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Por qué las compañías que usen Inteligencia Artificial estarán mejor posicionadas en el nuevo escenario global

Wed May 20 08:41:34 CEST 2020

El uso de la IA ya es una realidad para muchas empresas y puede suponer un elemento clave para marcar la diferencia y salir reforzados de la crisis, en áreas como finanzas, recursos humanos, marketing y producción

Si en algo son eficientes las grandes crisis mundiales es en alterar rápidamente el panorama empresarial, con algunas entidades que terminan muy afectadas(e, incluso, desaparecen), mientras que otras no solo salen reforzadas sino que pueden hasta alcanzar el liderazgo en su sector. En este último grupo suelen encontrarse ejemplos de compañías que en anteriores momentos de incertidumbre fueron osadas y tomaron decisiones valientes, como implementar modelos disruptivos o introducir tecnologías que hasta entonces ninguno de sus competidores estaba utilizando, propiciando una ventaja competitiva en su mercado. No se trata de perder la concentración en la gestión del día a día en este contexto, sino de plantear cómo poder diferenciarnos de nuestros competidores en un panorama incierto. Y ahí es donde la Inteligencia Artificial (IA) puede jugar un gran papel.

Por ejemplo, la actual coyuntura ha acelerado el desarrollo de las compras online por parte de los consumidores, en línea con el desarrollo del teletrabajo. Esto implica, según el informe de Boston Consulting Group ‘The Rise of the AI-Powered Company in the Postcrisis World’ (‘El surgimiento de las compañías que usan Inteligencia Artificial en el mundo poscrisis’, en español) que muchas empresas deberán cambiar su estrategia operativa: de invertir en la concentración de su producción en ubicaciones de bajo coste a hacerlo en reforzar sus cadenas de suministro, de modo que puedan llegar a servir en cualquier punto del planeta en el mismo plazo de tiempo.

Y es en este contexto donde la aplicación de la inteligencia artificial será inmensamente valiosa para que las compañías puedan adaptarse a estas tendencias, por ejemplo:

  • Mejorando el uso de robots avanzados en las fábricas para el reconocimiento y clasificación de objetos, acabando con posibles incidencias o errores.
  • Precisamente, esa integración de la robótica inteligente en las plantas permitirá que estas funcionen las 24 horas del día los siete días de la semana, con objeto de poder atender a las demandas de los consumidores que mayoritariamente teletrabajarán y, por lo tanto, realizarán sus pedidos en cualquier momento.
  • Favoreciendo la medición con mayor precisión de las puntas de mayor demanda a lo largo del año, lo que habilitará la introducción de modelos de trabajo just-in-time, es decir, que las fábricas operarán bajo pedido del consumidor.
  • Combinado con otros avances tecnológicos, como el machine learning o el análisis avanzado de Big Data, la inteligencia artificial ya está permitiendo a las empresas detectar nuevos patrones de consumo y, con ello, poder ofrecer productos hiperpersonalizados a sus clientes.

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Acabar con la incertidumbre

Uno de los mayores retos de las empresas en el futuro será poder navegar con éxito en un mundo repleto de incertidumbres y en donde, al menos al comienzo, habrá recesión y un alto nivel de desempleo. El papel de la inteligencia artificial puede y debe ser fundamental en ese contexto, ayudando a las compañías a responder predictivamente a una demanda voluble por parte de los consumidores, a ajustarse a posibles interrupciones puntuales en la cadena de suministro y a adaptarse, en general, a los cambios bruscos en la confianza y en las prioridades de sus stakeholders más relevantes.

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Quizá la principal utilidad de la inteligencia artificial en los próximos años, tal y como apuntan desde AI Business, es que permitirá a las máquinas de manera cada vez más precisa resolver problemas y poner en práctica acciones que antes solo podían realizar los humanos, pero de un modo completamente diferente. A través del análisis permanente de ingentes volúmenes de datos, podrán aprender patrones subyacentes, permitiendo que los sistemas informáticos puedan tomar decisiones cada vez más complejas, prediciendo el comportamiento humano (consumidores) y, lo que es más impactante, adaptándose en todo momento a cualquier cambio social, económico o de otro tipo que se produzca.

