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¿Cómo reinventar mi floristería?

Las floristerías son negocios tradicionales y, en cierto modo, parecen ajenos al progreso tecnológico y vertiginoso que tiene el mundo. Pero no es así en absoluto: las floristerías atraviesan un proceso de reinvención para adaptarse a las nuevas exigencias de los consumidores, que piden un servicio más personalizado, más rápido y más eficaz.

Según la Asociación Española de Centros de Jardinería (AECJ), el consumidor de flores y plantas está integrado en un 58% por mujeres y un 42% de hombres. El principal motivo para comprarlas es decorar el hogar, aunque también para regalar. Por comunidades, Cataluña es la que más gasta en plantas y Madrid, en flores.

Una oferta adaptada a la demanda

En un mundo que camina hacia la sostenibilidad y el kilómetro cero, las floristerías también tienen que hacer sus deberes e incorporar variedades locales a su oferta. Algo importante para los consumidores en la época actual, ya que esto pone en valor la cultura propia y genera una mayor vinculación entre el cliente y los significados de las distintas flores.

A parte de cuidar el surtido de plantas y flores de kilómetro cero, es muy necesario que la oferta incluya flores muy arraigadas a la temporada. Hay que tener presente que el consumidor aspira a ser respetuoso con su entorno y vive en los valores de la sostenibilidad cada vez más, así que hay que proporcionarle una oferta de acuerdo a sus aspiraciones.

Sin embargo, es imprescindible no olvidar los superventas, como las rosas, los claveles y los tulipanes en San Valentín, y las plantas exóticas. Aunque los bonsáis, los bambúes y las orquídeas no sean plantas típicas, por ejemplo, de la cultura mediterránea, una floristería no puede dejar de servir estos productos para sus clientes más particulares.

Servicio tecnológico

La delicadeza de una flor poco tiene que ver con la rapidez de la tecnología. No obstante, para aspirar a una floristería moderna y eficaz es imprescindible que ambos factores se unan en aras a un servicio adaptado a los tiempos modernos. Cada vez son más los establecimientos que promocionan la compra de ramos en un solo clic. Un ejemplo de este servicio es la tienda especializada Floraqueen.

El envío a cualquier punto de la geografía es también un valor añadido para cualquier floristería que aspire a ser moderna y eficaz. En este sentido, la conocida Interflora opera en una red de floristerías internacionales para el envío personalizado a cualquier punto. 

Explota su valor estético

Si algo tienen de particular las plantas y flores es su valor estético y fotogénico. No hay que desdeñar para nada esta virtud para explotarlo en redes sociales. En la época actual es imprescindible que cualquier floristería llegue a sus consumidores en el modo en el que estos se comunican.

Un buen uso de las redes, especialmente Instagram y Pinterest -que son las más visuales-, es imprescindible para captar la atención de los futuros consumidores millennials, pero también de aquellos potenciales clientes que buscan ideas e inspiración en las redes, en especial colectivos como las parejas con un desembolso importante en floristería.

Cómo ser más rentable

El trabajo con producto vivo hace que las floristerías necesiten calcular muy bien su stock y modular muy bien su oferta en tienda. En un producto que entra por los ojos, es difícil encontrar un buen balance entre tener suficiente y demasiada oferta, y no tener que acabar tirando las flores.

Un truco para conseguir mantener las flores en buen estado durante más tiempo es mantener unas buenas condiciones de iluminación y climatización. En primer lugar, es esencial que la luz sea natural para que las plantas duren más. Igualmente, la climatización debe ser también fresca para que las flores no se marchiten por el exceso de calor. Una inversión en luz y temperatura te ahorrará tirar inventario.

Otras dos opciones para prolongar la vida de tu producto es tener un constante y riguroso mantenimiento de estas. Acciones como la retirada de las hojas secas y las flores marchitas, y un rociado de agua intermitente les darán un aspecto bonito y fresco. También se pueden usar las flores que llevan más tiempo para el relleno de ramos donde éstas no queden especialmente visibles.

Al ser un gran valor la rapidez en la venta del producto, también es necesario saber perder y abrir la puerta a recuperar la inversión realizada con cada planta aplicando ofertas interesantes sobre aquellas con peor aspecto. Aunque todos queremos un ramo bonito, descuentos del 30%, el 40% y el 50% pueden resultar sorprendentemente interesantes para nuestros clientes.

Fotografía de Anna Sullivan en Unsplash
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