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¿Qué es el ‘scoring’ bancario y cómo influye al pedir una hipoteca?

Thu Sep 23 09:18:14 CEST 2021

Las entidades bancarias utilizan distintos mecanismos para evaluar la solvencia de un cliente cuando solicita un crédito o un préstamo. Uno de ellos, el scoring, es un programa informático que estudia distinta información para analizar la situación financiera.

Cualquier persona que haya solicitado un préstamo o una hipoteca es muy probable que haya escuchado hablar del scoring bancario. Se trata de una herramienta que usa el banco para decidir si es adecuado conceder o no un préstamo, en virtud de distintos parámetros, como la capacidad de solvencia del solicitante o su nivel de endeudamiento. ¿Cómo se calcula este scoring?, ¿cuáles son los elementos que más influyen en él? Estas y otras preguntas son muy habituales ya que, según el resultado que salga de este análisis, es posible que se conceda o no una hipoteca.

Qué influye para calcular el ‘scoring’ bancario

El scoring bancario es básicamente un programa informático que a través de algoritmos realiza un análisis de riesgos. Una de sus premisas es que la tecnología elimina cualquier sesgo humano a la hora de analizar la conveniencia o no de conceder un préstamo o una hipoteca. Sin embargo, esta aparente homogeneización de las respuestas no es determinante para todas las entidades financieras, como se detalla más adelante, sino que algunas de ellas continúan añadiendo la decisión humana para analizar desde otra óptica cada petición.

De cara a evitar potenciales incidencias, a través del scoring bancario se evalúa la solvencia de la persona que solicita una hipoteca y la imposibilidad de pago. De este modo, el banco puede tomar una decisión objetiva sobre el riesgo de la operación y, con esta información, dar o no luz verde a la concesión del préstamo.

Para establecer la puntuación final del scoring, ¿qué elementos se tienen en cuenta?:

  • Capacidad de generación de ingresos: lo más habitual es a través del análisis de la domiciliación de la nómina
  • Situación financiera: por ejemplo, si tiene deudas que están pendientes de pago con terceros
  • Historial crediticio
  • Distintos parámetros relacionados con su situación personal: como el estado civil, si cuenta con personas a su cargo o, por supuesto, su edad

Además, también se consulta cualquier información sobre el cliente que aparezca en ficheros externos, como listas de morosos o la Central de Información de Riesgos (CIR) del Banco de España.

Con esta información, el banco ejecuta este programa informático que evalúa, de acuerdo con otros clientes con una situación similar en el pasado, si el usuario está en condiciones óptimas para poder devolver el préstamo.

¿Pueden solicitar otra información complementaria?

Existen ocasiones en las que algunas entidades piden más datos al cliente, normalmente por dos motivos: porque existen dudas razonables sobre si ir hacia adelante con la operación y es necesario asegurar todavía más el resultado final, o porque el scoring se utiliza como única herramienta vinculante y determinante para la concesión del crédito y se quiere asegurar la decisión final que tome la herramienta.

Entre los datos extra que se pueden pedir a los clientes para completar el scoring, se encuentran, por ejemplo:

  • La declaración de bienes y servicios y del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF)
  • Una declaración formal sobre la finalidad del préstamo que se solicita, (por ejemplo, a través de facturas o de un contrato de compraventa)
  • Una copia del contrato laboral
  • El compromiso de no poseer deudas en la actualidad con terceros
  • Información patrimonial sobre los bienes y los derechos tanto de los titulares como de los avalistas de la operación, incluyendo datos sobre los productos financieros que tienen contratados y los saldos en cuentas corrientes

¿Cómo mejorar el resultado del ‘scoring’ bancario?

En realidad, el scoring no deja de ser una baremación estadística, que se formula por medio de logaritmos que cambian a medida que se introduce nueva información. Cuantos más datos se aporten, el análisis final será más objetivo. Si una persona obtiene una puntuación alta se estima que tiene unas elevadas probabilidades de responder con éxito al préstamo que solicita, mientras que si es baja, el riesgo de impago crece, lo que significa que es posible que el banco decida no aceptar la operación.

Aunque no existe una fórmula mágica para mejorar el resultado del scoring por parte del cliente, sí que hay algunas pautas que influyen positivamente, como:

  • Poseer un nivel de endeudamiento personal que no supere el 40% de los ingresos anuales que se generan
  • Demostrar que, históricamente, se han abonado en los plazos correspondientes las deudas que se han tenido
  • Evitar en lo posible el sobreendeudamiento, es decir, que antes de solicitar un préstamo o una hipoteca de una cuantía importante, es oportuno haber finalizado el pago de otras deudas con entidades bancarias, por pequeñas que fueran

En cualquier caso, hay que tener en cuenta que existen algunos bancos que consideran el scoring como una mera aplicación informativa, ya que la decisión definitiva siempre la toman los profesionales habilitados para ello.

Tipos de ‘scoring’

  • Scoring crediticio. Es el más frecuente y se realiza cuando una persona física quiere solicitar una hipoteca para comprar una vivienda.

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  • Scoring para empresa. Se produce en los casos en los que son compañías quienes solicitan un préstamo. Se tiene en cuenta una serie de ratios como los de liquidez, la rentabilidad económica, el endeudamiento, la rotación o la autofinanciación.

Con esto, se determina un scoring que permite clasificar a una entidad por su salud financiera, distinguiendo entre aquellas que están en quiebra, las que cuentan con un evidente peligro de riesgo de crédito, las que gozan de una posición financiera en equilibrio o las que tienen una situación financiera perfecta.

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En cualquier caso, antes de contratar una hipoteca es recomendable contar con el asesoramiento profesional de un experto de confianza como el de la entidad bancaria, que responderá cualquier duda que surja a lo largo del proceso y podrá aconsejar lo que más conviene de acuerdo a cada situación económica particular.

¿Quieres que un experto te aconseje sobre qué te interesa más sin ningún tipo de compromiso? Déjate asesorar por un especialista aquí.

 

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