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¿Has pensado en invertir en muebles multifuncionales?

Hoy en día, con el precio del alquiler por las nubes, una opción muy demandada para vivir son los estudios o pisos muy pequeños, que en ocasiones no superan los 30 m2. Pero el tamaño no está reñido con la estética ni con la comodidad, ya que estos apartamentos pueden ser hogares confortables, cómodos y bonitos. Amueblar este tipo de pisos se convierte en un reto, hay que decorar con escuadra y cartabón y utilizar muchos trucos. Uno de ellos son los muebles multifuncionales. Pero, ¿merece la pena invertir en ellos?

Este tipo de muebles combinan la estética y la funcionalidad. En algunas ocasiones no hay más remedio que tirar de ellos. El mueble multifuncional por excelencia es el sofá cama. En los estudios o lofts estos sofás suelen ser las únicas camas de la casa. De día es un sofá, el centro del salón-comedor-cocina y de noche transforman el living en un dormitorio. Desde hace unos años está muy de moda el sofá esquinero o chaise longue. Estos sofás son muy cómodos, se acoplan perfectamente a los espacios y son fácilmente plegables. Algunos de ellos incluso tienen capacidad para guardar objetos, por lo que son sofá, cama y cajonero. Un ejemplo es el sofá Montréal de Maisons du Monde.

Para aquellos que quieran una cama independiente del sofá, las hay que se guardan en armarios e incluso que se elevan y se sitúan en el techo. Se repliegan completamente y desaparecen de la habitación. La estructura es muy sencilla y se recogen sin esfuerzo. Las dimensiones de estas casas son muy pequeñas, por ello, la adaptabilidad de las estructuras tiene que ser óptima.

Sigamos en nuestro hipotético loft. Supongamos que es un apartamento de 30m2, distribuidos de la siguiente manera: un recibidor-salón-dormitorio, con cocina integrada, de unos 25m2 y un baño de 5m2. Como en realidad solo hay un espacio para compartir, éste tiene que ser multiusos, sin que nos ahoguemos en esos centímetros que no tenemos. En los 25m2 podemos incluir una mesa abatible, que además es un mueble recibidor. La mesa consola Brookling, por ejemplo, mide 40 cm y se extiende hasta 190 cm. Tiene capacidad para diez comensales y es muy sencilla de recoger. Es por tanto una mesa y una cómoda al mismo tiempo. Ocupa poco espacio, es decorativa y muy práctica.

Si queremos poner una mesita central a los pies del sofá podemos comprar una mesa de centro elevable. Funciona como mesita de salón y a la vez se convierte en una mesa alta que sirve para comer. Estas mesas son muy prácticas y las hay de muchos tamaños, lo normal es que sean de 1,10 cm y que en ellas puedan comer hasta cuatro personas. Además, cuentan con un cajón interior que se descubre cuando se extiende la parte superior, en el que se pueden almacenar múltiples objetos como manteles, servilletas e incluso platos. Las hay de muchos materiales y precios, la mesa centro Kenia de Banak Importa está compuesta de maderas tropicales y un tablero superior de fibras. Además, tiene dos cajones en la parte inferior. 

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Para que el espacio parezca lo más amplio posible hay que evitar los colores fuertes. Podemos pintar las paredes de color blanco o blanco roto, e incluir estanterías, que pueden ser decorativas y a la vez nos ayuden a almacenar objetos, por ejemplo, libros. La cocina, al estar integrada en el salón tiene que ser minimalista. Normalmente estará concentrada en uno de los laterales.

Cocinas ocultas para aprovechar los espacios

La encimera es el mueble multifuncional por antonomasia, ya que puede servir como mesa central y en su interior se puede integrar el microondas, la vitrocerámica e incluso una pequeña nevera. La cocina es, normalmente, la que peor parada sale en las casas pequeñas porque nos parece que estropea la estética. Por ello, existen las cocinas ocultas, que son cocinas integradas dentro de una especie de armario que desaparecen cuando se cierran sus puertas. Pueden estar total o parcialmente escondidas en armarios metálicos, de madera o de vidrio, o tras un biombo.

La Pantoschef kitchen de Driade es una de las cocinas ocultas más prácticas y estéticas. Está formada por una estructura de aluminio laqueado, con puertas que se doblan o puertas deslizantes, que optimizan el espacio. Dentro de ella se integran, en la parte frontal, la vitrocerámica, el horno o microondas, el grifo y la campana extractora. En los laterales se sitúan baldas y cajones. Si en el apartamento no hay espacio para este tipo de muebles también hay cocinas cuyos módulos se abren verticalmente, normalmente mediante un sistema electrónico. Son minimalistas pero tienen lo básico e imprescindible para poder cocinar.

En los baños también tienen cabida los muebles multifuncionales. Si la casa donde vamos a vivir dispone de tan sólo un espacio de 5 m2 para ello, es complicado amueblarlo demasiado. En muchas ocasiones, es en esta estancia donde tendremos que situar la lavadora. Para que no sea tan aparatosa podemos utilizar la parte superior como mesa donde colocar una cajonera y guardar los productos de belleza o el cepillo de dientes. Para no perder espacio las puertas deben ser correderas.

Lo cierto es que cada vez hay más casas de pequeño tamaño, que son como módulos donde cada centímetro suma. Hay muchas maneras de aprovechar este tipo de hogares. Podemos descubrir recovecos y convertirlos en nuestro rincón favorito, solo hace falta un poco de luz y mucha imaginación.

Fotografías de Ian Dooley y Toa Heftiba en Unsplash
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