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Decálogo para optimizar la liquidez de mi negocio

Tue Sep 29 11:31:22 CEST 2020

El control diario de las operaciones bancarias, la claridad en los pagos y los cobros en curso, además de la reducción de los procesos de facturación mejoran la gestión de la tesorería de las empresas

La disminución de la actividad en la gran mayoría de los sectores debido a la pandemia y la lenta recuperación están pasando factura a la caja de las empresas, que cuentan con una menor disponibilidad de dinero para hacer frente a pagos como nóminas, alquileres, proveedores, inversiones... El Banco de España estima que el porcentaje de empresas con necesidades de liquidez, entre el segundo y el cuarto trimestre de este año, aumentará casi 10 puntos porcentuales, hasta el 70%.

Estos meses de paralización “están obligando a las compañías a renegociar condiciones con todos los agentes de la cadena de valor (acreedores, clientes, entidades financieras, etc.) para atender sus necesidades de liquidez”, asegura Nacho Bueno, CEO en FAI Business Advisory y en Byte4games. Esta es una de las cuestiones en las que más incide Bueno y que abordará y ampliará, junto con Sergi Bea, director del Segmento Empresas en Banco Sabadell, en el webinar ¿Cómo gestionar mi circulante/caja?, organizado por HUB Empresa de Banco Sabadell, este martes 15 de septiembre.

Para que esa necesidad de circulante no se convierta en un problema, es esencial optimizar el dinero de la tesorería, “sobre todo en empresas que producen o distribuyen productos y no cobran al contado”, especifica Gloria Batllori, profesora asociada del Departamento de Economía, Finanzas y Contabilidad de la escuela de negocios Esade. Según observa, una posición de caja conservadora solía ser “de un año de cobertura de los pagos, pero en las circunstancias actuales se debería alargar hasta los 18 o los 24 meses”.

Con una serie de ajustes una empresa puede aumentar su liquidez. Estos son los principales:

  1. Mejorar los circuitos operativos de cobros y pagos. Una mejor coordinación de los departamentos comercial, de operaciones y financiero. El objetivo es que las facturas y las obligaciones de cobro y pago vinculadas a proveedores, nóminas, seguros sociales e impuestos estén claras en importes, fechas y entidades para realizar los pagos de forma prevista y automatizada.
  2. Reducir los tiempos de gestión de tesorería. “La tecnología y la digitalización mejoran las previsiones de cobro y pago”, asegura el responsable de FAI Business Advisory. Se pueden utilizar ficheros norma 43 (formato estándar electrónico para el intercambio de movimientos bancarios), conexión automática a banca electrónica y cash pooling (gestión centralizada de la tesorería para grupos de empresas).
  3. Optimizar los instrumentos para sufragar el circulante. “La financiación es fundamental para suplir los déficits de liquidez que pueden paralizar nuestros pagos”, resalta Bueno. Para conocer las necesidades y negociar los recursos precisos (ampliación de límites de anticipo de facturas, descuento comercial, líneas de crédito, ampliación de plazos de vencimientos...) hay que analizar dónde están surgiendo las tensiones en la tesorería.
  4. Sacar el máximo partido a las relaciones bancarias. Se está incrementando el contacto y estrechando relaciones con las entidades financieras. “Cada día los cambios son mayores, más rápidos y numerosos, aumenta la incertidumbre y tener a nuestro lado a las entidades financieras es clave para amortiguar el efecto desfavorable en la liquidez de las empresas”, opina el ponente del webinar, organizado por HUB Empresa de Banco Sabadell.
  5. Controlar diariamente las operaciones bancarias. Es clave conocer los procedimientos en curso y sus vencimientos por cada entidad financiera y en todas sus modalidades: créditos, préstamos, leasings (arrendamiento con opción a compra), rentings (leasing con prestaciones añadidas), confirmings (cesión de pagos a proveedores), tarjetas de crédito, anticipos o descuentos comerciales. Con aplicaciones que facilitan las posiciones de tesorería online se logra una precisión y un ahorro de tiempos de gestión importante.
  6. Potenciar la gestión de cobro de clientes. Es la forma principal de generar caja. La experta de Esade plantea trabajar más de cerca con el cliente y que, si es necesario, incluso adelante pagos. “Es aplicable en el caso de grandes empresas que sí tienen acceso a financiación y quieren apoyar la cadena de suministro local”. Si se forman excedentes de caja, “hay que valorar pagar a proveedores estratégicos para lograr una mayor vinculación y posibles descuentos por pronto pago”, apunta Nacho Bueno.
  7. Reforzar el cumplimiento de la política de créditos a clientes. Hay que vigilar el equilibrio entre la seguridad de cobro que se tiene y el plazo al que se realizará. No obstante, dado que la situación está cambiando continuamente y el nivel de incertidumbre es elevado, Batllori cree que se deben tomar decisiones rápidas a medida que la realidad va cambiando. “Construir diferentes escenarios de tesorería es la herramienta más eficaz”, explica.
  8. Vigilar la gestión de inventarios. El objetivo es evitar tener recursos ociosos de tesorería que retraigan la liquidez. La profesora de Esade cree beneficioso trabajar con un nivel mínimo de existencias, sin entrar en roturas de stock, de manera que haya menos recursos innecesarios utilizados: “Eso es posible si se colabora con clientes para planificar mejor la producción y acercarse a trabajar bajo pedido. Otra opción para que el proveedor sirva el pedido en cuanto sea necesario”.
  9. Controlar el proceso de facturación. Desde la cartera de pedidos, hasta aquellas facturas que puedan redundar en retrasos y aumentar días de cobro. Para ello es necesario el uso de sistemas de comunicación ágiles con los clientes, los proveedores y las entidades financieras que posibiliten un correcto seguimiento y que den soporte en tiempo real.
  10. Invertir en informes. “Hay que realizar un esfuerzo por anticipar la información que afecta al presente y futuro inmediato de cada previsión de cobro y pago, y monitorizar las acciones de cobranza encaminadas a minorar retrasos”, señala Nacho Bueno.
 
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