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Sostenibilidad
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¿Dónde recargar el coche eléctrico? Las tareas pendientes de la movilidad sostenible

Fri Feb 12 12:21:30 CET 2021

El futuro de la movilidad entroniza al vehículo eléctrico. Pero la industria reclama que a la transformación tecnológica y sostenible de sus empresas le acompañe una regulación que fomente una red de recargas fluidas.

El coche eléctrico emerge como el vehículo ecológico dominante de la década. Y Europa apuesta por este medio de transporte  para canalizar su viaje hacia la neutralidad energética. Una consigna que la industria del automóvil tiene en mente desde el comienzo de la década pasada, a pesar de no descuidar otros motores como el eco- diésel o el de hidrógeno en sus planes de producción y en sus proyectos de inversión. Con todo, en España solo existen 8.451 puntos de recarga pública, según los datos del ‘Barómetro de la Electromovilidad’ de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC) correspondiente al tercer trimestre de 2020. Cantidad que complica el objetivo mínimo de los 110.000 que, a juicio de la patronal, deberían desplegarse por la geografía nacional en 2025 y los 340.000 en 2030. 

Estos datos alejan a España, por su actual déficit en infraestructuras, de Noruega, el Reino Unido, Países Bajos y Alemania, líderes en generación de redes de recarga en Europa, de las exigentes metas que ha establecido la Unión Europea (UE) de que circulen por sus vías rodadas más de 30 millones de coches eléctricos al final de la década actual. “Es poco probable que este ejercicio lleguemos a la cifra de 100.000 puntos que se han propuesto en Francia”, señala el citado documento.

"Pese a la amplia oferta de vehículos disponibles en el mercado español, un gran escollo a abordar es la escasez de infraestructuras de recarga", José López- Tafall, director general de ANFAC

Desde ANFAC, además, inciden en el súbito descenso del mercado en 2020, con un retroceso de las ventas del 32,3%, aunque las matriculaciones de vehículos electrificados, híbridos y de gas aumentaron un 24%. El coche eléctrico, pues, sigue ganando peso y presencia en España, que ha salido del último eslabón entre los socios comunitarios, y ya vende más que en Italia, Hungría o la República Checa. Con todo, para el director general de la asociación, José López- Tafall, "pese a la amplia oferta de vehículos disponibles en el mercado español, un gran escollo a abordar es la escasez de infraestructuras de recarga de acceso público, tanto a nivel urbano como interurbano".

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El sector demanda más regulación 

El cambio de paradigma es incuestionable, pero la realidad del negocio dista todavía de los exigentes objetivos marcados. Diferentes players del sector, desde la patronal de fabricantes de coches hasta las eléctricas, claman por una regulación a nivel estatal que ordene el mercado, desde la adaptación de las carreteras a las reglas de juego. Y es que a día de hoy, “sigue sin haber normas para la carga de baterías en garajes comunitarios ni sobre la potencia disponible o si ésta debe ser masiva; es decir, se adolece de un marco regulatorio que posibilite la puesta en marcha de planes estratégicos empresariales”. 

Será necesaria una inversión de entre 110.000 y 180.000 millones de dólares de aquí a 2030 para satisfacer la demanda mundial de estaciones de recarga de vehículos eléctricos

Un informe de McKinsey viene a dar la razón a las reivindicaciones del sector. “Para lograr que más de 50 millones de vehículos eléctricos rueden por las carreteras de todo el mundo en los próximos cinco años, es ineludible que se modernicen las infraestructuras y las empresas remodelen sus modelos productivos”. El informe señala que será necesaria una inversión de entre 110.000 y 180.000 millones de dólares de aquí a 2030 para satisfacer la demanda mundial de estaciones de recarga de vehículos eléctricos, tanto en espacios públicos como en los hogares. 

La movilidad es la meta a alcanzar, al igual que la proliferación de puntos de carga en estaciones de servicios y en residencias comunitarias y privadas. Desde el punto de vista comercial, “será necesario establecer estándares de construcción que incluyan proyectos de recarga para mantener la demanda de consumo hacia el coche eléctrico”, dicen los expertos de esta firma consultora.

¿Es el momento de comprar un eléctrico?

El Gobierno incentivará la compra de coches eléctricos hasta 2025 como mínimo hasta lograr, según el Ministerio de Transición Ecológica, que exista una paridad en los precios de los modelos de combustión y eléctricos entre 2023 y 2027. La segunda edición del Programa de Incentivos a la Movilidad Eficiente y Sostenible (Moves) ya eliminó la obligación de entregar un vehículo de más de 10 años para obtener las ayudas, que oscilan entre los 4.000 y los 5.500 euros. Por otro lado, la Ley de Cambio Climático, aprobada en primavera, exige la creación de zonas de recarga de vehículos eléctricos en las estaciones de servicio, un coste que valora en 44 millones de euros. 

A todo ello se une la aportación del Fondo de Recuperación Europeo ( Next Generation EU), que dota de 64.000 millones al ámbito de la automoción y la movilidad para acelerar la producción de vehículos sostenibles, combustibles alternativos, infraestructuras de recarga y la renovación de flotas por parte de municipios y empresas. En España, el Gobierno anunció en junio del año pasado su propio plan, de 3.750 millones, para incentivar capital en cadenas de valor de movilidad eléctrica, sostenible y conectada. Y el Plan Moves 2021 destina un fondo específico de 400 millones a la ayuda de compra de coches eléctricos y a instalaciones de puntos de recarga. 

Pero además de las ayudas estatales, el renting puede suponer una opción para que tanto las empresas como los particulares den el paso hacia el coche eléctrico y más en un momento marcado por la incertidumbre. Para Ricard Castells, director de Ventas Renting  Auto, de Sabadell Renting, "el temor al contagio en transportes colectivos y la inestabilidad del nuevo escenario laboral, que parece seguirá apostando por el teletrabajo, ha incrementado el interés de los particulares por el renting". Diagnóstico que corrobora el Fondo Monetario Internacional: “Los servicios ligados al consumo colaborativo en el mercado de coches están reemplazando la inclinación de los conductores por la adquisición en propiedad de los mismos, especialmente en áreas con altas densidades poblacionales”, y que entronca con informaciones como las de The Wall Street Journal que avanzan que la popularidad de la compra de vehículos en grandes ciudades de potencias industrializadas “ha pasado a mejor vida”.

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Agustín García, presidente de la Asociación Española de Renting (AER), incide en que el sector “atraviesa una revolución industrial mundial”, en la que “España debe sacar provecho, a partir de la fuerte implantación de sus energías renovables”. Pero, para ello -explica- “debe encauzar con suma precisión la regulación hacia la movilidad”. A su juicio, 2021 “será crucial”. Y no solo por dotar al patrón de crecimiento español de una normativa adecuada, sino por la coyuntura económica internacional, en estado mutante. “El renting puede contribuir a trasladar la ventaja del coche eléctrico desde las empresas, donde se focaliza el negocio, hacia los particulares”, aduce. 

Fotografía de Charlotte Stowe en Unsplash
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