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Madrid y Barcelona se posicionan en el ‘ranking’ de ciudades con modelo híbrido de trabajo

05/08/2021

El modelo híbrido de trabajo se ha convertido en una realidad que, en función de la ciudad en la que se localicen las oficinas, tendrá un mayor o menor impacto por factores que obedecen a las necesidades de los trabajadores y de las compañías

Nueva York, París y Londres son las ciudades mejor preparadas para avanzar en su transición hacia el modelo híbrido de trabajo, según un informe realizado por la consultora Savills Aguirre Newman a partir de los datos facilitados por trabajadores y compañías de 21 ciudades. En España, Madrid y Barcelona son las capitales mejor posicionadas para lograr esta combinación híbrida de trabajo en el hogar y en la oficina en la era pos-COVID-19.

Los costes de operatividad de las oficinas y las oportunidades de trabajo más flexibles han situado a Nueva York, París, Londres, Berlín y Frankfurt en los primeros puestos del top ten de las ciudades que pueden prepararse para un cambio más rápido al trabajo híbrido, según el citado estudio.

Entre las ciudades internacionales menos amigables en la implantación de este tipo de trabajo se encuentran Mumbai, Shanghái y Ho Chi Minh, debido a su escasa flexibilidad laboral.

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La situación en España

En España, Madrid y Barcelona son las dos ciudades mejor posicionadas para evolucionar hacia un modelo híbrido de trabajo con mayor rapidez. Mientras que la capital se sitúa en los primeros puestos del ranking tanto desde el punto de vista del empleado (2º posición) como del empleador (6º puesto), la Ciudad Condal se encuentra en la 5ª posición por factores que favorecen la transición para el empleado y en el 11º puesto si se valora desde la perspectiva de las compañías.

“La transición al trabajo híbrido es el mayor desafío al que se enfrentarán las empresas y los trabajadores en los próximos cinco años a nivel global”, Octavio de Toledo, Savills Aguirre Newman

Tanto Madrid como Barcelona destacan por favorecer el cambio al modelo híbrido del empleado, gracias a factores como el de disponer de una mayor velocidad del ancho de banda en el hogar o el de contar con viviendas más grandes en comparación con otras ciudades del resto del mundo.

No obstante, el estudio constata que al tratarse de ciudades más pequeñas, con mejor movilidad y costes de alquiler más bajos en la comparativa global, los tiempos menores en los desplazamientos al trabajo y las rentas de oficinas inferiores podrían ralentizar la transición al haber una menor necesidad de cambio, tal y como ocurre en otras ciudades analizadas, como Ámsterdam o Lyon.

Para Leyre Octavio de Toledo, directora ejecutiva de Occupier Solutions y Arquitectura en Savills Aguirre Newman, “la transición al trabajo híbrido es el mayor desafío al que se enfrentarán las empresas y los trabajadores en los próximos cinco años a nivel global, incluso en ciudades donde el cambio sucederá más lentamente. Las organizaciones van a necesitar planificar sus espacios de forma que funcionen para el trabajo híbrido. Creemos que con más espacio colaborativo y mayor espacio por empleado, es probable que la superficie de oficinas necesaria sea similar a la utilizada en el modelo únicamente presencial”.

“El mundo laboral camina hacia espacios de trabajo muy eficientes que implican el diseño de un ecosistema físico- digital equilibrado que cierre la brecha entre los trabajadores en remoto y los trabajadores en la oficina”, concluye.

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Factores que impulsan el modelo híbrido

La consultora inmobiliaria ha analizado, entre otros factores para determinar la migración al modelo híbrido de trabajo, la duración de los confinamientos, el tamaño de las viviendas, el coste y la eficiencia de las oficinas, la distancia entre los hogares y el centro de trabajo y la velocidad media de banda ancha doméstica.

Precisamente, una de las razones que arguye este estudio para justificar la poca flexibilidad a la adaptación al trabajo híbrido en las ciudades asiáticas es haber tenido confinamientos más cortos, que hicieron que los empleados regresaran directamente al trabajo en la oficina a tiempo completo (por ejemplo, en China), así como el tamaño reducido de las viviendas.

 Nueva York, París, Londres, Berlín y Frankfurt son las ciudades que pueden prepararse para una transición más rápida al trabajo híbrido

En cambio, las casas grandes hacen que Los Ángeles sea la ciudad perfecta para el trabajo híbrido desde la perspectiva de los empleados, aunque los bajos costes de alquiler de las oficinas y los arrendamientos largos desincentivan el cambio por parte de las compañías.

También las poblaciones más jóvenes o aquellas con hogares más pequeños tendrían más probabilidades de buscar interacción en el entorno de las grandes oficinas. Una localización, como Mumbai, con el 50% de su población en edad laboral menor de 35 años, puede tener como resultado un cambio más lento hacia el trabajo híbrido.

Los tiempos de viaje más largos en automóvil y en transporte público podrían llevar a los trabajadores a preferir el trabajo híbrido como una alternativa al desplazamiento diario. Esta circunstancia se da en Los Ángeles, Nueva York y Mumbai, que tienen viajes promedio relativamente largos. En cambio, en otras ciudades como Lyon, Berlín y Ámsterdam, donde es más fácil ir al lugar de trabajo debido a los desplazamientos comparativamente más cortos (a menudo en bicicleta), encuentran la oficina como el lugar más eficaz para trabajar.

Finalmente, otro factor a tener en cuenta son las velocidades de banda ancha en el hogar y la conectividad digital para trabajar de forma remota. Las velocidades más rápidas ayudan a que el empleado esté cómodo con el trabajo híbrido. Singapur es un ejemplo de ello.

 

Fotografía de Marc Mueller en Pexels
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