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¿Cómo invertir 10.000 euros de forma segura?

En cuestiones de inversión hay una máxima: no existe la inversión sin riesgo. A partir de ahí podemos jugar con nuestro dinero tratando de ser más o menos conservadores

Invertir parece simple, pero en realidad es una estrategia muy compleja en la que arriesgamos nuestro capital sin certezas, en busca de una recompensa. No hay inversión sin riesgo, pero para que el dinero genere dinero tenemos que moverlo. Si queremos tener beneficios el dinero no debe quedarse quieto. Muchas veces los ahorradores creemos que el dinero está mejor en el banco, porque no corre riesgos, pero no es así. Si tenemos 10.000 euros en el banco, en diez años la inflación se llevará por delante una buena parte de ellos. ¿Cómo podemos entonces invertirlos de forma segura?

En el contexto actual, con la economía mundial mostrando sus primeros síntomas de recesión y los mercados dando tumbos como consecuencia de la inestabilidad política, debemos estudiar muy a fondo todas las opciones antes de decidir dónde meter nuestro dinero.

Inversión inmobiliaria

Si queremos correr los menores riesgos económicos lo ideal, en este momento, es invertir en el sector inmobiliario. España es un país al que le gusta el ladrillo. Según el Banco de España, tener una vivienda supuso una rentabilidad del 11,2% a los propietarios en el tercer trimestre del año anterior, unas cifras que no se veían desde antes del estallido de la burbuja inmobiliaria en el año 2007. A partir de ese momento, el mercado de vivienda español sufrió una caída muy acusada de la demanda y de los precios con el pico más alto en 2012.

En cualquier caso y hablando de inversión, el inmobiliario es uno de los valores con menos riesgos. En estos momentos el sector atraviesa un buen momento y es solvente. Con 10.000 euros podemos comprar una plaza de garaje, un local comercial o dar la entrada de una vivienda, (dependiendo de la zona geográfica en la que nos encontremos). Para los inversores el ladrillo es como un valor refugio, un activo tangible y palpable que ofrece varias posibilidades: se puede alquilar y obtener un beneficio, o vender si llegado el momento nos deja de interesar. Eso sí, los compradores deben considerar esta adquisición como un bien a largo plazo. Comprar para especular con la pretensión de inflar el precio y vender rápidamente puede traer consecuencias negativas. La inversión en inmobiliario debe ser en el largo plazo.

Invertir en bolsa

Con 10.000 euros podemos hacer muchos tipos de inversiones, pero si no queremos correr riesgos las opciones disminuyen sustancialmente. Invertir en bolsa es cómodo, rápido y no requiere de mucho capital, pero es sumamente variable. Los mercados son como entes que se mueven condicionados por el entorno sin que podamos hacer nada por cambiarlo.

La bolsa varía mucho y no hay una manera de saber qué valores son los más estables o los menos peligrosos. Una empresa puede terminar sesión en positivo un día y ser uno de los peores valores en la jornada siguiente, es decir, lo que ganamos hoy podemos perderlo mañana o viceversa. Por ello muchos inversores que quieren invertir y vivir tranquilos están invirtiendo en oro.

El oro como valor refugio

El metal precioso se ha considerado siempre un valor refugio y en ocasiones funciona como termómetro de cómo está la economía, ya que cuando las cosas no están del todo claras aumentan las compras. A lo largo de la historia se ha visto como un elemento muy codiciado que se asocia al poder, al lujo y al dinero. En la actualidad estas inversiones han aumentado mucho por la volatilidad de los mercados y la caída de los mercados de valores, potenciado todo ello por la guerra comercial entre EE.UU. y China. En los últimos meses el oro ha cotizado por encima de los 1.500 dólares la onza y muchos expertos auguran que continuará subiendo ya que como inversión reduce la volatilidad en su conjunto y mejora la rentabilidad, además se puede cambiar por cualquier divisa en todo momento. En lo que va de año ha tenido una subida acumulada de un 18% y podría superar sus máximos históricos.

El oro se compra en monedas, barras, lingotes u onzas y su valor viene determinado por la pureza, la cotización y la cantidad que adquiramos. Podemos invertir en lingotes y llevárnoslos a casa o dejar que las tiendas de oro nos los custodien. Cada usuario elige la cantidad que quiere adquirir y cuando vender. En los últimos diez años las inversiones en oro han sido buenas y seguras, por ello, es una buena opción si queremos ser poco arriesgados.

Conocer los riesgos y conocernos a nosotros mismos

Además, podemos invertir en renta fija, en bonos emitidos por instituciones pública o por empresas privadas, que tienen sus propios intereses y una fecha de vencimiento. La realidad es que no se puede invertir sin riesgo, por ello debemos elegir qué tipo de inversores queremos ser. Antes de tomar una decisión debemos estudiar todas las opciones o dejarnos asesorar por personas cualificadas, solo así minimizaremos, si cabe, algunos riesgos.

Fotografía de Siddharth Bhogra en Unsplash
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