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¿Qué hemos aprendido de conciliación durante la crisis del coronavirus?

21/05/2020

En un contexto totalmente nuevo, encontrar el equilibrio entre vida personal y laboral es un reto que está más presente que nunca en muchos hogares.

Incertidumbre, dudas y, por encima de todo, adaptación. Estos meses hemos aprendido a lidiar con un nuevo modo de vida que ha repercutido en cambios de proceso en todos los ámbitos de nuestro día a día.

El cierre de los centros educativos, efectivo en toda España el 16 de marzo, así como el Decreto del estado de alarma el 14 del mismo mes, llevaron a muchas empresas a incorporar cambios en su manera de trabajar. Fue decisivo en este hecho el cierre de toda actividad no esencial que no pudiera realizarse desde el domicilio, orden aprobada en Real Decreto el 29 de marzo y que se mantuvo hasta el 13 de abril.

Teletrabajo a contrarreloj

Según un estudio reciente del Banco de España, en nuestro país el teletrabajo era una posibilidad ocasional para el 8,4% de los empleados antes de esta crisis; no obstante, la proporción real de población ocupada que puede trabajar en su domicilio, según el mismo estudio, es del 30,6%. La crisis actual ha llevado a adaptar el trabajo al hogar en todos los casos posibles, pero el 22,3% de ellos, según estas cifras, ha tenido que adaptarse a dicha situación de forma rápida y forzosa. Además, la poca experiencia previa ha obligado a muchas empresas a reorientar la organización del trabajo desde casa por primera vez.

Esa adaptación es todavía más compleja si se combina con temas como la conciliación y la corresponsabilidad. Cómo mantener la productividad laboral asumiendo a la vez el cuidado de mayores, personas dependientes y, sobre todo, menores al cargo se ha convertido en un quebradero de cabeza que también entiende de género: Según una encuesta de IESE Business School, el 40% de las mujeres tiene a alguna persona a su cuidado en casa frente al 21% de los hombres.

Sin colegio y con la educación telemática dando sus primeros pasos, con las dificultades que esto supone, los menores tampoco se libran de la incertidumbre. En España existen 4,5 millones de familias con niños pequeños; sus madres y padres siguen buscando la manera de continuar con su educación y el trabajo propio de la mejor forma posible.

Este hecho puede llegar a afectar a los cabezas de familia en cuanto a productividad laboral y, más importante, bienestar personal: en la actualidad, según el estudio realizado por Actiu con respuestas de más de 400 profesionales, el 73% de los encuestados preferiría volver a su puesto de trabajo habitual con apertura a teletrabajo en días específicos.

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En el mismo sentido se desarrollan las conclusiones de la IV Encuesta Funcas sobre el coronavirus, según la cual siete de cada diez trabajadores no quieren seguir realizando su labor en casa tras el confinamiento. Desde Funcas aclaran también que estas opiniones se han formado en "circunstancias domésticas poco propicias para el teletrabajo, como son el aumento de la densidad de convivencia o la obligada atención a hijos menores".

En palabras de Rebeca Navarro, Directora de selección y talento en Vodafone, durante el Podcast de Banco Sabadell en torno al teletrabajo, en el futuro es "muy probable que nos vayamos a un modelo híbrido, aunque es muy importante tener un equilibrio entre la vida personal y profesional". Ese equilibrio será más fácil de alcanzar cuando se superen los baches iniciales derivados de la adaptación a contrarreloj.

Corresponsabilidad y conciliación

Por otro lado, los trabajadores cuyos puestos no pueden adaptarse al teletrabajo se han visto frente a una problemática derivada de la crisis del coronavirus a la que se añade además que los abuelos, muy recurridos durante las vacaciones escolares, dejan de ser una opción, ya que han de ser protegidos por encima de todo.

Ante esta nueva situación, los recursos de los padres y madres son más bien escasos. Es ahora cuando se aplica la división de cuidados, las reducciones de jornada, las excedencias o el uso de días libres. La corresponsabilidad se convierte, en esos casos, en el factor clave que permita mantener el empleo siempre que la familia la compongan dos miembros.

"La corresponsabilidad se consigue cuando se crea una relación con responsabilidad por ambas partes, tanto en la vida familiar como en el trabajo diario", explica Ana Escudero, emprendedora y madre, así como miembro del equipo Emprendiendo a Conciliar. "Para llegar a un buen punto en la conciliación es necesario encontrar el equilibrio entre esos dos aspectos; estando en casa existe una oportunidad para aprender a hacerlo, aunque no resulte fácil", apunta.

