Movi-image-franquicias-idiomas-1
Envíanos sugerencias
Negocios
3 min de tu tiempo

Franquicias de idiomas: cómo funcionan y cuánto cuestan

Saber inglés tiene beneficios concretos en el ámbito personal y laboral. Según la consultora de recursos humanos Randstad, saber inglés aumenta un 44% las posibilidades de que te contraten y es uno de los principales requisitos excluyentes en muchos trabajos. Tanto es así que un 80% de las ofertas para mandos intermedios y directivos lo exigen.

Y sin embargo, el nivel de inglés en España sigue dejando mucho que desear. El English Proficienci Index elaborado por EFI nos coloca en el puesto 32 de los 88 países analizados con una nota de 56,06 sobre 100 y somos uno de los seis países cuya nota ha bajado entre 2017 y 2018.

Al amparo de estas cifras es lógico que el negocio de las academias de inglés esté en auge, especialmente las enfocadas a niños.

A la hora de montar una academia de idiomas puedes hacerlo por tu cuenta o recurrir a quienes ya lo han logrado con éxito. En otras palabras, abrir una franquicia de idiomas.

Qué es una franquicia

Una franquicia es una forma de emprender diferente con la que creas tu propio negocio, pero aprovechando la experiencia de éxito de otro empresario, que es el franquiciador. Al convertirte en franquiciado, lo que haces es copiar un modelo de negocio que funciona a cambio de un canon inicial más los costes de inversión en el local y de una serie de pagos mensuales posteriores o royalty, e incluso de compartir parte de tus ganancias con el franquiciador.

Además del modelo de negocio y todo el know how  que ha acumulado la empresa, la insignia también te ayuda en el proceso de poner en marcha el negocio. En el caso de las franquicias de academias de idiomas, esto pasa por elegir el local y los profesores, entre otras cosas. En este sentido, un buen franquiciador se asegurará antes de que cumplas el perfil de franquiciado que busca. Para las academias, se trata normalmente de personas comprometidas que no abran el centro solo como inversión.

A esto se le añade toda la potencia de marketing y capacidad de promoción de una gran marca, algo a lo que no podrías acceder con una academia privada por tu cuenta. Esto hace que una pequeña academia pueda ser más competitiva o que pueda conseguir mejores productos a menor precio porque quien se encarga de las compras es el franquiciador y lo hace con grandes volúmenes.

Eso sí, todo este acompañamiento no hace que deje de ser tu responsabilidad el buen funcionamiento del centro y que, si hay pérdidas, seas tú quien las asuma, no el franquiciador. Además, también tiene sus puntos negativos, ya que no podrás hacer las promociones que quieras ni buscar clientes en cualquier área. Tu ámbito de actuación estará delimitado por lo que marque la franquicia.

Cómo funciona una franquicia de idiomas

El funcionamiento de una franquicia de idiomas no es diferente al de una franquicia al uso. Es decir, para poner en marcha el negocio hay que firmar un contrato, normalmente de entre seis y diez años de duración. Además, hará falta pagar un canon de entrada, que puede incluirse dentro de la inversión total o separarse. A esto se añade la inversión en el local, un periodo de formación del franquiciado y de sus empleados, el royalty mensual o trimestral, y el canon de publicidad, que no es universal.

Lo que sí cambia en cada caso es el público objetivo, los métodos de enseñanza y los requisitos de material y profesorado. Según los datos de Tormo Franquicias, un 88% de las franquicias de idiomas están enfocadas al público infantil. Ahí es donde aparecen enseñas como Kids&Us, The Nw Kids Club o Hello Club. Para el público adulto hay otras enseñas como Wall Street English o The Green Monkey e incluso las hay específicamente centradas en cursos de idiomas para empresas como Hexagone.

 

Movi-image-franquicias-idiomas-2


 

También varían los métodos de enseñanza y las tecnologías que utilizan. Así, están quienes enseñan de forma más lúdica y quienes lo hacen de manera más tradicional. A modo de ejemplo, en iKidz English prima el uso de su aplicación, mientras que en Hello! English utilizan el baile como herramienta de aprendizaje. Todo esto se traslada al tipo de instalaciones que hacen falta (el tamaño del local) y al profesorado, aunque hoy en día la mayoría apuesta por profesores nativos.

Qué franquicias hay y cuánto cuestan

Desde Tormo Franqucias Consulting cifran en 18 el número de enseñas de inglés, con un total de 720 establecimientos en todo el país y una facturación de 113 millones de euros. La facturación media dentro del sector es de 157.000 euros por establecimiento, con una inversión media de 65.000 euros que incluye el canon y el local. Este canon medio roza los 9.000 euros, aunque hay muchas enseñas que lo incluyen dentro del presupuesto total de inicio de actividad. Con estos datos, el tiempo que se tarda en recuperar la inversión inicial oscila entre los dos y los tres años.

Lo que ocurre en este punto es que la media no siempre refleja la realidad de cada franquicia. Así, por ejemplo, si apuestas por Kids&Us necesitarás una inversión inicial superior a 100.000 euros y su canon de entrada es de 24.000 euros, mientras que Wall Street English exigirá una inversión de 120.000 euros que ya incluye el canon de entrada.

Por supuesto, hay opciones más asequibles como Hellen Doron English, que cifra en 25.000 euros la inversión total, o iKidz English con una inversión total estimada en 17.900 euros.

Para buscar tu franquicia, puedes consultar empresas especializadas en franquiciar y páginas como Tormo, FranquiciasHoy.es o Infofranquicias.com, por ejemplo.

Para tomar una decisión sobre qué franquicia de idiomas elegir, puedes guiarte por parámetros como el número de centros que tienen ya abiertos, la antigüedad de la enseña o si ya opera en algún barrio similar al lugar en el que piensas abrir el negocio. Y es que en estos casos la localización es una de las claves del éxito. Un buen franquiciador te ayudará a encontrar ese local.

Al buscar también deberías tener claros los números de negocio. En otras palabras, cuánto puedes facturar y los costes que vas a tener. En este sentido, la enseña debe ser capaz de ofrecerte estimaciones de ingresos, aunque sea por franjas, de gastos y de cuánto puedes tardar en recuperar la inversión inicial. Recuerda que si vas a apostar por una franquicia es por todos esos conocimientos y porque el modelo de negocio funciona.

Fotografías de Jonas Jacobsson y J. Kelly Brito en Unsplash
-Temas relacionados-
up