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¿Qué es el coworking y cómo puede ayudarnos a desarrollarnos profesionalmente?

El teletrabajo es una opción que muchos profesionales disfrutan hoy en día. Sin embargo, lo que para muchos es una opción innegociable, para otros supone un auténtico problema, especialmente si su vivienda no está habilitada o no cuenta con los elementos necesarios para el correcto desarrollo de la actividad.

Para vencer este aislacionismo se inventó el coworking, un método de trabajo colaborativo donde profesionales independientes, emprendedores, freelancers y pequeñas empresas comparten un espacio físico de trabajo a modo de oficinas, aunque también puede ser virtual.

El objetivo principal del coworking es, por un lado, proporcionar a los trabajadores todos los recursos que necesitan para desarrollar su actividad y, por otro, que los profesionales compartan su experiencia y conocimientos con otras personas con ayuda de expertos en otras materias, fomentando las sinergias participativas y aportando valor mutuamente al proyecto o producto final.

¿Cómo nació el coworking?

El coworking surge a finales del siglo XX. En los años 90 del pasado siglo, encontramos los primeros espacios tal y como los conocemos hoy en día. C-Base fue el primer espacio físico donde diferentes profesionales trabajaban y compartían experiencias entre sí. 23 años después de su fundación en 1995, ya posee cerca de 550 miembros.Cuatro años más tarde, en 1999, se abrió 42 West 24, una oficina que continúa dando sus servicios todavía actualmente, y que sentó las bases para consolidar el coworking como forma de trabajo.

En 2005 ya podemos hablar del primer espacio de coworking como tal. Fue en San Francisco, obra del programador Brad Neuberg, y surgió como cooperativa sin fines de lucro ofreciendo ocho mesas dos días a la semana y wifi gratuito. En España, Miguel Ángel Calero, funda CoSfera en Córdoba, que llegó a albergar a unos 80 miembros en cerca de 700 metros cuadrados de superficie.

Desde entonces, los espacios de coworking han ido creciendo y consolidándose a lo largo de todo el mundo. De 600 espacios que existían en 2010 hemos pasado a los casi 20.000 en 2018; un crecimiento de más del 3000% en tan solo ocho años que nos dan una idea de la importancia cada vez mayor de estos espacios en todo el mundo. Pero no acaba aquí la cosa: se espera que en 2020, los espacios de coworking aumenten hasta superar los 26.000 en todo el planeta, según un reciente estudio de Emergent Research.

Las ventajas del coworking

Pero ¿cuáles son las ventajas del coworking? ¿Por qué cada vez más profesionales utilizan estos espacios de trabajo para desarrollar su actividad? Hay más motivos de los que quizá piensas

Un espacio de trabajo a precio reducido

La principal ventaja del coworking es disponer de un espacio de trabajo profesional a un precio reducido. Esto es ideal no solo para freelancers o pequeños autónomos, sino también para pymes que desean ubicar a sus empleados con todos los elementos necesarios para el desarrollo de la actividad: conexión a internet, salas de reuniones, etc.

Todas las herramientas a tu disposición

Muchos negocios y autónomos necesitan herramientas que no tienen o cuyo coste es bastante alto. Un espacio de coworking suele disponer de todos los elementos que necesita cualquier negocio: una red local potente, ordenadores y dispositivos electrónicos necesarios, impresoras, etc.

 

 

Flexibilidad para hacer crecer tu negocio

La segunda ventaja es la flexibilidad. Un espacio de coworking permite adaptar nuestras necesidades al crecimiento del negocio. Podemos disponer de más o menos espacio, y de más o menos tiempo, en función de nuestras necesidades. No es lo mismo un emprendedor que está comenzando que una empresa que tiene 10 empleados. Para todos ellos, hay una solución de coworking disponible.

Compartir experiencias y sinergias entre diferentes proyectos

Por último, y no menos importante, los espacios de coworking permiten compartir experiencias, formación y nuevos conocimientos con otros miembros del equipo de trabajo, esté relacionado o no con nuestra tarea. Compartiendo tus proyectos conseguirás enriquecerlos gracias a las aportaciones del resto de coworkers. No hay dos profesionales iguales, de modo que cualquier aportación, por alejada a nuestra idea de negocio que pueda parecer, es complementaria y aportará valor, pero nunca sustituirá tu idea inicial.

Formación y actividades

Además de ser un espacio colaborativo de trabajo, muchos centros de coworking disponen de una propuesta de cursos y actividades muy diferentes. Desde cursos de cocina hasta clases de conocimiento legal, pasando por actividades de senderismo o yoga. De este modo, podrás formarte en otras áreas para ser mejor profesional y relacionarte de una forma más informal con otros miembros de tu mismo espacio de trabajo.

Mejora tu imagen

Recibir a tus clientes en el salón de tu casa puede no ser lo más adecuado y, desde luego, no da una buena imagen profesional. Por eso, cuando hablamos de fomentar tu imagen, es más adecuado hacerlo en una sala acondicionada, que no provoque distracciones y con todos los elementos necesarios para que la negociación salga adelante.

En definitiva, el coworking se ha convertido en un modelo de trabajo adaptado a las nuevas realidades laborales. Es cada vez más utilizado por profesionales para vencer el aislacionismo, y quién sabe si en el futuro sustituirá incluso a las propias oficinas físicas. El tiempo lo dirá.

 
Fotografías de Shridhar Gupta y Bethany Legg en Unsplash
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