movi-image-espana-internet-cosas
Envíanos sugerencias
Transformación digital
4 min de tu tiempo

España es el quinto país europeo que más invierte en Internet de las Cosas

11/06/2020

El mercado aumentará más de 23 millones de euros en 2020, con una tasa de crecimiento anual del 18%

¿Puedes imaginar que exista un espejo que, aunque no te diga si tu outfit es el adecuado, sí te informe de su peso, de si has dormido bien y de tu nivel de hidratación corporal? Pues es un ejemplo más del llamado Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés). Los relojes o gafas inteligentes fueron los pioneros en esta revolución que consiste en la comunicación que se establece entre las cosas de uso diario a través de una conexión a Internet.

En España, una gran mayoría de personas (cerca del 90%) utiliza internet de manera regular y desarrolla gestiones cotidianas como hacer la compra o pagar el alquiler desde sus smartphones. Tal es esta tendencia que un 55% de los españoles hace uso de la banca online, según datos de Statista anteriores a la expansión de la COVID-19. Y con la pandemia, los usuarios han aumentado el uso de éste y otros tipos de servicios digitales, hábitos que en muchos casos se mantendrán tras la crisis sanitaria. Un ejemplo: los datos de la recuperación comercial que ofrece Pulso, la herramienta de Banco Sabadell, muestran que el consumo en el sector de la electrónica ha aumentado un 42% en el último mes.

Pero IoT va un paso más allá y por eso, ante una situación de pandemia como la actual, se vuelve más útil que nunca. Este tipo de tecnología abre nuevas oportunidades en el acceso de datos para la optimización en campos como la sanidad o el transporte, y ayuda a respetar el medio ambiente mediante soluciones que incrementan la eficiencia energética, ahorran costes y mejoran la productividad. Se calcula que a finales de 2020 habrá más de 20.000 millones de dispositivos de todo tipo y funcionalidad conectados a Internet en todo el mundo. Esto supone un 60% más de dispositivos conectados que habitantes en el planeta, según un estudio de la EAE Business School. 

A finales de 2020 habrá más de 20.000 millones de dispositivos conectados a Internet, lo que supone un 60% más de gadgets que habitantes en el planeta

El mercado de IoT en España crecerá en 2020 hasta los 23 millones de euros, lo que supone una tasa de crecimiento anual del 18%. El número de consumidores que usan dispositivos conectados y sus aplicaciones ha crecido un 66% en 2019, siendo el coche conectado el producto que se ha convertido en los últimos dos años en uno de los grandes motores del IoT. Este tipo de automóvil se ha alzado como el favorito de los consumidores gracias a que permite crear una red wifi en su interior y, además, porque aporta un incremento de la seguridad al volante. El stock de coches se estima que está en cinco millones de euros. Otro producto de gran éxito entre los consumidores es el reloj inteligente.

Puede interesarte: Cómo se está reinventando el sector del automóvil 

Por otro lado, las compañías españolas argumentan que adoptan las tecnologías de IoT por la automatización de procesos (26%), la reducción de los costes operacionales (24%) y la mejora de la experiencia del cliente (23%). Sin embargo, muchas organizaciones reconocen que encuentran dificultades para abordar este tipo de iniciativas dados los costes iniciales que supone su implantación (29%), las preocupaciones relacionadas con la seguridad (25%) y los problemas de privacidad (17%). No obstante, el 69% de las compañías que adopta tecnologías de IoT ha creado o planea crear nuevas políticas de seguridad diseñadas específicamente para abordar las necesidades y desafíos relacionados con este avance.

Barcelona, ejemplo de ciudad inteligente

Otro de los mercados más dinámicos en la incorporación del IoT, según el mismo informe, es el de las ciudades inteligentes, que incorporan la sostenibilidad como uno de los criterios para impulsar la implantación de esta tecnología. En España, un total de 65 ciudades forman parte de la red de Smart cities españolas. Destaca Barcelona, que ha sido elegida, junto a Singapur y Londres, como una de las ciudades más inteligentes del mundo, explica Cristina Gallego, autora del estudio y profesora de EAE Business School.

El informe también indica que desde los organismos gubernamentales se está potenciado la adopción de infraestructura que permita a las ciudades convertirse en inteligentes. Según los datos de Red.es que recoge el estudio, existen proyectos que se desarrollarán en nueve comunidades autónomas para convertirse en inteligentes. Las más beneficiadas son Canarias y la Comunidad Valenciana, con ayudas de algo más de 12 millones de euros; e Islas Baleares, con 10 millones. El resto de proyectos se desarrollarán en Galicia, cuyas ayudas alcanzan los 9 millones de euros; Andalucía, con 7,7 millones; Cataluña, con 6,2 millones; Extremadura, con 3,6 millones y Aragón, con cerca de 500.000 euros. Estos 68,3 millones se suman a los 109,5 millones de las convocatorias de Ciudades e Islas Inteligentes y a los 30 millones de la convocatoria de Objetos Internos de la Ciudad, lo que supone un total de más de 200 millones de inversión.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y el IoT

El estudio muestra una visión de IoT en la Unión Europea y Reino Unido entre 2014 y 2020. Reino Unido es el país con mayor cuota de mercado en este sector, con un 23%, lo que supone cerca de 270 millones de euros, un 342% más que en 2014. En el otro extremo se encuentra España, con una cuota de mercado del 6% (inferior a la de 2014), y un poco más de 65 millones de euros, cifra que refleja el menor crecimiento en los seis últimos años de todos los países de la UE. 

El análisis realizado por la EAE Business School sobre la penetración de mercado de IoT, sus ingresos y sectores, ofrece una visión sobre el cumplimiento de los países europeos más desarrollados en IoT y su desarrollo en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Así, los ODS que se encuentran más relacionado con IoT son aquellos que precisamente muestran un peor desarrollo en Europa: Producción y consumo responsable y Acción por el clima. En el caso de España, además, se unen Trabajo decente y crecimiento económico e Industria, innovación e infraestructura. En este sentido, la Unión Europea aún presenta un retraso notable en el ámbito de la investigación y el desarrollo de las TIC con respecto a Estados Unidos, Japón o Corea del Sur.

Puede interesarte: Escucha las claves de Oriol Guimerà sobre sostenibilidad en el Podcast de Banco Sabadell

 

Fotografía de Jourdan Wee en Pexels
-Categorías y etiquetas-
up