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Cómo hacer una reforma ‘low cost’

El paso del tiempo deteriora los elementos de cada estancia y la decoración acaba por agotar a sus inquilinos, que buscan redecorar.

La decoración de un hogar es fundamental para sentirse a gusto en casa, pero pocas veces tenemos la oportunidad de cambiar radicalmente su aspecto. Aunque la sola idea de pensar en una reforma puede doler al bolsillo, no hay nada más lejos de la realidad. Ya sea estrenando piso o queriendo darle un aire fresco a nuestro hogar, existen una serie de trucos para personalizar las estancias de nuestra vivienda sin tener que hacer una obra integral: las reformas low cost

Una mano de pintura para crear ambientes

Si hay un elemento que consigue transformar de forma barata y rápida nuestra casa ese es la pintura. Cambiar el color de las paredes de la cocina, el salón, el baño y la habitación conseguirá crear nuevos ambientes a un precio muy reducido, y sin necesidad de renovar el mobiliario. El truco siempre está en elegir colores distintos a los que tengamos previamente. Antes de la capa de pintura, se recomienda aplicar una capa selladora, muy eficaz contra la humedad, además de escoger una acrílica, resistente a la grasa y la humedad. 

Pero no solo podemos seguir este truco con las paredes: una nueva capa de pintura en los muebles conseguirá darle otro toque a las estancias. Existen distintos esmaltes que se pueden utilizar sobre materiales como aglomerados, madera maciza y melamina, sin olvidarnos de las pinturas que consiguen acabados con texturas.

Pinturas para azulejos

El deterioro de los muebles se aprecia en la superficie, pierden color y brillo y desmejoran la imagen general de las cocinas. Por suerte, existen los esmaltes, que permiten pintar los azulejos y los mueles de cocinas y baños de una manera sencilla, rápida y, sobre todo, económica. Se pueden aplicar sobre azulejos de varios materiales (gres, cerámica, loza…), mientras que para los muebles se pueden utilizar sobre melamina, aglomerados y madera maciza. Su amplia gama de colores disponibles en el mercado es otro de sus grandes aciertos.

Además, los hay de distintos acabados: mate, satinado y brillo. Este último es menos recomendable, ya que hay que tener en cuenta que el brillo hace que sea más fácil apreciar las posibles imperfecciones y desperfectos que pueda haber, por lo que es mejor apostar por el mate.

Los esmaltes son pinturas que cuentan con un alto grado de adherencia y destacan por su acabado más duro y elástico que otros materiales similares. Antes de adquirirlos, debemos saber que existen dos tipos: sintéticos (a base de aceite) y acrílicos (a base de agua).

Los sintéticos aportan un acabado más brillante y se limpian con disolvente o aguarrás, son de secado rápido y resisten la humedad. Estos son la opción que buscamos para puertas y marcos de ventanas. Por otro lado, los esmaltes acrílicos resisten las manchas y para limpiarlos solo necesitamos agua y jabón. No contienen disolventes, siendo más respetuosos con el medio ambiente. 

Esmaltar la bañera con pintura

La gran ventaja de los trucos que conforman las llamadas reformas low cost es que nos podemos ahorrar una elevada cantidad de dinero retocando superficies que normalmente son un quebradero de cabeza. Una de ellas es el baño.

El uso diario y continuado que le damos a estas estancias provocan un deterioro que hace que queramos cambiar elementos como las bañeras sin pensar en soluciones previas sencillas y económicas como usar esmalte.

Estos esmaltes tienen un acabado brillante, resisten muy bien el paso del tiempo y las imperfecciones como manchas y rayaduras, así como a los agentes químicos. Además, está disponible en varios colores, por lo que la decoración de nuestro baño no será un problema: el esmalte se adapta.

 

 

Vinilos para forrar los muebles de la cocina

Rápido, para todos los bolsillos, sencillo y con la posibilidad de eliminarlo cuando nos cansemos sin realizar obras integrales o adquirir nuevos muebles. El vinilo adhesivo es una solución muy socorrida para forrar los muebles de la cocina sin tener que desembolsar grandes cantidades de dinero.

Estos materiales resisten muy bien la humedad por condensación propia de las cocinas, se pueden limpiar de una forma sencilla, por lo que el polvo y sustancias como la grasa que puedan salpicar a los muebles dejarán de ser un problema.

