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Las marcas se unen contra las fake news

Wed Apr 22 08:18:00 CEST 2020

La lucha contra la difusión de noticias falsas debe ser una prioridad para la sociedad

La rapidez con la que se difunde y comparte todo tipo de información a través de sistemas como las redes sociales y la mensajería instantánea ha hecho saltar las alarmas y ha puesto en el punto de mira la proliferación de noticias falsas en un contexto marcado por la incertidumbre.

El coronavirus (COVID-19) sigue siendo un gran desconocido. Se ha comprobado su rápida propagación, de ahí que la principal medida llevada a cabo por los países afectados para reducir el número de contagios y de fallecidos sea la del confinamiento de la población. Esto ha derivado en cambios de hábitos obligatorios. Vivimos pegados a una pantalla, que se ha convertido en nuestro punto de contacto con el exterior; recibimos tal cantidad de información al minuto y de manera multicanal que hemos pasado a estar sobreinformados o, lo que es lo mismo, infoxicados. Es decir, recibimos más cantidad de información de la que estamos capacitados para asimilar. Sin embargo, hay algo todavía más preocupante en un contexto como el actual marcado por la incertidumbre: las fake news o noticias falsas, que se expanden casi con más rapidez que la propia enfermedad.

Infodemia, la nueva enfermedad

Es tal la cantidad de noticias falsas que estamos consumiendo que ya se habla de un nuevo término: infodemia, que hace referencia a la sobrecarga de información, de bulos, de noticias falsas, de rumores, etc., en definitiva, de desinformación. Unos de los primeros en avisar de este problema fueron los propios médicos, de hecho, el Colegio de Médicos de Madrid lanzó una campaña advirtiendo de esto a finales del mes de febrero. #ContagiaVerdad busca frenar la expansión de bulos sobre el coronavirus y sus posibles curas, a través de una herramienta de verificación de información sobre salud. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha hecho eco de este problema y el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), António Guterres, ha señalado que para contrarrestar los bulos hay que llenar internet de hechos y de ciencia.

¿Qué son las fake news?

Las fake news son informaciones falsas que se publican en formato de noticias para que parezcan veraces. Se publican sobre todo tipo de temas y afectan a todos los niveles. Hay noticias falsas políticas, económicas, de salud, etc., ya que, con ellas, se trata de mover a la opinión pública hacia unos postulados concretos. Cualquiera puede ser víctima de ellas, desde personas físicas a empresas. Las grandes compañías tecnológicas, entre las que se encuentran Facebook, Google, Microsoft, LinkedIn, YouTube y Twitter, se han unido para contener la propagación masiva de noticias falsas. Así se recoge en el estudio 'Coronavirus: Más propósitos y más colaboración', elaborado por InfinitC. Y es que precisamente estas redes sociales y sistemas de mensajería instantánea como WhatsApp han sido los principales canales de difusión de este tipo de contenido falso. Para evitar que esto siga sucediendo, van a dar prioridad al contenido firmado y autorizado, de fuentes fiables y, sobre todo, a la información oficial, gubernamental y de expertos reales. Sin embargo, pese a las buenas intenciones, estas empresas siguen en el punto de mira.

Las fake news, difíciles de contener

Para tratar de frenar la difusión de noticias falsas, Facebook contrató a las empresas Newtral y Maldita (junto a la agencia France-Presse) para que se encarguen de verificar los contenidos dudosos que se cuelan en la red social y que pueden ser falsos. Rocío Benavente, coordinadora de los temas de Ciencia en Maldita, asegura que las primeras semanas de la crisis los bulos más extendidos estaban relacionados con temas de salud, por ejemplo, con métodos falsos (muchos de ellos incluso peligrosos) para inmunizarte de la COVID- 19, "también hemos tenido que desmentir muchas teorías de la conspiración sobre el origen del virus. Desde hace dos semanas, el tema se ha politizado, así que nos toca neutralizar contenido de vinculación política", explica.

Su trabajo se centra en redactar un artículo que desmienta el contenido aportando las pruebas

Su trabajo se centra en redactar un artículo que desmienta el contenido aportando las pruebas y categorizando dicha información como falsa, parcialmente falsa, titular falso, etc., a partir de ahí es Facebook el que pone un aviso en el contenido indicando que se puede leer el desmentido de Maldita. "Es Facebook quien, además, toma una serie de decisiones: avisa a todas las personas que han interaccionado con el contenido y reduce su distribución en un 80%. No lo eliminará de la red, pero sí controlará su expansión", señala Benavente. Si las páginas son reincidentes en la difusión de los mensajes falsos serán penalizadas.

Para entender lo rápido que se expande este tipo de noticias basta con observar el bulo del que fueron víctimas tanto Newtral como Maldita, ya que, recientemente y en cuestión de horas, las redes sociales se llenaron de comentarios asegurando que se iban a encargar de revisar y censurar el contenido de los mensajes privados de WhatsApp (compañía que recordemos que pertenece a Facebook), algo que el propio WhatsApp tuvo que desmentir. Lo que sí ha anunciado la compañía de mensajería instantánea es la limitación del reenvío masivo de mensajes para la limitar y dificultar la propagación de los bulos. Esto hace que, al escoger la opción de reenviar un mensaje de WhatsApp, solo deje seleccionar un chat; es decir, ya no se podrán hacer reenvíos masivos.

