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Jubilación
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Los planes de pensiones de ciclo de vida se adaptan a la edad de cada persona y permiten optimizar la inversión

23/04/2021

Son productos que, apoyados en la labor de gestores profesionales, ajustan de manera automática su binomio entre rentabilidad y riesgo y lo combinan con la edad de sus partícipes y sus características particulares

Una persona que gana 50.000 euros al año tiene que tener ahorrados cerca de 300.000 euros cuando se jubile para mantener el nivel de ingresos tras el retiro. Con este ejemplo tan gráfico la directora de Ahorro y Pensiones de BanSabadell Vida y Pensiones, Esther Pichardo, ha querido poner de manifiesto la necesidad de implantar una verdadera cultura del ahorro en España que facilite a los ciudadanos la planificación de una de las mejores etapas de la vida, la jubilación.

Pichardo participó junto a la directora general de la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones (Inverco), Elisa Ricón, en el webinar¿Qué ha cambiado en 2021?, ¿quieres saber cómo sacar más partido a tus ahorros para la jubilación?’, organizado por Banco Sabadell. Durante la sesión, Pichardo dejó claro que lo más importante es generar el hábito de ahorrar a los ciudadanos para que sean capaces de empezar a hacerlo cuanto antes.

En concreto, Pichardo recomienda empezar a ahorrar poco a poco desde muy joven e ir elevando ese ahorro según pasan los años. Por ejemplo, se puede empezar ahorrando solo un 5% del salario entre los 25 y los 45 años, elevar ese porcentaje al 10% entre los 46 y los 55 años e intentar aumentar de nuevo el porcentaje a partir de los 56 años y hasta el momento de la jubilación para alcanzar un nivel de ahorro suficiente para complementar la pensión pública.

De hecho, la experta puso otro ejemplo también muy gráfico para ilustrar la importancia de ahorrar con tiempo. Dos hermanos gemelos que ahorran durante 20 años lo mismo cada mes de manera individual: 166 euros. Eso supone casi prácticamente 2.000 euros de ahorro al año, que es justo la cantidad que actualmente se puede desgravar en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) tras la entrada en vigor de los últimos Presupuestos Generales del Estado. Uno de los hermanos comienza a ahorrar a los 25 años y lo hace hasta los 44 años, mientras que el otro no empieza a ahorrar hasta que tiene 44 años y lo hace hasta los 64 años. El primero será capaz de acumular unos ahorros de cerca de 100.000 euros cuando vaya a retirarse, unos 45.000 euros más que su hermano.

Ahorrar cuanto antes

“Lo importante es empezar a ahorrar cuanto antes con los importes que cada uno pueda permitirse en función de su capacidad financiera”, señaló Pichardo, tras resaltar, además, que el tiempo es un gran aliado para que los ahorradores puedan sacar el máximo partido al capital acumulado gracias a su esfuerzo.

En este sentido, tanto Pichardo como Ricón defendieron los planes de pensiones, productos transparentes, ilíquidos, seguros y finalistas, totalmente orientados a conseguir ahorro para la jubilación. Además, son productos supervisados por la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones y están sujetos a auditorías anuales. 

Los planes de pensiones de ciclo de vida adaptan de forma automática la cartera de inversiones a la edad del partícipe

Dentro de los planes de pensiones, Pichardo resaltó el potencial de los planes de pensiones de ciclo de vida que, apoyados en la labor de gestores profesionales, adaptan de manera automática la cartera de inversiones a la situación del partícipe, lo que permite optimizar la gestión.

En una primera etapa, cuando el ahorrador es joven y falta mucho tiempo para la jubilación, la mayor parte del capital se invierte en renta variable para maximizar la rentabilidad. Con el paso de los años, la inversión se hace más conservadora y se va centrando en renta fija. Son productos capaces de adaptar su binomio entre rentabilidad y riesgo y combinarlo con la edad de sus partícipes y sus características particulares. “Son planes que actualmente están funcionando bien y ofrecen excelentes rentabilidades”, subrayó la experta de BanSabadell Vida y Pensiones. 

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Al apostar por este tipo de plan, el ahorrador disfruta de las mismas ventajas que ofrecen los planes de pensiones tradicionales (desgravación en la base imponible del IRPF) y de otras adicionales, puesto que los partícipes dejan su dinero en manos de especialistas financieros con experiencia que adaptan las inversiones a las características propias de la edad de cada ahorrador y analizan el entorno económico del mercado en todo momento para intentar aprovechar las oportunidades que éste presente.

Este tipo de productos cada vez gana más peso. Ricón aseguró que desde Inverco han observado un cambio importante en el perfil del partícipe español en planes de pensiones en los últimos años. En 2012, al analizar la composición de las carteras, se observaba que prácticamente dos de cada tres euros se invertían en planes ligados a la renta fija. Hoy, en cambio, casi el 80% de los activos se invierte en planes con una cartera de renta variable. “El riesgo no es malo per se, es malo si no se sabe gestionar. Huir del riesgo a veces es huir de la rentabilidad”, señaló.

Las empresas están llamadas a jugar un papel fundamental en el ahorro de los empleados en el futuro

Además, ambas expertas resaltaron el papel que están llamadas a representar las empresas en el ahorro de los españoles en el futuro. La directora de Ahorro y Pensiones de BanSabadell Vida y Pensiones puso de manifiesto lo poco que se utiliza el ahorro colectivo en España en comparación con otros vecinos europeos. De hecho, solo el 1% de las empresas ofrece planes de pensiones de empleo (PPE) a sus trabajadores.

Los PPE son planes de pensiones complementarios que las empresas ponen a disposición de sus empleados para que, de manera voluntaria, tengan un complemento a su pensión cuando se jubilen. El promotor del plan es la empresa, y el partícipe es el trabajador que decide suscribirlo y adherirse a él. Las aportaciones las realizan las empresas (representan un mayor coste salarial) y los empleados si así lo desean.

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Faltan incentivos fiscales

Según ambas expertas, el ahorro colectivo tiene recorrido en España. De hecho, el Gobierno se ha marcado el compromiso de impulsar este tipo de productos y otros que forman parte del segundo pilar del sistema de pensiones, pero para ello tendrá que poner en marcha incentivos fiscales para las empresas. 

En concreto, Pichardo cree que los planes colectivos de retribución flexible también pueden crecer mucho en los próximos años al permitir desgravaciones importantes en el IRPF junto a las ventajas habituales de los planes colectivos, como comisiones de gestión más bajas. Y, dentro de estos planes colectivos de retribución flexible, la gestión de ciclo de vida puede cobrar cada vez más protagonismo al ser ”doblemente beneficiosa para los empleados”. 

Ricón remarcó que faltan incentivos fiscales para las empresas para potenciar este segundo pilar del sistema porque, actualmente, el único aliciente para las compañías es ofrecer un beneficio a sus trabajadores más allá del salario.

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En cualquier caso, Pichardo insistió en que lo más importante es empezar a ahorrar cuanto antes y prepararse para la jubilación. De hecho, recordó que hay otros productos que sirven para este fin más allá de los planes de pensiones, como los seguros individuales de ahorro a largo plazo (SIALP) o los planes individuales de ahorro sistemáticos (PIAS), con diferencias fiscales y de liquidez respecto a los planes de pensiones tradicionales. “Hay alternativas que ofrecen ventajas fiscales y que están pensadas para el ahorro a largo plazo”, subrayó.

Fotografía de Sasun Bughdaryan en Unsplash
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