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Hipoteca a corto o a largo plazo, ¿qué me conviene más?

16/11/2021

Al contratar una hipoteca hay que valorar el plazo de amortización que más conviene: a corto plazo o a largo plazo

“¿A cuántos años me conviene pedir la hipoteca?” es una de las preguntas más frecuentes de los que van a firmar una hipoteca. Antes de responder es importante analizar detalladamente la situación económica del futuro propietario y las condiciones del préstamo hipotecario para calcular si conviene más contratar una hipoteca a corto plazo o a largo plazo.

Según datos de la Estadística Registral Inmobiliaria (ERI) del Colegio de Registradores de la Propiedad y Mercantiles de España, la media de duración de una hipoteca en España es de 23 años y siete meses. El Banco de España establece como plazo máximo recomendado para firmar una hipoteca los 30 años. El plazo de amortización influye directamente en la cuantía de las cuotas mensuales que se pagan por la hipoteca. En este sentido, se aconseja no destinar más del 30% del total de los ingresos a pagar la cuota mensual de la hipoteca.

Hay que tener en cuenta, además, que los bancos conceden préstamos, como máximo, de hasta el 80% del valor de compra o de tasación del inmueble. Por lo tanto, el futuro propietario debe tener ahorrado el 20% restante, además de entre un 10% y un 15% para cubrir los gastos asociados a la compraventa (impuestos, notaría, Registro de la Propiedad,etc.).

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¿Qué plazo de amortización escoger?

Para decidir qué plazo de amortización se adapta mejor al perfil del comprador este debe realizar un análisis de su solvencia económica y de su capacidad de endeudamiento en el que se incluyan las perspectivas laborales a corto, medio y largo plazo, los ingresos y los gastos previstos y otros préstamos a afrontar. Si la cuota mensual excede el 30% recomendable, lo más indicado es solicitar una hipoteca a largo plazo, con el fin de asumir menos riesgos y poder contar con una cuota mensual más reducida.

Además de la solvencia económica, otro de los aspectos que las entidades bancarias tienen en cuenta para conceder una hipoteca es la edad, ya que se trata de una inversión a largo plazo. Cuanto mayor es el solicitante, menor es el plazo de amortización y, por tanto, mayores son las cuotas mensuales que se deben pagar. En España los bancos suelen situar en los 75 años la edad máxima que puede tener el titular en el momento de terminar de pagar el préstamo. Con un ejemplo práctico, una persona que compra una vivienda con 60 años, puede acceder, como máximo, a un plazo de amortización de 15 años.

¿Qué hipoteca es mejor para mí?

  • Hipotecas a corto plazo

Las hipotecas a corto plazo son aquellas en las que se establece un periodo de devolución que no supere los 15 años. La deuda se solventa en un menor tiempo y cuantos menos años se esté pagando, menos intereses habrá que abonar. Sin embargo, acortar este periodo en exceso puede implicar una carga financiera mensual muy elevada, ya que se paga una mayor cantidad en cada cuota. Esta modalidad es apropiada para las personas con ingresos elevados y estables.

  • Hipotecas a largo plazo

Las hipotecas a largo plazo son aquellas en las que se dispone de un periodo de amortización de más de 15 años. En las hipotecas a largo plazo se tarda más tiempo en solventar la deuda, pero la cantidad a pagar en cada cuota es más reducida. De esta forma, se puede tener una mayor disponibilidad económica para satisfacer otras necesidades, como pagar otros préstamos, ahorrar o invertir. El inconveniente principal de este tipo de hipotecas es que al pagar intereses durante más tiempo por la misma cantidad, el total que se desembolsa por el préstamo es superior.

En cualquier caso, a lo largo del contrato hipotecario es posible cambiar el plazo de devolución mediante una amortización anticipada. De esta forma el préstamo se puede terminar de devolver antes, ya sea a través de la reducción de las cuotas o del plazo.

A la hora de fijar las condiciones de la hipoteca no solo hay que considerar la cuota a pagar cada mes sino también los intereses totales que se pagarán y si interesa más una cuota a tipo fijo o a tipo variable.

Elaborar una previsión realista y acorde a las posibilidades del futuro propietario es clave, por lo que es recomendable contar con el asesoramiento de expertos de confianza como el gestor de la entidad bancaria.  

¿Quieres que un experto te aconseje sin ningún tipo de compromiso? Déjate asesorar por un especialista.

 

 

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Fotografía de Maarten van den Heuvel en Unsplash
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