movi-image-comercio-bilateral-espana-polonia-1
Envíanos sugerencias
Internacionalización y Competencia
4 min de tu tiempo

El comercio bilateral entre Polonia y España, en auge

Fri Apr 23 12:29:26 CEST 2021

Polonia presenta grandes oportunidades de inversión en sectores claves como el de las infraestructuras, el de la energía o el de la industria

Con su incorporación en 2004, Polonia fue uno de los últimos países en adherirse a la Unión Europea (UE). Sin embargo, durante estos 17 años ha logrado posicionarse como el quinto mercado más grande de la Comunidad y como la principal economía de la región de Europa Central y del Este. El país ha protagonizado uno de los ciclos más largos de crecimiento ininterrumpido en el mundo, durante más de 30 años. En concreto, en los últimos 10 años ha crecido de manera constante y fuerte a un promedio de un 4% anual. De esta manera, Polonia se ha convertido en una especie de fábrica de Europa, donde tienen lugar actividades industriales de la cadena de producción de países como Alemania, tal y como destaca Maciej Grabowski, director de la Oficina Banco Sabadell Polonia, en el webinar ‘Polonia: visión macroeconómica e información práctica para operar en el país’ organizado por HUB Empresa de Banco Sabadell. 

La pandemia de la COVID-19 provocó que Polonia entrara en recesión en 2020, con una caída del producto interior bruto (PIB) del 2,7%. Sin embargo, se trata de una cifra inferior a la media mundial y a la de los países de la eurozona. “La buena diversificación sectorial de su economía es una de sus fortalezas, con una contribución reducida del sector turismo al PIB, sumado a una fuerte respuesta fiscal”, explica Grabowski. Además, hay que sumar el hecho de que Polonia sea el mayor beneficiario de los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos, lo que “ha empujado y seguirá estimulando su economía”. Con todo ello, las perspectivas son positivas y apuntan a que su economía rebotará por encima del 3% anual en los próximos años. 

España es el quinto país por inversión en Polonia

Las relaciones comerciales entre España y Polonia son sólidas, con una inercia positiva y con gran potencial de crecimiento. Tanto es así que, a pesar de que durante el pasado año se han visto caídas en los flujos globales, de forma bilateral, estas dos potencias han alcanzado alrededor de 11.600 millones de euros, es decir, una cifra muy poco por debajo de los valores de 2019, cuando se superaron los 12.000 millones de euros, un dato récord en la historia. 

“España y Polonia son clientes y proveedores muy importantes y ni siquiera la pandemia ha podido cambiar esa inercia”, Grabowski, Oficina Banco Sabadell Polonia

“España y Polonia son clientes y proveedores muy importantes y ni siquiera la pandemia ha podido cambiar esa inercia”, añade el director de la Oficina Banco Sabadell Polonia. De esta manera, el país polaco ocupa el 11º lugar como destino de las exportaciones españolas. 

Además, España se sitúa como el quinto país en cuanto a niveles de inversión en Polonia, con un stock acumulado de más de 12.000 millones de euros. 

En cuanto a presencia en el país, son más de 500 las empresas españolas instaladas. “Hay claras sinergias de Polonia como hub regional en la zona, debido a la afinidad cultural de negocio con algunos de los países de esa región. Por eso, muchas empresas de España se implantan, porque cubren desde allí los países limítrofes”, según explica Grabowski. Además, en 2020 se ha alcanzado un récord en el número de licitaciones adjudicadas a compañías con capital español, por valor de 4.422 millones de euros, una cantidad que supone un 28% más que en 2019.

Gran diversidad de oportunidades de negocio

Polonia tiene un rating de grado de inversión ‘A-’ con perspectiva estable, es decir, “una consideración buena desde el punto de vista financiero”, apunta Grabowski. Los inversores pueden encontrar en este país un entorno favorable de negocio, ya que hay seguridad jurídica y una normativa armonizada con la UE. 

En este sentido, el experto de Banco Sabadell Polonia, pese a que apunta que “hay una percepción de dinamismo en todos los sectores”, identifica cuatro áreas claves en las que se abre una gran cantidad de oportunidades de negocio en Polonia: infraestructuras y licitaciones públicas, energía, industria y consumo: 

  • Infraestructuras: Polonia todavía tiene tareas pendientes en lo referido a la vertebración del país. Además, este sector se presenta muy atractivo ya que la mayoría de los fondos europeos van destinados a carreteras o ferrocarriles, por ejemplo, un sector en el que hay numerosas empresas españolas. En el medioambiente se abren numerosas oportunidades, ya que muchas ciudades polacas se encuentran entre las más contaminadas. También es interesante el mercado de contrataciones públicas, ya que por volumen se corresponde con casi el 10% del PIB y, a pesar de la pandemia, no se han parado las inversiones ni las licitaciones. 
  • Energía: se trata de un sector clave, ya que el país avanza hacia la descarbonización, en línea con las políticas de la UE. Actualmente, el 80% de la energía del país proviene del carbón, lo que hace que no sea sostenible. A ello se suma la gran cantidad de mineros que hay en Polonia y que representan más del 60% del total de los que existen en la región comunitaria. Por tanto, Polonia se enfrenta a la necesidad de modernizar el sector energético, con la construcción de nuevas fuentes de energía y con la renovación de las existentes. Entre las energías prioritarias se encuentran la eólica offshore y la fotovoltaica. Sobre esta última, se estima que la potencia instalada alcance los 7,8 GW en 2025. Dentro de las renovables, el segmento eólico onshore es el más eficaz por las condiciones favorables que ofrece el país, aunque es necesario que el gobierno polaco relaje la regulación actual que limita el desarrollo de parques eólicos. 
  • Industria: tradicionalmente, este sector ha tenido mucho tejido industrial polaco. Su peso sobre el PIB supera el 25%, casi siete puntos más que la media europea, y un 32% de la población está ocupada en el sector secundario. Destacan proyectos relacionados con la automoción o con la industria auxiliar del automóvil, donde hay mucha inversión de empresas españolas. Se habla de la creciente diversificación y regionalización de las cadenas de suministro y de la reubicación de parte de la producción de China, lo que podría suponer la llegada de nuevas inversiones y reforzar aún más el rol de Polonia como hub manufacturero para otros países de la UE.
  • Consumo: el consumo privado es el componente más dinámico del crecimiento económico del país. La clase media va cobrando mayor relevancia, por lo que cada vez hay una demanda más elevada de productos y servicios que antes no la tenían. Polonia presenta un gran potencial en lo que respecta al comercio electrónico, ya que el 87% de los usuarios de internet están comprando online, lo que supone un 11% más que en 2019. 
Fotografía de Iwona Castiello d'Antonio en Unsplash
-Temas relacionados-
up