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Los eventos deportivos se reinventan y resisten la COVID-19

26/04/2021

Aforos reducidos, fuertes medidas de seguridad sanitaria, espacios al aire libre e integración de las plataformas digitales son algunas de las soluciones puestas en marcha por los organizadores. El objetivo: asegurar su celebración y cautivar a los aficionados.

Este año sí. El mejor tenis ha vuelto a citarse en las pistas de arcilla del Real Club de Tennis Barcelona 1899. El Barcelona Open Banc Sabadell se celebra tras implantar unas estrictas medidas de seguridad sanitaria. El doctor Antoni Trilla, del Hospital Clínic de Barcelona, ha diseñado el protocolo de comportamiento tanto del personal, como de los tenistas participantes y sus respectivos equipos, así como del público. El objetivo es garantizar que todo el torneo, con un aforo reducido del 12%, discurra siguiendo las normas anti-COVID-19.

Al igual que en otro tipo de eventos, en los deportivos debe seguirse el protocolo establecido por el organizador, acorde con las medidas sanitarias decretadas por la Administración, los asesores expertos y organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS). Así, en el caso del Barcelona Open Banc Sabadell, los jugadores cumplen las normas que la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) utiliza en todos sus torneos como es la burbuja de seguridad que limita su vida entre el hotel donde se alojen, la zona de vestuarios y las pistas para jugar o entrenar, sin contacto directo con el público. 

El doctor Antoni Trilla, del Hospital Clínic de Barcelona, ha diseñado el protocolo de comportamiento tanto del personal, como de los tenistas participantes y sus respectivos equipos, así como del público del Barcelona Open Banc Sabadell

Además, la pista central dispone de una grada suplementaria para poder acoger al público con las distancias sociales previstas para actos deportivos al aire libre. La calle comercial Fan Boulevard y el village habituales no se han montado este año y solo un máximo de 1.000 personas al día puede acudir al evento para disfrutar del mejor tenis. Esta cifra, en comparación con los visitantes de otros años, es realmente significativa: solo la Pista Rafa Nadal del torneo ha llegado a tener 8.000 personas como público.

Medidas anti-COVID-19 comunes para evitar los contagios

Llegar a este punto no ha sido fácil y tampoco puede generalizarse. “En los espacios abiertos podría permitirse la asistencia de aficionados, como sucede en algunas ligas de fútbol europeas que permiten la entrada de hasta 5.000 personas”, comenta Diego Santos, docente e investigador de Ostelea, Escuela de Management en Turismo. En cambio “si pensamos en competiciones menores o amateurs en las que los organizadores no pueden garantizar un seguimiento médico a los deportistas, y se complica la situación”, remarca.

Algunas de las medidas comunes en los grandes eventos deportivos son el uso obligatorio de las mascarillas –en el Barcelona Open Banc Sabadell se le da una a cada aficionado que accede al recinto–, la instalación de dispensadores de gel hidroalcohólico desinfectante para las manos, la higiene correcta de todos los espacios, la renovación de aire constante, el control de la temperatura corporal diaria a los atletas y demás personas que asisten al evento –el Barcelona Open Banc Sabadell establece que no supere los 37,3°C–, y una logística de aislamiento para los casos diagnosticados y sospechosos, además de la trazabilidad de posibles contagios.

Un sector complejo marcado por las pérdidas

Desde el año pasado, multitud de eventos fueron cancelados y otros pospuestos sin una fecha concreta. “Los organizadores han tenido tres opciones: aplazar, anular o hacerlos online. Esto funcionó en algunos casos. Por ejemplo, el Maratón de Barcelona de 2020 fue virtual. Los participantes debían darse de alta en la plataforma, entonces, salían a correr y compartían los datos de su carrera. Fue descafeinada pero se salvó”, explica Moisès Gangolells, director de La Salle Sport & Fitness. Luego, “otras pruebas locales y con pocos corredores se pudieron hacer aplicando los protocolos anti-COVID-19”, añade.

