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Innovación social y emprendimiento en la economía Silver

Thu Aug 06 08:32:05 CEST 2020

El mercado de servicios para las personas mayores supone una oportunidad de negocio muy importante para muchos sectores, y, en los próximos años, seremos testigos de un auge de nuevas empresas centradas en aportar soluciones para mejorar su calidad de vida.

Dentro de solo tres décadas, en el año 2050, una de cada cuatro personas que viva en el mundo tendrá más de 70 años, según las previsiones de la ONU en su informe ‘Perspectivas de la población mundial 2019’. Un universo de 2.000 millones de personas que, a día de hoy, crece a una tasa global de un millón de habitantes por mes, de los que el 80% lo hace con buena calidad de vida en países del denominado Primer Mundo. Todo ello significa un importante potencial de negocio para multitud de sectores, dado que, de acuerdo con los datos de la 'Encuesta de presupuestos familiares' publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), es el colectivo que más gasta en España, en torno a un 15% más que los trabajadores y un 80% por encima de los desempleados.

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Finanzas, sanidad, turismo, nutrición, deporte, entrenamiento,… Son solo algunas de las piezas que conforman la Silver Economy, es decir, el segmento de la economía destinado a atender las necesidades y preferencias de las personas mayores, así como, de manera indirecta, a sus familiares, a través de soluciones dirigidas a su cuidado y bienestar. Esta denominación fue acuñada por primera vez por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) para referirse a los flujos de dinero que mueven las personas de la tercera edad, y que, según Ageingnomics representa el 25% del PIB en Europa, y, en apenas un lustro, dará empleo a una de cada tres personas en la UE.

La importancia del Senior Marketing

El informe del World Economic Forum, bajo el título ‘Los 10 retos de la tecnología para el futuro más cercano’, señala que la tecnología va a ser un factor clave en la resolución de desafíos como el almacenamiento de energía de fuentes renovables, los tratamientos de patologías como el Alzheimer o la predicción de desastres naturales, como los terremotos, pero también advierte que existe mucho margen de innovación en ámbitos ligados a la Inteligencia Artificial, la ciberseguridad o el machine learning. Además, en sociedades avanzadas cada vez más envejecidas, la tecnología va a tener que poseer una vocación cada vez más social, porque los mayores vivirán más años y en mejores condiciones de salud, pero, también, más solos y generando una gran dependencia tecnológica.

En este contexto, el Senior Marketing puede jugar un papel fundamental para conectar a estos consumidores de mayor edad con las empresas, comunicando valores como que la jubilación es un momento idóneo para vivir nuevas experiencias, la alegría de encontrarse saludables o la preferencia por seguir socializando a través de viajes y experiencias en grupo. Este tipo de estrategias son, de acuerdo a un estudio del German Institute for Economic Research (DIW), fundamentales para cautivar a un público que goza de un mayor poder adquisitivo (normalmente, ya se han librado de hipotecas y préstamos), que tiene una preferencia por los servicios premium de calidad y, en el caso de encontrarlos, que muestra una fidelidad hacia las marcas mucho mayor que otros segmentos de edad.

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El peso creciente de la innovación social

Según el informe de Nesta ‘What next for Digital Social Innovation?’, la irrupción de la Silver Economy, atrayendo retos como el envejecimiento activo o los nuevos modelos de cuidados (cuidados integrales, en casa y más eficientes), implica un abanico de posibilidades para que nuevas empresas y proyectos de negocios irrumpan en el mercado y capten financiación. En esta línea, la Comisión Europea lleva desde hace años apostando por el apoyo para el desarrollo de startups centradas en innovación social dentro de su Estrategia Europa 2020, definiéndola como “la actividad que procura encontrar nuevas formas de satisfacer las necesidades sociales, que no están adecuadamente cubiertas por el mercado o el sector público (…) o en producir los cambios de comportamiento necesarios para resolver los grandes retos de la sociedad (…) capacitando a la ciudadanía y generando nuevas relaciones sociales y nuevos modelos de colaboración. Son, por tanto, al mismo tiempo innovadoras en sí mismas y útiles para capacitar a la sociedad a innovar (…)”.

A lo largo de los últimos años, esta coyuntura ha favorecido el crecimiento de los denominados emprendedores sociales, que buscan producir un cambio positivo en la sociedad poniendo en marcha con éxito su proyecto empresarial. El crowdfunding, el apoyo del Tercer Sector, el interés del capital riesgo o el acceso a ayudas y subvenciones de la Administración son las principales vías de liquidez a través de las que estas entidades están pudiendo hacerse un hueco como cualquier otra organización privada más.

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En España, hay muchos ejemplos recientes de compañías que han logrado su objetivo de asentarse en el mercado bajo el prisma de la innovación social, en áreas como la discapacidad (como WhatsCine, que permite a estas personas acceder con mayor comodidad a contenidos de cine y televisión), la desigualdad (es el caso de Auara, que, a través de un modelo de botellas de agua reciclada, genera recursos para llevar agua potable a los más necesitados) o la sostenibilidad (Satt es un estudio de arquitectura que promueve la construcción de viviendas ecológicas y eficientes de bajo coste).

En el ejemplo de nuestros mayores, uno de los últimos casos de éxito es la startup Tucuvi, que ha desarrollado una solución de teleasistencia a personas mayores basada en llamadas telefónicas automatizadas, y cuyo papel durante la reciente pandemia para atender a enfermos con patologías crónicas que vivían solos ha sido muy relevante.

Sectores de crecimiento para la Silver Economy

Tal y como señala el informe ‘A Silver Economy: The value of living longer’, de Smart Growth, las posibilidades para las empresas son casi inabarcables, aunque, eso sí, existen algunos segmentos en los que ya hay oportunidades de crecimiento claras:

  • Acompañamiento. Siendo la soledad una de las principales amenazas para los mayores, la tecnología debe jugar un papel muy relevante para entretenerles mientras se monitoriza su salud. Las apps, los wereables, la telemedicina, las terapias a través de servicio de streaming o las sesiones de e-learning son ya una realidad para muchos jubilados.
  • Innovaciones tecnológicas. El uso progresivo en la sociedad de tecnologías como el Blockchain, la Inteligencia Artificial o la robótica irá generando nuevas aplicaciones para mejorar la vida de las personas mayores.
  • Vivienda. Mejoras en la domótica, acondicionamiento a través de nuevos materiales más seguros y sostenibles, servicios de vigilancia a distancia… Existen ya proyectos muy avanzados en este tipo de actividades que serán una realidad en muy poco tiempo.
  • Ocio. Moda y estilo de vida adaptados a los jubilados, viajes cada vez más personalizados o transportes mejor acondicionados son solo algunas de las pinceladas en este campo.
  • Salud. Crecerá la investigación en biociencias y su integración con las nuevas tecnologías. Todo lo relacionado con terapias génicas e inmunoterapia celular cobrará un protagonismo mayor, así como las innovaciones en el área de farmacogenética.

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Fotografía de Mat Reding en Unsplash
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