Los usuarios: víctimas y culpables

Para tratar de contener la expansión de las fake news, la Policía Nacional ha lanzado 'Blinda tus perfiles contra las fake news', también ha creado la "Guía contra las fake news", para evitar ser engañados y, a la vez, enseñarnos a no contribuir a expandir los bulos. Hay muchas maneras de elaborar una noticia falsa, basta con utilizar ciertas informaciones veraces, o que pudieran serlo, e intercalarlas con contenidos falsos. Para ello, en ocasiones se utilizan los logotipos de empresas o instituciones que dan un aspecto más realista a la información y 'la visten' como si fuera oficial, otras veces los bulos se camuflan en la información diaria, y luego están los Bots, cuentas falsas que envían información fraudulenta muy rápidamente. Según la policía, lo ideal es conocer la fuente de la noticia, después debemos contrastar la información, acudiendo a otros medios. También es importante identificar quién puede estar detrás de esa información o tener intereses camuflados y, por último, tenemos que identificar los patrocinios porque puede ayudar a testar si la noticia es o no auténtica.

Hay muchas maneras de elaborar una noticia falsa, basta con utilizar ciertas informaciones veraces, o que pudieran serlo, e intercalarlas con contenidos falsos

Todos podemos ser víctimas de los bulos; pero también podemos ser cómplices al compartir información no contrastada. Además, con las redes sociales y los servicios de mensajería es muy sencillo enviar de forma masiva una noticia falsa. Los mensajes se difunden sin haber sido leídos, tan solo por el titular, sin contrastar la información y mucho menos sin saber quién es la fuente. Con el reenvío masivo de noticias falsas a nuestros grupos de WhatsApp, o en las redes sociales, contribuimos a la desinformación y a crear confusión. Muchas veces no sabemos diferenciar una noticia verdadera de la que no lo es, por eso, ante la duda antes de enviarla debemos comprobar su veracidad. Las fake news se difunden mucho más que las noticias verdaderas, ya que los contenidos suelen ser morbosos y llamativos.

 

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El papel de las empresas: el content curator

Las compañías también tienen su parte de responsabilidad con sus clientes y con la sociedad en general, ya que, además de vender, envían mensajes a los consumidores con los que también existe una responsabilidad social. El Big data ha transformado el comercio online, ahora tenemos publicidad personalizada y dirigida en base a nuestros gustos y a lo que consumimos y, además, nos llega de manera constante.

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La comunicación usuario-empresa cada vez es más cercana ya que los consumidores conocemos mejor lo que queremos, somos más exigentes, de hecho, los expertos ya hablan de una nueva generación de consumidores con gran capacidad de influencia: prosumidores. Por ello, muchas empresas están incorporando la figura de un content curator o curador, una persona que se encarga de buscar, desarrollar, filtrar y difundir contenido relevante, veraz y de interés para su público. De esta manera, la empresa se aleja de los bulos y se posiciona como fuente de información fiable.

Cristina Iraizoz, CEO de Curationmedia, señala que el curador de contenidos aporta tiempo y criterio a las empresas, "estar en la cresta de las noticias que son notorias para el propósito y elección del cliente de una empresa es posible después de agregar, filtrar y seleccionar manualmente la mejor y más rigurosa información". En los negocios digitales -apunta- "cualquier marca, empresa, institución o particular que tenga una importante presencia en Internet necesita realizar curación de contenidos dentro de una estrategia de marketing digital, de inteligencia de mercado, de tendencias y de toma de decisiones".

Respecto a las noticias falsas, la experta considera que en este momento tan incierto hay mucha desinformación y pocas certezas, "hay muchas cosas que no se saben todavía porque requieren de un estudio y un tiempo y, por tanto, es imposible rescatar verdades o conclusiones definitivas, si a esto le unimos las agresivas estrategias políticas del momento, se da el caldo de cultivo perfecto para que las noticias falsas y la propaganda sean las protagonistas".

Internet genera mucho ruido, se publican cientos de informaciones que, en ocasiones, responden a determinados intereses que no tienen por qué ser útiles. Para Iraizoz, internet ofrece a los expertos la posibilidad de manifestarse y contribuir a incrementar la formación de cualquier usuario, "esto no suele encontrarse en las 200 primeras búsquedas de Google, pero no significa que no sea accesible y rescatable". Pese a la gran proliferación de noticias falsas en estos momentos de crisis, la experta asegura que esta coyuntura "tan exagerada de caos es pasajera".

Las marcas y el mundo de la comunicación están muy pendientes de las grandes plataformas porque la desinformación no les beneficia. Tras el estallido de la pandemia del coronavirus los bulos se están multiplicando de manera exponencial y las redes sociales se están convirtiendo en las grandes transmisoras, por su naturaleza y por la libertad que proporcionan, por ello, están exigiendo contención para que las fake news no salpiquen ni afecten a su imagen de marca.

Fotografías de Kaboompics y Oleg Magni en Pexels
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