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Covid-19: preguntas y respuestas de las medidas del Gobierno para empresas y autónomos

02/04/2020

Entre las medidas dictadas, el Estado ha incluido diversas decisiones destinadas a ayudar a las empresas que ven parada, o muy ralentizada, su actividad por las circunstancias

Con la intención de frenar en la medida de lo posible la debacle económica que se avecina con motivo de la crisis causada por la pandemia del coronavirus (COVID-19), el Gobierno ha llevado a cabo medidas que se centran en tres colectivos: el empresariado, los trabajadores por cuenta propia y la ciudadanía. De hecho, en materia de actividad económica se han aprobado dos decretos ley, el 17 de marzo y otro, el pasado 29 de marzo, y ambos incluyen diversas decisiones que afectan a las empresas.

No podemos detener las consecuencias de la pandemia es complicado, pero sí paliarlas para que una vez controlada la curva de contagios y finalizado el estado de alarma, la recuperación sea lo más llevadera y rápida posible. Algo que en estos momentos solo está en manos de las instituciones.

En materia de actividad económica se han aprobado dos decretos ley, el 17 de marzo y otro, el pasado 29 de marzo y ambos incluyen diversas decisiones que afectan a las empresas

Con la intención de frenar en la medida de lo posible la debacle económica que se avecina, las medidas del Gobierno se centran en tres colectivos: el empresariado, los trabajadores por cuenta propia y la ciudadanía. De hecho, en materia de actividad económica se han aprobado dos decretos ley, el 17 de marzo y otro, el pasado 29 de marzo y ambos incluyen diversas decisiones que afectan a las empresas.

¿En qué consiste el ERTE por fuerza mayor?

En un primer momento, el Consejo de Ministros aprobó, el pasado 17 de marzo, medidas pensadas para flexibilizar la posibilidad de acogerse a expedientes reguladores temporales de empleo (ERTE). La intención era evitar la previsible destrucción de empleo como primera respuesta por parte de las empresas que no podían seguir siendo operativas por no estar incluidas en las actividades consideradas esenciales. El decreto 8/2020 dictaminó que podían acogerse a un ERTE por fuerza mayor las empresas que hubieran visto paralizada o seriamente afectada su actividad por la declaración del estado de alarma.

Aquellos empresarios con menos de 50 trabajadores que se acogieran a un ERTE por fuerza mayor vinculado al Covid-19 estarían exonerados del pago de las cuotas a la Seguridad Social de la plantilla. Mientras que en el caso de contar con una plantilla mayor, es decir, de 50 trabajadores o más, la exención sería de un 75% de las cuotas. La novedad en cuanto a la opción de acogerse al ERTE reside en que, anteriormente, para los expedientes no relacionados con la pandemia, el empresario debía hacer frente al 100% de las cotizaciones.

Los empresarios con menos de 50 trabajadores que se acogieran a un ERTE por fuerza mayor vinculado al Covid-19 estarían exonerados del pago de las cuotas a la Seguridad Social

¿Qué empresas pueden acogerse a un ERTE?

Los expedientes temporales pueden aplicarse a todo tipo de empresas, tanto grandes corporaciones como pymes e, incluso, negocios con un único asalariado. Estos expedientes admiten regulaciones temporales horarias, por lo que son también una herramienta válida para empresas que, a pesar de seguir trabajando, han visto disminuida su actividad por los efectos del confinamiento.

En estos casos, el empresario puede decidir una reducción horaria temporal, de modo que sigue haciéndose cargo del porcentaje de la nómina que le corresponde, mientras que el restante corre a cargo del SEPE, el Servicio Público de Empleo Estatal. También cabe la posibilidad de que un expediente incluya trabajadores con reducción de jornada y parte de la plantilla con suspensión total de contrato.

¿Hay que hacer frente al pago de impuestos?

Lo cierto es que las medidas dictadas contemplan la posibilidad de que las pymes aplacen sus deudas tributarias por un periodo de hasta seis meses en el que los tres primeros no devengarán intereses, aunque siguen obligadas a ingresar puntualmente tanto el IVA trimestral como el IRPF. Por lo que respecta a las cuotas a la Seguridad Social, nuevas medidas anuncian que se podrá aplazar el pago de la cotización de abril, con un 0’5% de intereses, y se concederá una moratoria de seis meses para el pago de las cuotas de mayo, junio y julio.

