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¿Cuánto invertir en el logo de mi negocio?

Tras elegir el nombre de una empresa, sea del tamaño que sea, el siguiente paso es darle una imagen e identidad. Aquí tienes algunas claves y ejemplos de éxito.

En el mundo de la empresa es muy común hablar de la identidad corporativa. Este concepto arraigado cuenta con distintos elementos, como un nombre, colores reconocibles, ideas asociadas y lo que se considera la guinda del pastel: un logo reconocible y efectivo.

Pero, ¿cuál es el precio de un logo que funcione como resumen y presentación de nuestro negocio? En primer lugar, es conveniente aclarar que esta acción depende de muchos factores. Un diseñador gráfico freelance, una agencia o incluso una plataforma online pueden ser grandes aliados de cara a este paso

También hay que tener en cuenta que un buen logo siempre es una inversión. En otras palabras: no sirve de nada ahorrar si el resultado no nos convence del todo o si no representa los valores del negocio. En un vistazo, el posible cliente debe ser capaz de determinar el sector al que nos dedicamos y el público al que está dirigido.

Conoce las cifras

Llegados a este punto, nadie mejor que tú sabe cuánto puede invertir en su imagen de negocio. En números aproximados, los diseñadores freelance suelen cobrar, según su portfolio, caché y experiencia, de 200 a 2.000 euros.  

Un poco más altas son las cifras de agencia, que muchas veces pueden encargarse también de otros aspectos, como estudios para determinar la efectividad del logo antes de lanzarlo al mercado. Una agencia mediana cobrará por el diseño entre 500 y 2.500 euros, mientras que una reconocida puede llegar a cobrar 10.000.

¿Qué puedo hacer con poco presupuesto?

Algunas pequeñas empresas pueden plantearse alternativas de cara a su logotipo, en especial si hay alguien dentro del equipo que controle algunas herramientas digitales.  

En ese caso, existen plataformas online que podrán darnos una aproximación, como Logaster, pero siempre es recomendable mejorar su calidad en programas como Illustrator o Photoshop. 

Si nuestra opción va por esa vía, hay varios factores a tener en cuenta. El primero es la simpleza: si resulta confuso, su efectividad se verá mermada. Hay que tener en cuenta que muchas veces su tamaño se reducirá; incluso en esos casos, es necesario que siga siendo reconocible. 

Por otro lado, también es vital tener claro el público y representar, de una manera u otra, el servicio que se ofrece en, como mucho, tres colores que combinen entre sí y que se adapten a casi cualquier fondo.

También es importante que sea atemporal; por ello, mejor usar fórmulas que no incluyan elementos que estén de moda para que no quede obsoleto en unos años.  

Otro detalle importante: su versatilidad. Debe encajar en una web, en tarjetas de visita y en una foto de perfil de Instagram. Para ello, es necesario tener el diseño en vectorial, lo que permitirá reescalarlo sin perder calidad y cambiarlo de color a tu antojo.

Cinco ejemplos inspiradores

LogoDaily

LogoRoom

Logotheke

The Brand indentity

 

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