"Creo que el gran cambio será que a partir de ahora todo se retransmitirá en plataformas digitales. Aunque, en realidad, la gente quiere estar ahí. Con el deporte siempre hay un vínculo emocional. A la que se pueda, y la vacunación lo permita, se volverá al modelo anterior". Júlia Bosch, Investigadora del Centro de Estudios de la UPF Sports Lab

Con todo, el sector deportivo en Cataluña perdió en 2020 un 27,6% de sus ingresos, según un estudio encargado por la Generalitat. “Es un sector económico muy complejo y variado porque engloba actividades muy distintas”, afirma Júlia Bosch, investigadora del Centro de Estudios de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) Sports Lab. Los más afectados son la industria y el turismo deportivo seguidos de las federaciones y los clubes. Tal y como cuenta Gangolells, el patrocinio se ha resentido. “Algunos prefirieron no asociarse a un evento deportivo por los riesgos que implicaba”, asegura.

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Las soluciones que aporta la tecnología

Un año después, la digitalización del sector va camino de consolidarse. Así, el Barcelona Open Banc Sabadell facilita las retransmisiones en streaming e impulsa las actividades online para involucrar a los seguidores. “Un aspecto positivo ha sido la mayor apertura hacia la tecnología y la innovación en el deporte: brindar la oportunidad de crear nuevos modelos de negocio, involucrar a los aficionados y mantener relaciones cercanas”, explican Chirs Kennett y Marcela Garza, miembros del grupo de investigación en gestión de la emprendeduría e innovación (GREITM) y el Innova Institute, en un encuentro virtual con diversos expertos organizado por La Salle-URL.

Una de las propuestas aportadas por los especialistas agrupados por La Salle-URL incluyó la retransmisión de eventos deportivos en el juego multiplataforma Fortnite, donde los aficionados visualicen el evento juntos; agregar jugadores famosos para comentarlo en distintos canales de audio –dando a los espectadores la oportunidad de elegir qué canal escuchar– o incluir avatares de realidad aumentada (RA) para simular los cánticos de los seguidores.

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El público: entre internet y la experiencia emocional

Durante el confinamiento, la falta de contenido deportivo en directo hizo que los aficionados buscasen alternativas en redes sociales como Instagram, YouTube o Tik Tok, y en diversas aplicaciones móviles. Resultaba frecuente ver retos planteados por clubes o deportistas en la red o vídeos de eventos históricos repetidos. Para muchos aficionados, internet se convirtió en “la pantalla principal”, destacan Kennett y Garza. Pese a los esfuerzos, para otros expertos, la digitalización está lejos de generar las mismas sensaciones.

El Barcelona Open Banc Sabadell, que solo permite los 1.000 espectadores al día debido al protocolo anti-COVID-19, cuenta con retransmisiones en 'streaming' y el impulso de actividades ‘online’ para involucrar a los seguidores del mejor tenis

“Creo que el gran cambio será que a partir de ahora todo se retransmitirá en plataformas digitales. Aunque, en realidad, la gente quiere estar ahí. Con el deporte siempre hay un vínculo emocional. A la que se pueda, y la vacunación lo permita, se volverá al modelo anterior”, considera Bosch. “Cuando todo esté normalizado la gente acudirá a los estadios, a los circuitos de motor o a las pistas de tenis. La emoción de estar allí es algo que encanta a los aficionados”, opina la investigadora del UPF Sports Lab.

“Los eventos deportivos, como los musicales, no pueden sobrevivir sin público. El gran atractivo está en vivir la experiencia”, asegura Santos, que cita como ejemplo el Medio Maratón de Madrid 2020 también organizado de forma virtual. “Idealmente, se podría pensar que al eliminar la necesidad de desplazarse, podría aumentar el volumen de participantes, sin embargo, participaron poco más de 1.200 corredores, mientras que en la edición de 2019 llegaron a meta más de 15.500 personas”, incide.

Para los expertos consultados, los eventos masivos no desaparecerán y la inmunidad de la población frente a la COVID-19 hará que todo sea más fácil. “A principios de este mes de abril se celebró un maratón con más de 12.000 participantes en Xiamen (China). Y estoy seguro de que si las autoridades lo permitiesen la Cursa de Barcelona de la Mercè sería un éxito de participación. Y no es que no tengamos miedo, es que estamos aprendiendo a convivir con el virus”, concluye el docente de Ostelea.

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Fotografía de Efe Yağız Soysal en Unsplash
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