movi-image-elpais-posicionamiento-web-empresa-1
Envíanos sugerencias
Transformación digital
4 min de tu tiempo

Por qué el posicionamiento en web de una empresa es ahora más importante que nunca

11/08/2020

El confinamiento ha disparado el comercio electrónico y las consultas web de miles de clientes. Aparecer en los primeros puestos de los buscadores se ha vuelto indispensable para que un negocio funcione, ¿cómo lograrlo?

El descenso de las ventas en las tiendas físicas debido a los efectos de la pandemia está llevando a las empresas a invertir en el área del negocio que parece haber sufrido menos las consecuencias y que, incluso, en muchos casos, se ha convertido en un salvavidas: el comercio electrónico. Este llegó a experimentar un crecimiento acumulado del 86,6% durante el confinamiento, según datos de la consultora Nielsen.

Este nuevo canal de venta, señalan los expertos, crecerá todavía más en los próximos años, lo que marcará el modelo de negocio de miles de empresarios. Ahora bien, una vez inmersos en el mundo de la digitalización, la carrera continúa. Es el momento de resolver otro tipo de dudas: ¿Cómo se consigue convencer a más clientes y que una marca tenga una buena posición en los buscadores? ¿Cómo se gestiona la comunicación de una empresa por Internet? Y más importante: ¿Cómo es el nuevo consumidor pos-COVID-19 al que se dirigen las compañías?

Posicionamiento SEO y SEM: haz que te encuentren

Internet es un inmenso océano y no estar bien posicionado para aparecer en los primeros resultados de las búsquedas de posibles clientes es lo mismo que estar naufragando en medio de las olas con un flotador: hay mucha competencia y las posibilidades de que encuentren a tu empresa son muy pocas. La mayoría de internautas utilizan buscadores, principalmente Google, que tiene el 92% de la cuota del mercado, según datos de la empresa de servicios de e-commerce Trusted Shops. Los usuarios, además, ya no realizan búsquedas directas mediante URL y normalmente acceden a las páginas web de los primeros resultados que aparecen en el buscador, lo que hace del posicionamiento un instrumento esencial para los empresarios. Para no ahogarse en el intento, lo primero es conocer el lenguaje que marca el posicionamiento web y las herramientas para mejorarlo.

El SEO (Search Engine Optimization) es la Optimización en los Motores de Búsqueda. Es lo que influye en la posición de tu página en los buscadores. Estos valoran a las webs en función de unos parámetros. Dominarlos es lo que hará que tu página triunfe y que los internautas accedan a tu tienda y no a otra. ¿Cuáles son estas operaciones?

Acciones sencillas que mejoran el SEO

  • Aspecto de la página web. Que la página se adapte automáticamente al formato del móvil y de las tabletas (cualidad que en el argot se conoce como responsive). La mayoría de buscadores, especialmente Google, penalizan a las webs que no lo son.
  • Diseñar una página web ligera. Es decir, crear un site que no tarde mucho en cargar y que no tenga contenidos duplicados. Que sea lo más accesible posible para facilitar que los rastreadores de los buscadores (conocidos como spiders o arañas) la procesen rápidamente.
  • Redactar títulos y descripciones sencillas. Utilizar puntos que estructuren el texto, destacar contenido en bold o negrita e incluir enlaces son factores que los buscadores valoran y premian.
  • Publicidad y localización del contenido. Intentar que no haya publicidad y que el contenido aparezca en la parte superior de la página.
  • Enlaces externos. Procurar que otras plataformas del sector incluyan en su contenido links de la tienda online.
  • Participación activa. Escribir artículos o contenidos en otras webs para darse a conocer a otros potenciales clientes. Así como participar en foros aportando datos relevantes y mencionando a la empresa.
  • Presencia en redes sociales. Es imprescindible trabajar una buena estrategia en las redes sociales que permita conseguir crear una comunidad de seguidores fieles y de calidad.

El SEM (Search Engine Marketing) es el Marketing en Motores de Búsqueda. Este tipo de posicionamiento consiste en pagar a buscadores y a redes sociales a cambio de publicidad en ellas. Estos anuncios siempre contienen un enlace que direcciona a la tienda online, a un producto o servicio concreto que el empresario quiere promocionar. Algunos medios sociales como Facebook y buscadores como Google hacen llegar esa publicidad a usuarios específicos que, según sus búsquedas anteriores, les puede interesar. Es una buena herramienta, por ejemplo, cuando se quiere dar a conocer un negocio o una oferta de manera rápida.

Aunque muchas de estas operaciones las puede llevar a cabo cualquier empresario sin que eso suponga un gran coste económico, puede que la estrategia de posicionamiento no tenga los resultados deseados si no se tienen los conocimientos adecuados. Por eso mismo, lo recomendable es contratar una empresa con el fin de asesorar y gestionar el SEO y el SEM.