Desde el punto de vista de las empresas, esto impactará en tres dimensiones fundamentales:

  • Redundancia de la cadena de valor. La crisis actual ha afectado severamente a las cadenas de suministro mundiales, lo que ha elevado el concepto de redundancia en la cadena de valor dentro de las agendas de prioridades de las compañías como medio para reducir el riesgo y capear el próximo choque global. Esto, sin embargo, tiene un coste significativo, que la IA puede paliar, permitiendo optimizar los costes en cada fábrica a través del mantenimiento predictivo y una mejor planificación.
  • Patrones de consumo cambiantes. El análisis de grandes volúmenes de datos de la IA, combinado con el Big Data, servirá para identificar tendencias emergentes y cambios en las preferencias de los consumidores. Además, el diseño generativo habilitado para la IA puede identificar de manera autónoma un diseño de producto óptimo a partir de un conjunto de requisitos introducidos en el sistema.
  • Formas remotas de trabajo. Las herramientas de IA permiten a las empresas utilizar análisis para pronosticar con mayor precisión las ventas y los desafíos operativos, como las necesidades laborales y las interrupciones del suministro.

Y para aquellos que teman que la IA puede sustituir el trabajo humano que no se preocupen porque hay algo en lo que ni siquiera los más novedosos ejemplos de chatbots o de simuladores pueden igualarnos: la capacidad emocional. La empatía, la generación de sinergias entre equipos, la creatividad o la iniciativa individual son parámetros inalcanzables para ninguna máquina, como afirman desde el prestigioso MIT, asegurando que ningún robot podrá alcanzar jamás el estatus de artista.

Cinco usos de la IA que ya se pueden implementar 

  1. Lectura de datos de los consumidores que visitan una página web para establecer patrones de comportamiento y, con ello, desarrollar estrategias comerciales, priorización de campañas de venta o modificaciones en el diseño de los canales de venta para ajustarse mejor a sus preferencias.
  2. Verificación de documentos de trabajo y de identidad, por ejemplo, en cuentas de acceso online de las personas o a la hora de reconocer firmas en contratos. También se pueden establecer reconocimientos faciales o asegurar que la persona con la que estamos hablando es quien dice ser simplemente escuchando su voz.
  3. Realizar tediosas tareas administrativas, como emitir reembolsos, cancelar pedidos u organizar documentos. De este modo, se puede ‘aligerar’ la carga de trabajo de las personas que se pueden concentrar en otras actividades de mayor valor agregado. Este proceso se denomina automatización de procesos robóticos (RPA) y se combina cada vez más con el machine learning.
  4. Prever el flujo de caja mediante el análisis de datos, lo que requiere que, efectivamente, la empresa aporte el mayor número de información para que la toma sea representativa y la lectura sea la correcta.
  5. Cubrir las necesidades laborales de una compañía. En una época como la actual donde se produce un mayor número de bajas laborales, la IA permite concretar los trabajadores que se precisan para llevar adelante la producción y durante cuántas horas. De este modo, incluso es posible medir el rendimiento y la productividad por operario.

La IA en España

España ocupa las últimas posiciones en Europa (la 20ª de 38 países, por detrás de, por ejemplo, Chipre, Portugal o Eslovenia) en cuanto a empresas que están desarrollando activamente proyectos relacionados con la inteligencia artificial, de acuerdo a un estudio de Adecco Group Institute y el Insead sobre competitividad global.

Para cambiar esta tendencia, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades ha publicado un mapa sobre el estado actual de la IA en España que incluye 154 empresas y que se integra dentro de la Estrategia Española de I+D+I como uno de los compromisos del Plan Coordinado de la Inteligencia Artificial de los Estados Miembros de la Unión Europea.

Parece que el futuro próximo será más alentador en este campo, habida cuenta de que un informe de IDC Research España y T-Systems pronostica que en 2022 el 40% del gasto core de IT estará relacionado con cloud, y que esa cifra aumentará hasta el 80% en 2028.

De hecho, desde entidades como Ametic se afirma que la IA es la gran palanca de transformación para la reindustrialización de nuevos negocios en España y que abre un gran abanico de posibilidades par aumentar la productividad y competitividad.

Fotografía de Franck V. en Unsplash
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