Comprar una vivienda como inversión: ¿qué tener en cuenta?
Envíanos sugerencias
Vivienda
3 min de tu tiempo

Comprar una vivienda como inversión: ¿qué tener en cuenta?

07/09/2022

Adquirir una vivienda como inversión requiere del análisis previo de factores como la rentabilidad del alquiler, el presupuesto destinado a la compra o qué hipoteca pedir.

Invertir en la compra de una vivienda con el objetivo de alquilarla para obtener un ingreso mensual o para poder venderla en un futuro y conseguir rentabilidad puede ser una opción atractiva. Pero antes de comprar una vivienda como inversión, hay que tener en cuenta diversos factores como la situación del mercado y la rentabilidad del alquiler, las características del inmueble, el presupuesto y cómo se va a financiar, entre otros.

Claves para invertir en vivienda

Aunque cada caso es diferente, existe una serie de elementos que son fundamentales a la hora de escoger la vivienda adecuada para invertir:

  • Situación del mercado. En momentos de crisis o en coyunturas de inflación elevada como la actual, la vivienda es un activo refugio que contribuye a mantener el poder adquisitivo del propietario.
  • Rentabilidad del alquiler. En el segundo trimestre de 2022, la rentabilidad de comprar una vivienda para ponerla en alquiler se situó en el 7,2%, una décima más que en el mismo periodo del año anterior, según Idealista.
  • Ubicación y características. Es importante realizar un estudio previo de los elementos que influirán en el precio de alquiler o de venta de la vivienda en el futuro, como la zona en la que está localizada, el precio medio del metro cuadrado, el acceso a servicios básicos e infraestructuras, las calidades de construcción del inmueble, su año de edificación o las zonas comunes que posee la finca.
  • Presupuesto. Calcular cuánto destinar a la compra de una vivienda es otro de los factores principales a tener en cuenta antes de tomar esta decisión. Los expertos recomiendan que la cuota mensual que se paga por el inmueble no supere el 30% de los ingresos del propietario. En caso de que este tenga además otras deudas, como otra hipoteca o un préstamo, el porcentaje de endeudamiento no debe superar el 35% de los ingresos.
  • Hipoteca para segunda residencia. Para la compra de un segundo inmueble las entidades bancarias ofrecen capital por, como máximo, entre el 60% y el 70% del valor de tasación o de compraventa. Es decir que, para invertir en una vivienda de 200.000 euros, hay que tener ahorrados entre 60.000 y 80.000 euros. También hay que tener en cuenta que comprar una vivienda conlleva una serie de gastos asociados, por lo que es necesario contar con entre un 10% y un 15% adicional sobre el precio total de compraventa. Asimismo, los plazos de amortización son más reducidos y suelen situarse entre los 20 o los 25 años.

Puede interesarte: descubre con este simulador la cuota y el tipo de hipoteca recomendados según tus necesidades

  • Impuestos. Hay que diferenciar entre si es de obra nueva o de segunda mano:
    • Vivienda de obra nueva. Se debe pagar el impuesto sobre el valor añadido (IVA) que es de un 10%, salvo en Canarias, donde se aplica el impuesto general indirecto canario (IGIC) que es del 6,5%; y el impuesto sobre actos jurídicos documentados (AJD), que oscila entre el 0,5% y el 1,5%, dependiendo de la comunidad autónoma en la que se ubique el inmueble.
    • Vivienda de segunda mano. Hay que abonar el impuesto sobre transmisiones patrimoniales (ITP) que, también en función de la región, varía entre un 6% y un 10%.
       
  • Fiscalidad. Una vivienda se distingue en la declaración de la Renta en relación a si es de uso habitual o no. En caso de ser de uso habitual no hay que pagar más impuestos por ella, pero de no ser así, pueden darse tres situaciones:
    • Segunda residencia. Si la vivienda se dedica a fines recreativos o vacacionales, sin que ello suponga ningún tipo de ingreso, se debe tributar en la base general del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) por imputación de rentas.
    • Alquiler. Si la vivienda se destina al alquiler y, por tanto, supone una fuente de ingresos para el propietario, estos deben incluirse en la declaración de la Renta. En este caso se pueden deducir los gastos a los que hace frente el arrendador como el impuesto sobre bienes inmuebles (IBI) o los gastos de la comunidad.
    • Venta. La venta de una casa también debe quedar reflejada en la declaración de la Renta. Se tributa entre un 19% y un 26%, en función del beneficio que se haya obtenido con la operación y se pueden incluir todos los gastos que haya generado el proceso.

Ventajas de invertir en vivienda

  • Se trata de una inversión con un horizonte temporal amplio y con unas expectativas de rentabilidad elevadas.
  • En el caso de que se dedique al alquiler, una vivienda aporta liquidez estable al propietario.
  • Contribuye a diversificar las inversiones de un ahorrador.
  • Se trata de un activo que protege contra la inflación, dado que en coyunturas de incrementos de precio, es habitual que el mercado inmobiliario también suba.
  • Aumenta el patrimonio del propietario que mantiene su valor a lo largo del tiempo.

En cualquier caso, a la hora de tomar la decisión de invertir en vivienda es clave el asesoramiento profesional de un experto, como el gestor de la entidad bancaria, que guía al comprador y resuelve todas las dudas que puedan surgir a lo largo del proceso.

¿Quieres que un experto te aconseje sin ningún tipo de compromiso? Déjate asesorar por un especialista.

Calcula tu hipoteca
Descubre la cuota, los gastos y cuánto te financiamos.
CALCULAR
Fotografía de Krzysztof Hepner en Unsplash
-Temas relacionados-
up