En cuanto a los créditos empresariales, el Estado avalará el 80% del riesgo de los préstamos que soliciten las pequeñas y medianas empresas, con una línea de crédito de 10.000 millones de euros que gestionarán y aprobarán las mismas entidades financieras. Entidades como Banco Sabadell, que siempre han tenido como prioridad máxima ofrecer las mejores soluciones de financiación, han reforzado su labor de acompañamiento a pymes y empresas en estos momentos de incertidumbre.

Las medidas dictadas contemplan la posibilidad de que las pymes aplacen sus deudas tributarias por un periodo de hasta seis meses en el que los tres primeros no devengarán intereses

¿Qué significan los 15 días de permiso retribuido?

El pasado domingo 29 de marzo, ante el constante incremento de afectados por el virus y el riesgo de colapso sanitario, el Consejo de Ministros aprobó decretar nuevas medidas para endurecer el confinamiento. Para lograr que un porcentaje mayor de población se quede en sus casas, el nuevo decreto ley (10/2020) obliga a parar su actividad a un mayor número de empresas.

Tan solo podrán seguir trabajando las que ofrezcan servicios de salud, seguridad, bienestar social y económico, las relativas al funcionamiento de las instituciones del Estado y las Administraciones públicas, las telecomunicaciones y la industria energética. La orden implica en consecuencia el paro casi general de la actividad industrial así como de la construcción, dos sectores que seguían en buena parte en activo.

Los días de permiso retribuido serán días libres que, una vez superado el periodo de emergencia, el empleado deberá recuperar antes de finalizar el año

El decreto dicta, además, que las empresas afectadas por esta nueva orden -que se aprueba por un plazo que va desde el pasado lunes 30 de marzo hasta el próximo jueves 9 de abril, ambos incluidos- garantizarán el pago de los salarios. Así, sus plantillas cobrarán su sueldo íntegro en tanto que esos días contabilizarán como permisos retribuidos recuperables.

Dicho de otro modo, serán días libres que, una vez superado el periodo de emergencia, el empleado deberá recuperar antes de finalizar el año. En rueda de prensa la Ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, puntualizó: “Hablamos de 15 días, pero en realidad son ocho días laborables” al sumarse al periodo de paro de actividad los días habitualmente festivos de Semana Santa.

La ministra anunció también que ya se ha pactado con los sindicatos que cada sector organizará el reintegro de estos días libres

La devolución de estas horas deberá pactarse cumpliendo siempre el artículo 34 del Estatuto de los Trabajadores: respetar los descansos de jornada diarios y semanales y ser compatibles con el derecho a la conciliación. La ministra anunció también que ya se ha pactado con los sindicatos que cada sector organizará el reintegro de estos días libres; el resto de empresas deberán pactarlos en comités internos.

¿Qué pasa si una empresa que se acogió a un ERTE temporal se ve obligada, con el nuevo decreto, a una suspensión total de la actividad?

En ese caso, la nueva medida solo afectaría a la parte de la jornada que se seguía realizando, y serían estas horas, y no el porcentaje reducido del que se haga cargo el SEPE, las que el empleado deberá recuperar.

¿Y cómo queda el escenario para autónomos y pymes?

Ambos decretos contemplan también medidas de soporte a los trabajadores por cuenta propia. Aquellos que puedan demostrar que sus ingresos se han reducido como mínimo un 75% a causa del confinamiento podrán acceder a la ayuda por desempleo. En su caso, el importe medio es de 660 euros mensuales aproximadamente, siempre que estuvieran al corriente de sus pagos a la Seguridad Social y dados de alta en el RETA en el momento en que se decretó el estado de alarma.

Aquellos que puedan demostrar que sus ingresos se han reducido como mínimo un 75% a causa del confinamiento podrán acceder a la ayuda por desempleo

Como las pymes, los autónomos pueden optar por aplazar sus deudas tributarias por un periodo de hasta seis meses en el que los tres primeros no devengarán intereses. En relación a las cuotas de afiliación al RETA, como las empresas, podrán aplazar el pago de abril, con un 0’5% de intereses, y acogerse a una moratoria de seis meses para el pago de las cuotas de mayo, junio y julio. Asimismo, los trabajadores por cuenta propia también son susceptibles de ser beneficiados por la línea de avales anunciada por el Estado; está previsto que estos avales cubran el 80% del riesgo asociado si acuden a una entidad bancaria a solicitar un crédito. Sin embargo, y a pesar de su inactividad, deberán hacer frente a sus cuotas de afiliación al RETA y a los pagos trimestrales del IVA y del IRPF que deberán abonar en abril.

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