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¿Quieres cerrar tu terraza o balcón? Esto es todo lo que tienes

Cerrar un espacio abierto es una de las maneras más fáciles de ganar metros cuadrados en tu domicilio. Sin embargo, antes tienes que plantearte distintos aspectos.

Tener una terraza es una idea fantástica, sobre todo en verano, pero siendo realistas, no siempre se les da todo el uso que nos gustaría. Ya sea por falta de amplitud, por clima o por falta de costumbre, a veces los espacios exteriores se desaprovechan. En esos casos, puede ser buena idea cerrarlos; esto es todo lo que tienes que tener en cuenta en caso de querer dar el paso.

¿Es legal cerrar mi terraza?

El primero y más importante es el ámbito legal, que dependerá tanto de las comunidades de propietarios como de las normas y ordenanzas urbanísticas, normalmente a nivel municipal. Cuando se trata de un bloque de edificios comunitario con una fachada unificada, hay que comprobar el caso. Además, no hay que olvidar que se están añadiendo metros, una acción cuya legalidad depende de la legislación urbanística. 

Sea como sea, al modificar la estética de la fachada, siempre es necesario pedir licencia al ayuntamiento y contar con la aprobación de la comunidad de vecinos. De esta manera, evitarás enfrentarte a una posible sanción.

¿Qué materia conviene?

Antes de elegir qué tipo de cerramiento encaja más en nuestro domicilio, hay que plantearse las necesidades. Uno de los más populares es el aluminio, que permite multitud de acabados, aunque perfiles más Premium optan por madera natural, muy estética pero con una necesidad de mantenimiento extra. El PVC, por su parte, tiene un plus de resistencia, aunque los acabados son menos variados.

Otra opción óptima, sobre todo en zonas de sol o domicilios de orientación sur, es el cerramiento en cristal. En caso de elegir esa alternativa, siempre es mejor elegir un doble cristal con cámara de aire intermedia para asegurar el aislamiento. Los cristales templados, en ese caso, pueden tener 6, 8, 10 o 12 mm de espesor. Si además de sol en la zona hace calor, una buena elección son los vidrios de baja emisividad y control solar.

 

 

¿Qué formas existen?

Las formas de cerramiento son variadas en distintas vertientes, y dependen de varios aspectos. En primer lugar, toca decidir si se combinarán ventanas y puertas o se optará por una estructura fija. De darse la primera opción, toca decidir también si las ventanas serán correderas –una buena alternativa para ahorrar espacio-, abatibles o de apertura plegable.

En cuanto al techo, este puede ser transparente (normalmente vidrio o policarbonato), aunque hay que tener en cuenta su aislamiento solar según su orientación, además de las posibles molestias en caso de lluvia. Si se opta por un opaco, pueden ser de cemento o de chapa doble con materiales aislantes.

¿Cómo influye la orientación?

El cerramiento ideal también depende de la orientación de tu vivienda. Si es norte, es vital que cuente con un buen aislamiento, porque solo recibirá luz durante las primeras horas de la mañana, además de necesitar calefacción extra. En orientación sur, sucede todo lo contrario: hay que saber que la incidencia del sol será muy intensa, por lo que es importante pensar en protección solar adicional. Si se vive en un clima cálido, el efecto invernadero puede ser un problema en verano, aunque en invierno esa orientación se convierte en una gran ventaja.

Algunas ideas

¿Quién no ha encontrado la idea perfecta gracias a internet? Las imágenes para inspirarse son numerosas en portales como Instagram o Pinterest, donde miles de usuarios comparten el resultado de sus hogares o recopilan opciones de cara a una nueva obra.

 

 

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Fotografías de Scott Webb y Adam Birkett en Unsplash
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