cerrar una ronda de inversión en esta coyuntura, y, también, está apostando por contenidos muy didácticos pensados para su colectivo alumni. Además, la implicación de la red de antiguos alumnos ha sido tal que está permitiendo incluso que se pueda fabricar material sanitario en 3D y láser para centros de salud.
  • El Instituto de Empresa (IE) ha apostado, en cambio, por ofrecer en la Red información, artículos de análisis, cursos online y hasta webinars que explican los retos económicos que supondrá el mundo pos-COVID-19. Además, está promoviendo las iniciativas desinteresadas que están llevando a cabo sus antiguos alumnos promocionándolas a través de su red alumni, de cara a que se fomente la colaboración entre ellos.
  • IESE, que también ha logrado mantener el ritmo de sesiones de sus programas MBA a través de clases online, está llevando a cabo regularmente webinars para ayudar y asesorar a empresarios y directivos a gestionar del modo más eficiente posible, de la mano de los expertos de la escuela. También está alentado a sus antiguos alumnos a impulsar iniciativas solidarias y está fomentando la publicación de contenido de interés para reducir la incertidumbre y apostar por la RSC.
  • EAE, además de proporcionar información permanentemente actualizada a su red de alumnos, ha decidido proseguir con su calendario formativo online, dando pautas de seguridad para que todos los participantes, profesores incluidos, eviten al máximo las posibilidades de contagio. Además, han establecido un sistema continuo de conferencias y otras comunicaciones entre profesionales, alumni y estudiantes para compartir conocimiento de manera telemática.
  • Deusto Business School, por ejemplo, se ha apoyado en la tecnología para impartir formación en remoto, así como ha implementado un programa, denominado SOS, para ayudar a los profesionales de las empresas a Salvar, Organizar y Sobrevivir en este contexto de crisis. Una de estas iniciativas ha sido brindar el apoyo de estudiantes de manera desinteresada a pymes y autónomos para que puedan gestionar mejor la crisis actual.

El denominador común en todos estos ejemplos, además del esfuerzo en mantener la regularidad de las clases, es la apuesta por ofrecer contenidos de utilidad para el tejido empresarial, generando valor y nuevas formas de colaboración con ellos. A este respecto valga la reflexión de los especialistas de GlobalFocus Ken Starkey y Howard Thomas acerca de los efectos de la crisis actual en el sector: “Sospechamos que las fuerzas del mercado conducirán inevitablemente al cierre de muchas escuelas de negocios, ya que es imposible mantener el ritmo de crecimiento del último cuarto de siglo. El desafío para las que deseen sobrevivir y prosperar es redefinir el concepto de una escuela de negocios de calidad, poniendo énfasis en la creación de valor tanto en relación a nuestras necesidades económicas como sociales”.

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Los profundos cambios que vienen

Mike Eisenberg, decano emérito de la Universidad de Washington y fundador de la Information School en ese centro, predijo que para el año 2050 cualquier estudiante tendrá un plan educativo totalmente personalizado a sus capacidades, horario y desempeño profesional, gracias al impacto que habrán tenido en la educación tecnologías como la Inteligencia Artificial, el machine learning o el Big Data. A tres décadas vista de ese futuro hipotético, comienzan a verse las posibilidades que los nuevos desarrollos están teniendo sobre el sector, lo que abre un abanico de posibilidades para aquellas empresas que quieran apostar por él, en campos como:

  • La omnicanalidad de dispositivos y plataformas, permitiendo al usuario disponer de sus contenidos en cualquier momento y lugar.
  • La implantación de la tecnología cuántica, que incrementará a niveles exponenciales el intercambio de datos y la seguridad de los contenidos, como ya estamos empezando a ver.
  • La robótica cognitiva, aplicada para potenciar el pensamiento lógico y deductivo, de los que ya empieza a haber modelos operativos aplicados al campo educativo.
  • Inteligencia artificial para hacer cosas hoy soñadas, como reproducir eventos del pasado o interactuar con organismos microscópicos, tal y como se detalla en el informe de la Universidad de Stanford Artificial Intelligence and Life in 2030.
  • Acceso a nuevas fuentes de conocimiento a través del Big Data, ofreciendo al profesional de forma permanente cursos para mejorar sus habilidades en base a lo que trabaje o a sus búsquedas en la Red, tal y como afirman expertos como Kenneth Cukier.

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Fotografía de Progressive Insurance en Unsplash
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