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¿Cómo ha sido mi año económico?

Hacer balance y conseguir que la economía familiar cuadre para el año siguiente es posible. Sólo hay que definir los gastos fijos que hemos tenido en los últimos doce meses, valorar cómo ha transcurrido el año económicamente, analizar si hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y estudiar una posible reorganización de los gastos para pagar menos por el mismo producto o por otros nuevos más adecuados a nuestro perfil. Te contamos las claves para lograrlo.

Cada año gastamos más. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) el gasto medio por familia ascendió un 2,3% en 2018 y todo indica que continuaremos por el mismo camino. Para empezar 2020 sin sustos, es necesario echar la vista atrás y plantearte unos objetivos económicos realistas a futuro. Para ello, resulta prioritario analizar los fallos cometidos por una mala gestión del presupuesto. Uno a uno, tendrás que ir viendo qué aspectos son mejorables de cara al nuevo año.

Planificación financiera, la clave del ahorro

Lo primero de todo será hacer una planificación financiera de los gastos fijos que tienes y qué gastos extra esperas a lo largo del año, como puede ser el pago de un posible curso de formación, un viaje por motivos familiares, una consulta al dentista... Es mejor contemplar estos gastos no definitivos, aunque luego no los lleves a cabo, a tener que afrontarlos por sorpresa. Incorporar el concepto de ahorro como un gasto más en la planificación y no como un porcentaje que sobra a final de mes te dará buenos resultados en cuanto a planificación.

Hoy en día existen hojas de cálculo informatizadas y apps que te ayudan a identificar tus pagos y te avisan aquellos meses en los que tienes más gastos de lo normal. La app Whallet (disponible de forma gratuita en Google Play y en Appel Store) analiza tus ingresos y gastos de forma visual para que compruebes diariamente cómo están tus finanzas domésticas. Pero hay muchas más. Tan sólo es cuestión de elegir la que mejor se adapte a las necesidades del momento.

Con tus datos económicos actualizados, tendrás que plantearte si has vivido por encima de tus posibilidades y si podrías haber mejorado la gestión de tu presupuesto anual familiar. Según la Organización Nacional de Consumidores y Usuarios (OCU) en base a un estudio realizado este mismo año con motivo del Día Mundial del Consumidor, el índice de solvencia familiar medio en España se sitúa en 46,2 (sobre 100).

Este índice refleja la capacidad de los hogares españoles para afrontar económicamente los gastos de la vida cotidiana, sus necesidades, en 37 aspectos del hogar, la salud, la educación, la alimentación, la movilidad y el ocio. Por debajo de un índice de solvencia de 32,5 podemos hablar de pobreza, mientras que están en una situación más acomodada los hogares a partir de un índice de 53,5.

Si analizamos este índice por Comunidades Autónomas, vemos que la distribución no es la misma. Los resultados revelan que en Navarra, Extremadura, Cantabria, Castilla y León y País Vasco el índice de solvencia es más elevado. Al final de la lista están Canarias, Andalucía y Baleares.

Cómo podemos mejorar

Analizar los gastos de todo un año es el punto de partida. Saber en qué has gastado el presupuesto a lo largo de los meses, qué conceptos han estado justificados o si han sido en su mayoría imprevistos, te ayudará a tener una idea general de cómo ha resultado el año económicamente hablando. Tomar la declaración de la renta como referencia para ver las cifras reales, pueden ser un buen comienzo. A partir de ahí, podrás actuar para reducir los gastos innecesarios, evitar los imprevistos y mejorar la distribución del capital.

Un primer paso para llevar a cabo el plan sería conocer qué ayudas sociales puedes solicitar de acuerdo a las características familiares del momento, si es que no las habías solicitado con anterioridad y si tu situación personal ha cambiado: nacimiento de un nuevo hijo, familias numerosas, personas dependientes, con discapacidad, beneficios fiscales por el acogimiento de un menor, etc.

Tener el título de familia numerosa implica recibir beneficios sociales y deducciones fiscales en determinadas áreas. Muchas veces no se solicitan por desconocimiento. Acogerse a ellas si se cumplen los requisitos supondrá afrontar de forma diferente el presupuesto del próximo año. Algunas de estas ayudas afectan a las siguientes áreas:

  • Deducción autonómica por nacimiento o adopción de hijos en el IRPF 
  • Incremento de la cuantía autonómica aplicable en el IRPF en concepto de mínimo por descendiente 
  • Deducción en el Impuesto de Bienes Inmuebles 
  • Deducción en la matriculación del vehículo familiar 
  • Descuentos en materia de transporte y educación 
  • Bonificaciones en las facturas del Canal de Isabel II (según CCAA).

Cómo ahorramos en la factura de luz

Aquí es necesario revisar los horarios en los que se produce el mayor consumo. Hoy en día, algunas compañías ofrecen un servicio flexible y adaptado a las necesidades del cliente, teniendo en cuenta sus hábitos y horarios. En base a estos datos, plantean un presupuesto más favorable respecto a otras compañías. Por ello, realizar una comparativa entre la factura habitual y una nueva propuesta comercial de otra entidad eléctrica, te ayudará a valorar en qué has fallado y cómo puedes mejorar.

Para conocer el precio de la luz según la hora del día, la web TarifaLuzHora es una excelente herramienta para saber cuándo sale más rentable poner la lavadora, la secadora o el lavavajillas.

Lo mismo sucede con el seguro del hogar, del coche o de salud. Hacer una comparativa de los servicios ya contratados frente a nuevas propuestas comerciales del sector te hará valorar si es necesario un cambio de compañía o si el recibo abonado justifica el servicio que te han ofrecido a lo largo de los doce meses.

Por último, la factura telefónica. En la mayoría de los casos, el gasto en telefonía supone un importante porcentaje de nuestro presupuesto anual. Las operadoras lanzan ofertas, sobre todo a finales de año para cumplir con los objetivos empresariales y atraer a nuevos clientes, así que echa un vistazo a las novedades. Quizás haya alguna más barata que cubra tus necesidades. Un cambio de tarifa puede suponer un gran ahorro al año.

La economía no debe suponer ningún dolor de cabeza y estos consejos te ayudarán a controlar, analizar y distribuir mejor el presupuesto del hogar. Transcurridos los meses, podrás comprobar cómo ha sido tu año en cuanto a gastos familiares globales y qué aspectos puedes mejorar de cara al siguiente año. Empieza el 2020 con tus objetivos económicos bien definidos.

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