Negocios
3 min de tu tiempo

Por qué especializar tu taller en coches eléctricos

En 2040 la movilidad se descarbonizará, según el Anteproyecto de Ley de Cambio Climático, en línea con el borrador de Estrategia a Largo Plazo de la UE. Los vehículos térmicos que aún sigan en circulación se retirarán y serán sustituidos por eléctricos, que actualmente ocupan el 1% del parque en turismos.

Aunque pequeño, este parque no deja de crecer de forma exponencial. En comparación con los mismos periodos de 2018, enero, febrero y marzo de 2019 aumentaron, respectivamente, un 30%, un 46% y un 65%, según la Anfac. Es hora de considerar la especialización de nuestro taller en vehículos eléctricos.

Todos los vehículos serán eléctricos

Tanto si la tendencia actual se cumple como si se acelera en la década de 2030, lo cierto es que todos los vehículos que vemos hoy en día en las calles serán eléctricos en algún momento. Adelantarse al cambio de negocio se convierte en la mejor estrategia de supervivencia comercial a largo plazo. Especialmente si tenemos en cuenta dos factores muy importantes:

Los vehículos eléctricos tienen menos averías

Un turismo eléctrico no usa aceite de motor, ni filtros, ni se le rompe la correa de distribución o el embrague. Se estima que, de media, un vehículo térmico tiene entre 800 y 1.000 piezas más, muchas de ellas de desgaste.

Además, los neumáticos y los frenos de los vehículos eléctricos sufren menos debido a los frenos regenerativos. La frecuencia con la que un turismo acudirá al taller en unos años será mucho más baja que ahora. Mejor posicionarse ya.

El auge del carsharing reducirá el número de vehículos

Aunque no se sabe cuál será el límite de penetración, sí se conoce que el carsharing retira vehículos de la vía, unos 20 turismos por cada coche compartido, según datos del sector de 2015. En el futuro podrían subir, y esto ha de tenerse en cuenta en la estrategia.

Talleres orientados a sistemas electrónicos y baterías

Valorando lo anterior, los talleres para vehículos eléctricos necesitan equipamiento relacionado con electrónica no presente en vehículos de combustión: transformadores, electrónica de potencia, y la propia batería de iones de litio, la tecnología más prometedora del mercado.

En las últimas dos décadas, estas baterías han multiplicado por cuatro el número máximo de ciclos de recarga (de más de 1.000 en 1997 a más de 4.000 en 2016) y pasado de dos a diez años de durabilidad, lo que no implica que durante estos tiempos no se produzcan averías en los componentes.

Sin embargo, resultará imprescindible realizar una inversión dirigida al diagnóstico y reparación in situ de este tipo de componentes, de momento, desconocidos para muchos talleres.

Servicios dirigidos a flotas eléctricas

La combinación de sharing y electrificación es cada vez más frecuente en las ciudades con alta densidad de población. En Madrid ya hay más de una decena de operadores entre turismos, motos y bicicletas, y el parque de turismos de Car2Go (850 vehículos eléctricos), Emov (600), ZITY (658) o WiBLE (500 unidades híbridas) supera los 2.500 automóviles. Y es una flota que sigue aumentando.

También aumentan las flotas de empresa y los servicios de renting, transfiriendo al alquiler por días, horas o minutos la clásica posesión. Dado que la movilidad eléctrica dependerá más de operadores que de particulares, los talleres tendrán que mirar hacia estos nuevos agentes con sus servicios.

-Temas relacionados-