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Gestiona tu patrimonio como los expertos

Muchas veces no nos damos cuenta de la importancia de una buena planificación económica. Cuando somos jóvenes vivimos al día sin pensar en el futuro. Sin embargo, una buena gestión patrimonial nos proporcionará una seguridad financiera que de otra manera será difícil de encontrar. Para optimizar nuestras cuentas es importante saber cuál es nuestro patrimonio y qué podemos hacer con él.

¿Qué es la gestión patrimonial?

Básicamente consiste en organizar nuestro dinero y posesiones a través de la inversión de los recursos. Si no entendemos nada sobre fiscalidad y no tenemos la capacidad de gestionar bien nuestros bienes podemos contratar los servicios de un asesor fiscal que llevará nuestras cuentas y tendrá todos los números al día. Los asesores fiscales son economistas expertos que gestionan la economía íntegra de compañías, empresas mercantiles y patrimonios personales, además de proporcionar consejos y llevar a cabo algunas acciones concretas, siempre con nuestro consentimiento.

La gestión patrimonial depende de varios factores, entre ellos, culturales, financieros y circunstanciales. Una buena gestión debe tener en cuenta varias carteras de gastos a corto, medio y largo plazo. En España la mayoría de los inversores lo hace en la construcción o cuentas corrientes o de depósitos. Son muchos los pequeños y medianos ahorradores que prefieren invertir su dinero en una casa para alquilarla o venderla, a depositar su dinero en fondos de inversión. Por el contrario, en varios países de Europa y de E.E.U.U. la cultura es diferente, no se invierte en inmuebles, sino que el dinero se mueve más en la cultura de la inversión en fondos o en la bolsa de valores.

¿Cuándo es el momento de empezar a gestionar tu patrimonio?

No existe una edad concreta en la que debes empezar a gestionar el patrimonio, porque cada uno lo hace en función de su contexto y de cómo le estén yendo las cosas. No obstante, hay un patrón que se repite generación tras generación. Antes de los 35 años casi nadie se preocupa por la inversión de cara al futuro, más allá de la compra de una casa, que no es poco. A partir de ese momento, comienza el camino hacia la madurez económica y es cuando empezamos a plantearnos qué hacer con el dinero, cómo mantenerlo y si es posible multiplicarlo. A los 50 años consolidamos el patrimonio y a los 60 tenemos la mente puesta en la jubilación, por tanto, en los 10 y 15 últimos años antes de jubilarnos es cuando más activos somos en cuestión de ahorro y de inversiones.

 


 

Claves para una buena gestión

Llevar a cabo una buena gestión no es difícil, pero hay que ser cuidadosos y seguir una serie de directrices para hacerlo correctamente, por ejemplo, saber donde tenemos el dinero, evaluar riesgos, conocer las normativas y contar con el asesoramiento de expertos en la materia. Estas son algunas de las opciones para gestionar adecuadamente tu patrimonio:

  1. Planificación. Tenemos que anticiparnos, no debemos tomar las riendas de nuestras cuentas solo cuando las cosas no nos vayan bien. Al contrario, debemos anteponernos a las circunstancias y planificar qué y cómo queremos realizar el legado familiar. Para ello diseñaremos un plan que trataremos de cumplir paso a paso. Hay varios tipos de inversores: arriesgados, conservadores y moderados, cada uno de ellos decide cuánto quiere invertir y en qué. Podemos tener una clasificación interna de nuestras necesidades para saber que dinero podemos mover y qué parte debemos conservar: una bolsa a corto plazo en donde dispondremos de dinero para gastos del día a día; A medio plazo, donde incluiremos la compra de un coche, o el pago de una matrícula universitaria, o un gasto inesperado; Y una bolsa a largo plazo, donde haremos inversiones de cara al futuro.
  2. Oferta de inversión. Estudiar el mercado implica estar al día de todas las opciones: cuentas corrientes, fondos de inversión, renta fija, mercado inmobiliario, o incluso entrar a formar parte de una startup o empresa como business angel. En todos los casos es preferible contar con una segunda opinión.
  3. Evolución. Cada cierto tiempo hay que realizar un estudio para percatarnos de los movimientos. Si estamos muy pendientes de las cuentas podremos modificar y realizar acciones adicionales con nuestro dinero. Si una inversión no ha funcionado podemos estudiar un segundo movimiento o pedir ayuda sobre qué hacer. Con este estudio podremos acometer cambios a tiempo si fuese necesario, porque tendremos controlado el dinero y su evolución a corto plazo.
  4. Hacer una evaluación global de nuestros bienes. Es importante tener la certeza de lo que tenemos y saber a lo que nos exponemos. Cuando arriesgamos podemos ganar pero también perder y hay que tenerlo muy en cuenta. Tenemos que contemplar cuál sería la situación del patrimonio si las inversiones no salen bien, si el mercado no evoluciona favorablemente o si nuestras acciones no han sido correctas y qué medidas deberíamos tomar en consecuencia.
  5. Fiscalidad. Es diferente dependiendo de la región en la que nos encontremos y depende de las normativas de los gobiernos. Son temas controvertidos que a menudo se utilizan en los programas electorales porque afectan mucho al ciudadano. Es importantísimo estar al tanto de las leyes, tales como el impuesto de sucesiones, herencias, etc., porque un mal movimiento nos puede hacer perder dinero. Por otro lado, es nuestra obligación dejar perfectamente cumplimentados todos los procedimientos en cuanto a la sucesión de nuestro patrimonio, para evitar problemas a nuestros familiares. Llevar las cuentas a rajatabla y cumplir todos las leyes es básico para presentar los resultados correctos con hacienda, de esta manera pagaremos solo lo necesario y no dejaremos nada al azar.

Por tanto, nunca es tarde para comenzar a gestionar el patrimonio si todavía no tenemos un plan. Cuanto antes comencemos más saneadas tendremos las cuentas y mayores acciones podremos llevar a cabo. La ayuda de un experto en asesoría fiscal nos ayudará a tomar buenas decisiones y, sobre todo, a tener las cuentas al día. Eso sí, debemos estar pendientes de todos los movimientos porque al fin y al cabo de ellos dependerán nuestros ahorros de cara al futuro.

Fotografía de Plush Design Studio en Unsplash
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