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Las claves del primer PERTE centrado en el vehículo eléctrico

03/08/2021

Modernizar y digitalizar el sector de la automoción apostando por la electromovilidad y la descarbonización. Estos son algunos de los objetivos de un PERTE que pretende movilizar 24.000 millones de euros hasta 2023 y crear alrededor de 140.000 empleos

La automoción ha sido una de las industrias manufactureras más afectadas por la situación derivada de la pandemia de la COVID-19. Según datos de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), la facturación conjunta de los fabricantes de automóviles que operan en el país alcanzó en 2020 los 59.987 millones de euros, un 12,8% menos que el año anterior. En cuanto a su resultado neto, sufrió una reducción del 78,8%, hasta los 189,8 millones de euros. Además de recuperar sus cifras de negocio en el menor tiempo posible, uno de los retos del sector es el de la penetración de los vehículos electrificados y la extensión de los puntos de recarga. De acuerdo al Barómetro de Electromovilidad, elaborado también por ANFAC, España ocupa una de las últimas posiciones en Europa, lejos de la media del continente.

De cara a promover una aceleración en el cambio de modelo energético de la movilidad, el Gobierno ha aprobado como primer proyecto estratégico para la recuperación y transformación económica (PERTE), dentro del plan de ayudas del Fondo Europeo Next Generation EU, el centrado en el desarrollo del vehículo eléctrico y conectado. Su misión principal es la de impulsar el clima industrial necesario para que se cree en España el ecosistema adecuado para la fabricación de este tipo de vehículos, generando, a su vez, una serie de impactos positivos en la economía, como el incremento de la inversión en innovación dentro del tejido industrial, el aumento en la autonomía y la resiliencia ante potenciales crisis, el fomento del cumplimiento de los compromisos adquiridos por España para conseguir la neutralidad climática en 2050 o la mejora de la competitividad de la automoción, integrando a las empresas nacionales en las grandes cadenas de valor industriales globales de la movilidad.

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La automoción, un segmento clave

Según estimaciones del Gobierno, el sector de la automoción representa de forma directa, el 11,4% del valor añadido bruto (VAB) de la economía española y más de la décima parte del total de la cifra de negocios de la industria, lo que le convierte en el segundo en volumen económico, solo por detrás del de la alimentación. Además, es clave en temas de innovación, sumando alrededor del 10% de las inversiones en I+D que se realizan en el país.

El tractor de la automoción se pone de relevancia en su valor multiplicador, ya que por cada euro de demanda en este sector se generan otros 3,1 euros en el conjunto de la economía. En cuanto a empleo, se calcula que cerca de dos millones de puestos de trabajo están ligados a este segmento (300.000 de manera directa), lo que significa que uno de cada 12 profesionales de la industria opera en él.

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España, con 17 fábricas repartidas por todo el territorio y más de 1.000 empresas activas, es el segundo fabricante europeo de vehículos y el noveno a nivel mundial. Alrededor del 15% de las exportaciones del país cada año están relacionadas con esta industria.

Hitos más relevantes del PERTE

Convertir a España en un hub europeo de la electromovilidad a través de la colaboración público- privada. Este es uno de los desafíos principales del PERTE que quiere impulsar una movilidad más limpia e interconectada, propiciando una participación activa de todos los agentes de valor de esta industria. Entre sus ejes más destacados están el impulso al plan tecnológico de automoción sostenible, la implantación de una estrategia de integración de la inteligencia artificial (IA) en los procesos productivos o el desarrollo de un programa de datos sectoriales, promoviendo que, en el futuro, aumente aún más el peso de este sector en la economía, hasta llegar a superar el 15% del producto interior bruto (PIB).

El Gobierno quiere con este PERTE que el sector de la automoción supere el 15% del PIB y que se complemente con otros ámbitos como el 5G o la mejora de la formación

Este PERTE promoverá, por un lado, medidas transformadoras de impulso de la cadena de valor del vehículo eléctrico y conectado, junto a otra serie de medidas facilitadoras que favorezcan tanto una nueva movilidad como el despliegue de este tipo de automóviles. Por ejemplo, se trabajará activamente en distintos ámbitos como el Plan Moves III, el Moves singulares, la Ley de Cambio Climático, la regulación de servicios de recarga de vehículos eléctricos, la hoja de ruta del 5G y un plan integral de formación profesional. Por otro lado, existirán bloques obligatorios como la fabricación de baterías y de equipos de hidrógeno, o la producción de equipos originales y de ensamblaje, así como microprocesadores, sistemas de recarga y otros componentes del vehículo eléctrico inteligente.

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Para participar dentro de un PERTE, está prevista la constitución de una agrupación de empresas que tenga, al menos, a cinco actores distintos (con un 40% que sean pequeñas y medianas empresas), que involucre a dos comunidades autónomas y que las compañías acrediten la inversión propia y su compromiso con el empleo.

Impactos estimados

Este PERTE se prevé que suponga una inversión total de 24.000 millones de euros hasta el año 2023, con una inversión privada de 19.700 millones de euros, mientras que la contribución del sector público será de 4.300 millones. Uno de sus elementos clave será la creación de una Alianza para el Vehículo Eléctrico y Conectado, en la que participarán los actores más relevantes del sector, así como la coordinación de un grupo de trabajo interministerial con siete carteras implicadas y la participación de las comunidades autónomas, de las principales asociaciones de la industria y de los sindicatos.

Entre los objetivos marcados, destaca que este PERTE generará alrededor de 140.000 puestos de trabajo mientras que su contribución al PIB será de entre un 1% y un 1,7%. Para 2023, se prevé que en España se alcancen en torno a los 250.000 vehículos eléctricos matriculados y una horquilla de entre 80.000 y 100.000 puntos de recarga operativos.

De acuerdo con las previsiones del Gobierno, se dispondrá de una convocatoria de ayudas sobre la actuación integral del PERTE y del Fondo Europeo Next Generation EU a lo largo del cuarto trimestre de este año, en tanto que su resolución está prevista para febrero de 2022.

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Fotografía de Mike en Pexels
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