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Vivienda
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¿Puedo comprarme una vivienda sin haber vendido la mía?

07/10/2021

De cara a aumentar la tranquilidad de sus clientes a la hora de cambiar de casa, las entidades bancarias comercializan las hipotecas puente, que permiten adquirir una vivienda nueva mientras se formaliza la venta del inmueble antiguo

Comprar una casa es una de las decisiones financieras más importantes que puede tomar una persona. Una de las formas más habituales de adquirirla es a través de la solicitud de una hipoteca a un banco que, por regla general, suele financiar, como máximo, hasta el 80% del total del valor de tasación del inmueble. Si el futuro propietario cumple con los requisitos que exige el banco y está de acuerdo con las condiciones que se le ofrecen, suscribirá el préstamo hipotecario y se convertirá en titular de su nueva vivienda.

Sin embargo, ¿qué ocurre si el cliente ya es propietario y necesita vender para comprar? Ante la duda sobre si es necesario esperar a venderla primero la respuesta es que no, ya que para este tipo de ocasiones existen las hipotecas puente.

¿Qué es una hipoteca puente?

De acuerdo a la definición del Banco de España, una hipoteca puente (también conocida como hipoteca de cambio de casa) “es un crédito obtenido como financiación temporal y con la garantía de un ingreso futuro del prestatario. En los préstamos hipotecarios, al concederse este se procederá a su reembolso”. Gracias a este tipo de productos, se reduce la incertidumbre de muchos clientes en relación a tener que vender con más urgencia de la necesaria su vivienda para poder comprar otra.

Esto es así porque el banco anticipa al cliente el dinero necesario para la adquisición de la nueva casa durante un tiempo determinado, que es aquel en el que se debe formalizar la venta del primer inmueble. El periodo de carencia de las hipotecas puente suele ir de los seis meses a los cinco años. En este tramo, el cliente tiene que abonar los gastos derivados del préstamo o, lo que es lo mismo, los intereses que se generan. Este periodo de tiempo dura lo que el cliente y el banco estiman que es necesario para que se pueda cerrar la venta de la vivienda antigua.

¿Qué ocurre si no es posible vender la otra vivienda?

En el caso de que no se haya podido cerrar la venta de la vivienda antigua dentro del periodo de carencia, lo más habitual es que el cliente tenga que comenzar a hacer frente al pago de las cuotas periódicas habituales de la hipoteca, aunque, eso sí, por un montante sensiblemente más elevado, lo que encarecerá las mensualidades.

Cabe destacar que hay dos tipos principales de hipotecas puente, según se refieran a la compra de una vivienda sobre plano o a una ya construida:

  • Hipoteca puente para vivienda sobre plano: el préstamo tendrá en cuenta la entrada que habrá que abonar para la compra y los pagos necesarios que se hayan fijado con la promotora.
  • Hipoteca puente para vivienda edificada: la hipoteca se concretará en base a la suma del importe pendiente de la vivienda en venta y el 100% del coste de la que se quiere comprar.

 

Ventajas e inconvenientes de las hipotecas puente

Las principales ventajas de una hipoteca puente son:

  • La tranquilidad. El cliente ya no está obligado a vender con prisa su antigua casa, una situación que le puede llevar a aceptar una oferta por debajo del valor real del activo en el mercado.
  • La flexibilidad. La cuota se adapta a la situación de cada persona, de manera que no es tan elevada como si se solicitara una hipoteca convencional por el valor de la vivienda.
  • La planificación. Permite planificar la economía familiar en el largo plazo, ya que se delimita cómo será el préstamo hipotecario una vez se haya completado la venta de la vivienda antigua, conociendo de antemano las mensualidades que habrá que pagar.

Sin embargo, también es importante tener en cuenta algunos inconvenientes:

  • Mayores requisitos. Al ser consideradas operaciones de mayor riesgo, los bancos piden mayores requisitos de solvencia antes de aceptar la operación.
  • Riesgo de no vender la casa. Hay que analizar con cuidado el periodo de carencia que se necesitará para lograr vender la casa antigua, ya que, de no hacerlo a tiempo, las cuotas que se tendrán que abonar serán elevadas.

 

La clave está en la planificación

¿Qué se debe tener en cuenta antes de contratar una hipoteca puente? El cliente debe analizar qué es lo que le puede convenir más de acuerdo a su situación económica. Además de suscribir este producto, puede optar por otras dos posibilidades. La primera de ellas es ser paciente y esperar primero a vender su casa antes de adquirir una nueva. Esta estrategia conservadora tiene el hándicap de que se puede perder una buena oportunidad en el mercado si otro comprador se adelanta.

La otra opción es solicitar una hipoteca nueva, lo que supone hacer frente al pago de dos hipotecas. Aunque algunas entidades bancarias llevan a cabo este tipo de operaciones, lo cierto es que esta clase de alternativa solo es indicada para familias con ingresos muy elevados y una situación financiera muy solvente, ya que el pago de dos mensualidades hipotecarias suele suponer un esfuerzo económico importante.

Por este motivo es fundamental dejarse asesorar por expertos que estudien cada caso de manera personalizada. 

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