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Valor liquidativo, ¿cuánto vale mi fondo de inversión?

21/10/2020

Para evitar que España sufra una crisis de liquidez, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) presentará una guía técnica sobre la gestión y la liquidez de las instituciones de inversión colectiva (IIC), entre las que se encuentra el swing pricing, un método que sirve para modular el valor liquidativo del fondo ante suscripciones o reembolsos.

Si hay un concepto clave al hablar de fondos de inversión, ese es el del valor liquidativo, pues determina cuánto vale en sí una inversión. Para calcularlo, la gestora analiza cuánto valen a precio de mercado todos los activos que el fondo tiene en cartera, incluida la liquidez, y, de esa cifra, se deducen los gastos ligados a la propia gestión del fondo, la depositaria de los valores en los que invierte, etc. Por último, el resultado final se divide entre el número de participaciones, que son las partes iguales (o porciones) en las que se divide el fondo.

En la mayoría de los fondos de inversión, el valor liquidativo se calcula diariamente y los partícipes (o inversores) pueden comprar o vender sus participaciones a ese precio, es decir, lo que se conoce como liquidez diaria. Pero, ¿cuándo se calcula el valor liquidativo? La cuestión no es baladí, sobre todo en periodos de incertidumbre como los actuales en los que la evolución de los mercados puede experimentar fuertes altibajos en un mismo día. Por tanto, la valoración del fondo puede ser muy distinta en función del día, e incluso la hora a la que se realice.

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Qué implican las diferentes metodologías con las que se calcula

Para calcular el valor liquidativo, las gestoras no utilizan una metodología única. Y, aunque lo habitual es que el valor liquidativo refleje el precio de los activos del fondo a cierre de mercado de ese mismo día, la gestora puede tardar algún tiempo en calcular la cifra. Normalmente, lo hace al día siguiente, pero podría tardar más.

Por ejemplo, si se trata de un fondo de bolsa española, si nos fijamos en el valor liquidativo que tiene ese fondo un lunes, la cifra hará referencia al valor de las acciones españolas en las que invierte el fondo a cierre de ese lunes concreto. 

Además, hay gestoras en las que el valor liquidativo está ligado a la fecha en la que se ha realizado el cálculo, algo que sucede, al menos, un día más tarde. Por lo tanto, en esos casos, el valor liquidativo no reflejaría el precio al que han cerrado los activos ese día, sino el anterior. En este supuesto, el valor liquidativo que tendría un fondo de bolsa un lunes revelaría el precio de los activos al cierre del viernes, que es la jornada previa, ya que los fines de semana no abren los mercados.

Aspectos a tener en cuenta si se invierte en diferentes zonas geográficas

Otro caso especial es el de los productos que invierten en diferentes áreas geográficas. De este modo, los fondos europeos que tienen exposición en países del Este, como Japón, China, Corea, Sureste Asiático y Australia, deben esperar al cierre de estos mercados, con la consiguiente diferencia horaria, antes de poder realizar el cálculo del valor liquidativo.

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En este sentido, se debe tener en cuenta que no se consideran hábiles a efectos de aplicación del valor liquidativo aquellos días en los que no exista mercado para los activos que representen más del 5% del patrimonio del fondo. Esto implica que si, por ejemplo, un fondo dedica un 10% de su patrimonio a invertir en bolsa brasileña y el 7 de septiembre es fiesta nacional en ese país (Día de la Independencia) y cierra la bolsa local, no será día hábil en cuanto al cálculo del valor liquidativo. En consecuencia, los inversores que quieran comprar o vender ese día, lo harán con el valor liquidativo del día siguiente.

En qué consiste el swing pricing y por qué se está aplicando

Para que España no sufra una crisis de liquidez como la que ya ha sacudido a fondos de inversión internacionales, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) impone avisos en los fondos que invierten en activos más ilíquidos. Además, también en esta línea, a mediados del pasado mes de febrero, cuando el coronavirus aún no se había extendido por toda España, la CNMV anunció que en su plan de actividades para 2020 se encontraba presentar una guía técnica sobre la gestión y la liquidez de las instituciones de inversión colectiva (IIC), entre las que se encontraba el swing pricing. Un objetivo que sigue en pie pese a la crisis sanitaria, aunque no existe fecha concreta.

Este método sirve para modular el valor liquidativo del fondo ante suscripciones o reembolsos que puedan afectar, considerando el coste para los inversores. Puede ser full swing pricing, en cuyo caso se aplicaría para todos los flujos, o, como es más habitual, parcial swing pricing, aplicándose solo cuando el volumen es tal que golpea al valor del fondo. El swing pricing, que también ha estado en la agenda de otros supervisores, protege a los inversores de largo plazo y penaliza las entradas o salidas cuando hay un volumen alto. Normalmente, si muchos reembolsos coinciden a la vez, es por perder la confianza en el fondo ante una adversidad en el mercado.

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El swing pricing no es obligatorio para las gestoras españolas, sin embargo, algunas, como Sabadell Asset Management, han comenzado a aplicarlo en sus fondos de inversión y sicavs, teniendo así en cuenta la situación de suscripciones o reembolsos netos de los vehículos para repercutir costes adicionales a los partícipes.

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