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Aspectos a tener en cuenta antes de amueblar tu casa

Decorar y amueblar un espacio vacío no es una tarea fácil. A veces cuesta encontrar un equilibrio entre lo que nos gusta, el espacio con el que contamos y nuestras posibilidades económicas. Pero con un poco de orden y con las prioridades claras, es posible conseguir el resultado que buscamos sin que se resienta la cuenta corriente. 

Damos una serie de consejos para organizar las compras, fijar un presupuesto y priorizar a la hora de hacer gastos. Todo con el objetivo de sacar el máximo partido a la nueva vivienda sin hacer compras innecesarias y sin equivocarse. 

Empecemos por el final: definir el estilo

Antes de salir de compras, es importante imaginar cuál queremos que sea el resultado final. Las posibilidades son tan amplias como los gustos: minimalista, recargado, colorido, vintage… Es recomendable tener claro qué estilo debe ser el predominante para no dejarse abrumar después por la cantidad de posibilidades. O para evitar comprar objetos que no combinen y de los que nos queramos deshacer después. 

Los mejores aliados para esto son, sin duda, las redes sociales. En Instagram o Pinterest hay miles de cuentas de decoración (tanto de aficionados como de interioristas y decoradores profesionales) en las que encontrar inspiración, tiendas online y blogs especializados. 

También existe la posibilidad de probar combinaciones mediante realidad aumentada: la app IKEA Place ?permite visualizar cómo quedarían los muebles de la firma sueca en nuestro hogar. Una herramienta muy útil para comprobar si realmente estamos en lo cierto y ese mueble que tanto nos gusta encaja con los demás.

Establecer un presupuesto

Calcular de antemano cuánto dinero podemos gastarnos en muebles y decoración puede ayudarnos a trazar un plan. Aunque hoy en día existen posibilidades muy atractivas para todos los bolsillos, el presupuesto influye también en el estilo y la calidad de los productos. 

Para establecer un presupuesto, conviene empezar por calcular la cantidad total que podemos gastar. A continuación, establecer una lista de prioridades y reservar una parte de este a los muebles más importantes y que no deben faltar (como la cama, los sofás, los armarios, la mesa o utensilios de cocina). Es buena idea tener a mano catálogos o tiendas online de referencia para saber qué precio medio tienen. 

También es recomendable establecer una cantidad fija para decoración y objetos más ornamentales, para asegurarnos de que no supongan un gasto muy grande. Y, por supuesto, tener en cuenta gastos extras, como por ejemplo el transporte o el montaje. Para ello tendremos que ver si podremos comprar todo junto o si tendremos que hacerlo poco a poco. Si no se adquieren todos a la vez, estos gastos pueden incrementarse. 

Si el presupuesto con el que contamos es bajo, conviene echar un vistazo a tiendas de segunda mano y a mercadillos de antigüedades, en donde pueden encontrarse verdaderas gangas. Es interesante también echar un ojo a aplicaciones como Wallapop o a las redes sociales. Y no solo para comprar: también pueden dar ideas de reciclaje o técnicas de do it yourself (DIY) con las que transformar muebles viejos y darles un aire más actual. 

 

 

 

 

Cuestión de prioridades

De forma paralela al presupuesto, es conveniente establecer prioridades. No solo para elegir qué muebles y objetos comprar con más urgencia, sino también en cuáles se va a hacer una mayor inversión. Normalmente, coinciden: los muebles que necesitamos desde un primer momento suelen ser los mismos que conviene tener de mejor calidad. La cama, los sofás, los armarios, la mesa o las sillas, por ejemplo.

Es mobiliario que se va a usar desde el primer día y del que depende, en gran medida, nuestra comodidad. A menudo, compensa dedicarle gran parte del presupuesto, aun cuando implique dejar menos margen para el resto. Comprarlo de mejor calidad hará que no haga falta cambiarlo a corto plazo, lo cual implicaría más gasto.

Es recomendable dejar los objetos puramente decorativos para el final. Hacerlo al revés puede llevarnos a gastar demasiado dinero en algo que realmente no hace falta. La decoración puede añadirse después con elementos más baratos como cuadros, mantas y cojines, que dan toques de color, o jugando con flores y plantas.

Una buena lista de la compra

A la hora de pasar a la acción, es importante no confiar demasiado en la memoria y apuntar algunos datos:

  • Los muebles y herramientas que tenemos que comprar. Es probable que no nos olvidemos del sofá o del somier, pero sí de las herramientas que necesitamos para montarlos, por ejemplo. Llevar todo apuntado puede evitar viajes y gastos innecesarios. 
  • Las medidas de los espacios. Hacerlo puede evitar la desagradable sorpresa de ver que lo que hemos comprado no cabe donde esperábamos colocarlo. 
  • La referencia de los productos. Aprovechando que muchos comercios tienen también tienda online, podemos echar un vistazo previamente en casa e ir a verlo después para comprobar si de verdad se ajusta a lo que necesitamos. 
 

A la hora de amueblar una vivienda, hay posibilidades para todos los bolsillos. Una vez que se han fijado prioridades y un presupuesto, solo queda dar rienda suelta a la imaginación. Y disfrutar del proceso de convertir un espacio vacío, en un lugar al que empezar a llamar casa. 

Fotografías de Rawpixel y John Schnobrich en Unsplash
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