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Así afecta la inflación a tus ahorros

Descubre el coste de tener tu dinero parado

Cuanto mayor volumen hay de un cierto producto o servicio en el mercado, menor será su valor. Esto es lo que nos dice la ley de la oferta y la demanda, que también se aplica al dinero. Cuanta mayor cantidad de dinero haya circulando por una economía, menor valor tendrá.

De hecho, ésta es una de las causas de la inflación. Aunque existen muchas más, continúa leyendo y descúbrelo.

Una reducción de la capacidad adquisitiva

El dinero se devalúa con el tiempo y reduce nuestra capacidad adquisitiva. Esto quiere decir que 100 € hoy no valen lo mismo que dentro de diez años, es decir, podrían valer en una situación hipotética unos 75 € .

Estas cifras de 100 € y 75 € son lo que se conoce como “cantidades equivalentes” ya que, sin haber hecho nada con el importe inicial, se ha perdido un poder adquisitivo de aproximadamente un 3% anual que, por otra parte, se reflejará como un incremento de los precios.

La inflación es el aumento del precio de forma continuada de bienes y servicios. Lo que nos viene diciendo es que una barra de pan hoy cuesta más que hace 10 años.

Causas principales

Se podría decir que las principales son cuatro; Una de ellas es la que ya hemos comentado al principio: la inflación por la ley de oferta y la demanda

La segunda es la que se conoce como inflación por incremento de costes, que es la que se produce cuando los costes de las materias primas de varios productos aumentan, esto hace que los fabricantes se vean obligados a pagar más por crear el mismo producto. Por lo tanto, para mantener el margen de ganancia, su precio final también se incrementará. 

Existe otro tipo de inflación que es progresiva y es la que sucede cuando hay previsiones en el mercado de un aumento de precios considerable en el futuro. Para que el cambio no sea tan brusco, los precios comienzan a ajustarse hasta llegar a la tarifa final.

También puede ocurrir una inflación por expectativas. Sucede en aquellos países con altos niveles de inflación como, por ejemplo, Argentina o Venezuela. Como consecuencia del incremento de precios generalizados, los trabajadores solicitan un incremento en sus salarios que se traduce también en un incremento en los precios de forma generalizada.

La relación entre el IPC y la inflación

El Índice de Precios al Consumo (IPC) y la inflación son dos conceptos intrínsecamente relacionados, aunque no significan lo mismo.

El IPC es un indicador de la inflación que, en el caso de nuestro país elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE) de forma anual en función de una cesta establecida de productos y servicios cuya composición es desconocida. Dicha cesta refleja las preferencias de consumo de nuestra economía.

La lista de productos y servicios se renueva cada cinco años para ajustarse a la realidad y a los posibles cambios de preferencias de consumo. Sabemos que desde el 31 de enero de 2019 se han eliminado de la cesta productos como cámaras de video o DVDs, para introducir suscripciones a plataformas de contenidos como Netflix o Spotify, entre otras cosas.

 


 

Una vez evaluados los artículos de la cesta, se establece un índice y se compara con el resultado del mes anterior, del año anterior o incluso de un periodo más largo.

El resultado de este cálculo sería la inflación (en el caso de subida de precios) o la deflación (si se da una bajada de precios). La inflación es una característica natural de cualquier economía y, aunque sea continuada, si es sostenible no es una mala señal. Como dato, el Banco Central Europeo tiene como límite el 2%.

¿Cómo repercute la inflación en mi nivel de ahorros?

Es importante que exista un equilibrio entre ahorro e inversión para que esta última compense las consecuencias que la inflación tiene en el ahorro.

Imaginemos que hace 10 años habíamos conseguido un ahorro de 20.000 €, que decidimos guardar debajo del colchón sin hacer nada más con él. En la última década el nivel de inflación en España se ha incrementado en un 12%. 

Esto quiere decir que, por lo que en el año 2009 pagábamos 100 €, en el 2019 estamos pagando 112 €. Si lo extrapolamos a nuestro ejemplo, los 20.000 € que guardamos hace 10 años hoy en día equivaldrían a 22.400 €, pero nosotros seguimos teniendo tan solo 20.000 € debajo del colchón. Hemos perdido una cantidad adquisitiva en nuestros ahorros de 2.400 €. Puedes calcular el coste de tener tus ahorros parados con esta herramienta.

¿Cómo resolver la pérdida adquisitiva en mis ahorros?

La opción más interesante es destinar parte del ahorro a inversión. Vamos a ver unos ejemplos con distintos escenarios, partiendo de un ahorro de 24.000 € conseguido en diez años. La inflación ha sido del 1% de forma continuada durante ese periodo, por lo que a efectos prácticos sería como si tuviese 22.948 €.

Con inversión conservadora

Imaginemos ahora que este mismo ahorrador contrata durante esa década un depósito conservador, renovable anualmente al 1%, en el que invierte sus ahorros. 

Al cabo de 10 años tendría un total de 25.245 €. Si a este valor le aplicamos el efecto de la inflación, que decíamos que era del 1% continuado, a efectos prácticos seguirá teniendo 24.000 €. 

Es decir, no ha perdido capacidad adquisitiva pero tampoco ha ganado rentabilidad. De ahí la importancia de conseguir realizar inversiones que superen algo más que el umbral de la inflación.

Con inversión a largo plazo

El nivel de rentabilidad en las inversiones es directamente proporcional al plazo. Cuanto mayor sea éste, mayores rentabilidades se obtendrán. 

Imaginemos que ahora invierte sus ahorros con una rentabilidad constante del 4%. Esto quiere decir que al final de los 10 años obtendrá una cantidad de 29.435 €. 

Si lo ajustamos a la inflación, sería como tener 27.958 €. En este caso se ha superado con creces el umbral de la inflación y ha obtenido una clara rentabilidad.

Existe una amplia variedad de productos con los que conseguir superar el techo de la inflación, como los planes de pensiones y los fondos de inversión

En cualquier caso, es importante construir una cartera diversificada y protegida que, con el paso del tiempo, tienda a aumentar lo invertido.

De la misma manera que la inflación produce pérdida de la capacidad adquisitiva en el ahorro, también beneficia a todos aquellos que tienen una deuda financiera, ya que no será lo mismo deber 100.000 € hoy en día que dentro de diez años. Aunque el importe sea el mismo, también valdrá menos como consecuencia de la inflación.

Podemos concluir que el primer paso para no sufrir las consecuencias de la inflación es el ahorro bien invertido. Recuerda: Siempre lo más recomendable es consultar con un asesor financiero las diferentes alternativas de inversión en función de lo que se quiera conseguir.

Fotografía de Glenn Carsten-Peters en Unsplash
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