Los precios son muy variables, pueden ir de los 250 euros a los 2.500 euros al mes, dependiendo de los resultados que busque obtener la empresa. Hay que tener en cuenta que, según los expertos, los resultados comienzan a verse tras cuatro meses de trabajo en posicionamiento y desembolso, por lo que la inversión debe ser a medio plazo.

El nuevo consumidor tras la COVID-19

Pero estar entre los primeros resultados de búsquedas en Internet no es suficiente. Para generar clics de compra es esencial conocer a los clientes, especialmente tras la pandemia, cuyos efectos han moldeado un nuevo tipo de consumidor.

Los primeros estudios pos-COVID-19 sobre qué y cómo compramos en esta nueva normalidad son claros: productos saludables, primordialmente de empresas nacionales y a través del comercio electrónico. Este nuevo cliente mira la procedencia del artículo, si su elaboración u obtención ha sido sostenible y, muy importante, cuáles son las condiciones del envío: tiempo, precio, seguridad e higiene del paquete… Conocer este perfil de comprador se ha vuelto más importante que nunca para las pymes.

“Si tienes una pequeña tienda, el espacio que tienes es muy limitado y tienes que elegir muy bien qué vendes porque el cliente va a entrar y si no tienes lo que quiere se va a ir sin hacer esa compra. Eso [conocer al consumidor pos-COVID-19] para un pequeño tendero es algo crucial”, explica Patricia Daimiel, directora general de la consultora Nielsen, en el Podcast de Banco Sabadell Nuevos hábitos de consumo, nuevas oportunidades de negocio. Si el cliente no lo ve en la tienda, como indica Daimiel, es muy probable que lo compre por Internet, incluso que lo busque directamente por la tienda online.

Esta tendencia, apunta también el estudio Fooduristic, conlleva a que los empresarios “tengan que estar mucho más atentos a esta nueva demanda para poder anteponerse a ella y satisfacerla de forma más eficiente”, especialmente a través del e-commerce. Cabe destacar que, tras el confinamiento, la edad media del comprador online se ha elevado: el 40% de los nuevos compradores son mayores de 54 años, según Nielsen. El temor a adquirir productos por Internet, incluso alimentos frescos, está desapareciendo entre los ciudadanos. De ahí la importancia de contar con las mejores herramientas de posicionamiento, pero también de marketing y comunicación en el entorno digital.

Posicionamiento en redes sociales, el nuevo imprescindible

A diferencia de lo que sucedía en el pasado siglo, el papel del empresario no es esperar a que los clientes entren en su tienda. Ahora lo habitual es que el emprendedor vaya en busca de los clientes, se publicite en redes sociales y consiga realizar, no solo la venta, sino también un comentario positivo en la red que le ayude a conseguir nuevos clientes. El usuario ha evolucionado y ha pasado de ser consumidor a ser prosumidor. Cabe recordar que, cuantos más opiniones de este tipo, mejor posicionamiento tendrá la empresa en los buscadores.

Instagram, Facebook e incluso YouTube se han convertido en un canal muy importante donde los usuarios consultan ofertas y leen los comentarios de otros clientes. De hecho, estas plataformas dan la posibilidad a los empresarios de crear una cuenta business, es decir, un espacio para su negocio (con información relevante de su dirección, tienda online, productos…). Facebook ofrece la posibilidad de gestionar ventas a través de esta página en dicha red social. Estar bien posicionado en estas redes y crear contenido específico en ellas, especialmente vídeos, es una buena apuesta para captar clientes y desarrollar otro canal de venta a bajo coste.

Para desarrollar esta rama del negocio es necesario crear un departamento de comunicación que vele constantemente por la imagen de la empresa y para que los clientes se sientan seguros comprando en la tienda electrónica. No hay que olvidar que las ventas por Internet generan más devoluciones (debido a que el producto no convence al comprador o a que llega con desperfectos), por ello la atención al cliente se vuelve indispensable. De hecho, una devolución realizada satisfactoriamente o un malentendido puede marcar la diferencia entre conseguir fidelizar un cliente o no.

GOOGLE MAPS, UNA HERRAMIENTA OBLIGATORIA

Las búsquedas en Google Maps de tiendas y servicios se han vuelto una acción constante entre los ciudadanos, especialmente a través de los móviles. Por ello, aparecer en este programa es una cuestión obligatoria para cualquier empresa que tenga tienda física. Hacerlo es gratuito y solo requiere disponer de una dirección de correo electrónico de Gmail y crear un cuenta en Google My Business en la que el empresario incluye información como el nombre del negocio, la dirección y la página web. Es importante revisar periódicamente esta información y responder a las críticas de los clientes que comentan en Google Maps acerca de la marca. Es una manera de conocer la aceptación de la empresa entre el público así como una estrategia de posicionamiento.

-Categorías y etiquetas-
up