Incluso si es posible trabajar desde casa, aprender a compaginar requiere tiempo. Compartir el espacio y las 24 horas con los niños supone hacer frente a nuevos retos; Rebeca Navarro, de Vodafone, señala que esa conciliación es, precisamente, el quebradero de cabeza principal de gran parte de sus trabajadores. "Es un tema clave en los comentarios hacia la empresa", explica. "Existe preocupación hacia la conciliación y la corresponsabilidad, ya que son responsabilidades sumadas al trabajo".

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Frente a esta nueva situación, la guía de expertos como responsables de Recursos Humanos y psicólogos especializados en familia, infancia y juventud es muy necesaria. Estos son los consejos que dan al respecto:

Mantén los horarios

En España, trabajar en casa ha hecho que jornadas de ocho horas suban hasta las diez. Lo revela la medición del tiempo de conexión a las VPN de las empresas, que ha aumentado en dos horas de media desde que comenzó el teletrabajo. Pablo Caselles, psicólogo especializado en infancia y juventud de Mind Ic, es claro en este sentido: "Trasladar nuestro trabajo a casa no significa que tengamos que estar disponibles en todo momento". Mantener los horarios de trabajo, descanso y sueño es esencial.

Por otro lado, Ana de Emprendiendo a Conciliar aconseja "marcar un calendario concreto día a día y priorizar tareas". Además, sugiere la posibilidad de flexibilizar el horario: "Si los niños son muy pequeños y la empresa lo permite, es ideal combinar tiempos de trabajo cortos con tiempo de atención exclusiva al bebé", explica. De esta forma, será más fácil concentrarse sin tener que preocuparse por posibles interrupciones.

No pierdas el tiempo

La procrastinación, es decir, dejar tareas para más tarde, es algo común en el teletrabajo, y cualquier excusa parece buena, desde poner una lavadora hasta probar una nueva receta. Por ello, si un menor en casa requiere nuestra atención, es fácil caer en su llamada; de ahí la utilidad de poner límites en tiempos y espacio en las horas de trabajo. "Separar las tareas que debemos hacer en pequeños objetivos que nos resulten más sencillos y liberar el entorno de trabajo de distracciones son algunas estrategias que ayudan a generar buenos hábitos y evitar la postergación", afirma Caselles.

Delimita los espacios

El estudio de Actiu revela también que un 32% de sus encuestados apuntó como gran inconveniente a la hora de teletrabajar el no disponer de un espacio habilitado para ello y con un mobiliario adecuado. Aunque cada hogar tiene sus peculiaridades, Caselles aconseja delimitar, en medida de lo posible, un lugar específico para cada miembro del hogar, también de cara a respirar hondo. "Es importante establecer un lugar para regularnos si nos encontramos alterados", explica.

Asimismo, cobra importancia la asociación entre los horarios mencionados anteriormente y los espacios de trabajo y ocio, para poder desconectar y que los menores identifiquen con más facilidad si estás disponible para ellos en un momento dado.

Alternativas de ocio

El Gabinete de Estudios de la Comunicación Audiovisual ha señalado un aumento de hasta el 92% en el consumo de televisión de niños de entre 4 y 12 años en comunidades como la de Madrid. Este dato revela una tendencia preocupante: que el ocio de los menores se sustenta, en muchos hogares, en torno a una pantalla.

Ante este hecho, Caselles aconseja optar por la creatividad. "Hay infinidad de actividades divertidas que pueden entretener a toda la familia: juegos de mesa, juegos de cartas, inventar y contar historias, aprender una nueva habilidad, manualidades o disfraces", enumera. Iniciativas como la lanzada por Nannify, con actividades virtuales para niños en la franja de edad antes mencionada, ayudan a aportar ideas en ese aspecto.

Resérvate tiempo propio

Desconectar es, en estos días, más necesario que nunca. Caselles asegura que es beneficioso "encontrar un momento por la noche donde poder hablar con la pareja y compartir un rato alejado de las preocupaciones del trabajo y de la atención de los hijos". En ese sentido, también aconseja "delimitar el tiempo que se dedica a ver las noticias: uno o dos momentos al día son suficientes para informarnos de la actualidad".

A pesar de la situación excepcional se pueden buscar fórmulas para convertir el hogar en un lugar de trabajo, estudios y juegos donde las tareas y los espacios estén delimitados. Convertir estos días en un aprendizaje nos dará herramientas futuras para la conciliación y la corresponsabilidad más allá de la crisis sanitaria.

Fotografía de Charles Deluvio en Unsplash
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