Dentro de estos vinilos, encontramos varios modelos. Los vinilos de pizarra son, además de originales, prácticos. En ellos podemos escribir con tiza la lista de la compra, recetas, mensajes personalizados a nuestros compañeros de piso o cualquier cosa que se nos ocurra. El contraste de la pizarra con una cocina blanca hará que resalte más el espacio y le aportará un toque distintivo y muy personal.

Si la pizarra no nos convence, siempre existen otros colores como en tonos pastel, vibrantes, metalizados o de colores clásicos como el negro y el blanco, que nunca fallan. También podemos recortar los vinilos para darles la forma que queramos y hacer que nuestros muebles sean únicos.

Paredes y suelos: revestimiento de quita y pon

La pintura no es la única clave para cambiar el aspecto de las paredes. Los elementos que revisten cada estancia de la casa son lo primero que vemos y lo que nos hace querer decorar de una forma u otra para no romper la armonía de la sala; y qué mejor que hacerlo con la seguridad de que si en algún momento nos aburrimos de su aspecto, siempre podemos despegarlo.

Esta es la gran ventaja de los suelos y los recubrimientos de vinilo: papeles y placas adhesivas que reproducen texturas de materiales como madera, piedra, baldosas e incluso parqué, perfecto para los suelos. Con tan solo pegar las láminas en las paredes y superficies que deseemos, podemos transformar cada estancia de manera espectacular. Un truco excelente para todos los bolsillos.

Pintar los azulejos de cocina y baño

Recurriendo de nuevo a la pintura, esta también podemos aplicarla a los azulejos. Con el tiempo, las superficies se ensucian y pierden su color original, por lo que renovar su imagen con un esmalte especial, sobre todo si es blanco, aporta luminosidad.

Si queremos ser más originales, podemos ir sorteando azulejos y pintar unos cuantos, dejando a otros con distintos colores… ¡La decisión es totalmente nuestra!

Modificar la iluminación

La concepción del volumen que tiene una estancia depende no solo del aspecto de los elementos que la recubren, sino también de la iluminación que tenga. Cambiar las lámparas no es la única solución, hay que fijarse en las bombillas. Una luz más amarilla aporta calidez, mientras que una luz blanca es más propia de las cocinas y los baños. Las cortinas juegan un papel fundamental iluminando las estancias, ya que permiten que entre más o menos cantidad de luz por las ventanas. La mejor solución es cambiar las bombillas por unas LED de bajo consumo que, a pesar de ser un poco más caras, duran mucho más y benefician al medio ambiente.

Cambiar los frentes de la cocina

Si los muebles tienen unos cuantos años y lucen desmejorados, no hace falta comprar unos nuevos, con cambiar la fachada, el fondo parecerá distinto. Para ello, lo mejor es modificar los frentes de los muebles en la cocina. Una solución económica que se notará de forma destacada a como lucía antes la estancia.

Estrenar encimera

Otro de los componentes con los que podemos jugar en nuestra reforma low cost es la encimera. Aunque supone un desembolso mayor que una capa de pintura, el efecto transformador que tiene en la cocina merece la pena.

Cambiar la griferia

El deterioro en la cocina puede afectar al sistema de grifos, al igual que en los baños. Renovarla es, además de una manera fantástica de cambiar el aspecto de la sala, una oportunidad para ahorrar en la factura. Los nuevos grifos permiten reducir el consumo de agua hasta en la mitad y contamos con opciones como de doble posición y termostáticos.

 

 

Colocar antepechos

En la cocina, otra gran idea para cambiar y proteger las paredes con estilo es echar mano de la creatividad y aplicar antepechos. Estas franjas de baldosas, vinilos, azulejos o creados a base de acero y sintéticos protegen de las salpicaduras de aceite y otros alimentos que puedan llegar a las superficies después de cocinar. Con este pequeño cambio, presumiremos de una cocina que parecerá nueva.

En definitiva, cambiar el aspecto de nuestro hogar ya no es una cuestión económica. Las ofertas del mercado, nuestro ingenio y los trucos de estas reformas low cost harán que nuestra casa parezca totalmente nueva sin que no duela en el bolsillo.

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Fotografías de Samuel Zeller, Phebe Tan y Kirsten Marie Ebbesen en Unsplash
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