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Cómo está siendo la recuperación del gasto en consumo

Thu Apr 15 11:59:58 CEST 2021

Los españoles son menos optimistas que los europeos en una mejoría que McKinsey Global Institute sitúa en 2022. El 93% de los hogares gasta menos aún hoy que antes de la pandemia, según la AECOC

La pandemia de la COVID-19 no ha tenido el mismo impacto para todos y hay personas que han podido obtener algo positivo de esta crisis. Un ejemplo de ello es José Gento, quien, desde el estallido de la pandemia, teletrabaja, lo que le ha permitido reducir gastos como el de la gasolina o el desayuno fuera. Además, sale poco y apenas se ha comprado ropa u otros artículos. “¿Para qué?”, se pregunta. “Si no se puede salir ni ir casi a ningún sitio”. Con el dinero que ha ahorrado estos meses ha liquidado con bastante antelación un préstamo personal que había pedido hace tiempo.

En cambio, el caso de Chari González es justo lo contrario. La COVID-19 ha eliminado casi por completo sus ingresos. Esta profesional, de oficio costurera, ha visto reducidos sus ingresos considerablemente, ya que cosía sobre todo para bodas, comuniones y otros eventos que han disminuido. Igual que sus ahorros. “Gasto lo justo, como si fuera una economía de guerra”, lamenta.

Uno y otro representan las dos caras de una misma moneda. Y ambos reflejan cómo está siendo la recuperación del gasto en el consumo de los españoles. Las previsiones apuntan a que este no se reactivará hasta que no desaparezca la emergencia sanitaria.

“Esperamos que la recuperación del consumo sea desigual en España”, dice Jaana Remes, socia de McKinsey Global Institute. Se producirá antes en “aquellos que pudieron trabajar desde su hogar y mantuvieron sus ingresos”, y tardará más en “los trabajadores del sector servicios, especialmente los del turístico”, añade.

Con todo, Remes considera que la recuperación del gasto volverá “a los niveles de producto interior bruto (PIB) pre-COVID-19 en algún momento de 2022”, y eso que “los consumidores españoles son un poco menos optimistas que sus pares en otras partes de Europa”.

Un informe de esta consultora, ‘The consumer demand recovery and lasting effects of COVID-19’, arroja estas conclusiones: las vacunas pondrán fin a la pandemia e impulsarán la recuperación del consumo; la mejoría será más lenta en Europa que en Estados Unidos (EE.UU.), aunque en el primer caso será más equilibrada; y se producirá antes en los niveles de ingresos medios o altos que en los más bajos. Y en función de esta fragmentación también se mueve el gasto y el consumo.

Por ejemplo, en un extremo están Daniel López y su pareja, quienes han comprado una vivienda. Los dos trabajan y han podido acometer un desembolso tan importante en un momento como este. “Nos hubiéramos echado atrás si no tuviéramos trabajo los dos”, cuentan.

Por otro lado está María Alonso. Cerraron la tienda en la que trabajaba y si no encuentra otro empleo pronto, tendrá que dejar el piso compartido en el que vive ahora y volver a casa de sus padres.

El ahorro y la recuperación del consumo

Con todo, el ahorro de las familias españolas ha alcanzado niveles históricos durante la pandemia. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de ahorro de los hogares en España se situó en el 14,8% en el año 2020, 8,5 puntos por encima de la de 2019. Es la más alta de toda la serie histórica, que se inició en 1999. Los españoles han ahorrado en el año de la COVID-19 un total de 108.844 millones de euros. Y han reducido su gasto en consumo un 12%.

Esta elevada tasa de ahorro está detrás de las optimistas previsiones del Banco de España para este año. La entidad asegura que el consumo subirá un 8,8% en 2021, aunque este incremento será inferior en los dos próximos años, un 4,4% y un 1,1% respectivamente.

Durante los primeros meses del año, esa recuperación del gasto se ha empezado a notar tímidamente, a pesar de que aún existen algunas restricciones de movilidad. Un dato: la actividad comercial según el pago con tarjetas en todos los sectores en España creció un 19% en marzo respecto al mes anterior y un 5% en febrero, según Pulso, la herramienta de Banco Sabadell que permite analizar la evolución de la recuperación.

Algunos expertos confían su optimismo sobre el restablecimiento del consumo a ese ahorro acumulado, pero también a la recuperación de la confianza del consumidor y de la demanda deprimida.

Emilio J. González, profesor de Economía en la Universidad Pontificia Comillas ICAI-ICADE, es uno de ellos. Cree que los “indicadores de confianza del consumidor están próximos a tocar suelo”, con lo que se “puede frenar la caída del consumo e, incluso, empezar a remontar ligeramente”. Sin embargo, esto dependerá de “la eficacia de las vacunas, del ritmo de la vacunación y de que se ponga fin a los confinamientos y a los cierres perimetrales para que vuelva la normalidad”, sentencia.

Por su parte, Pedro Rey, profesor del departamento de Economía y Finanzas de ESADE, considera que “la recuperación del consumo será problemática, porque la confianza del consumidor sigue cayendo según van llegando nuevas olas imprevistas de la pandemia”. Rey asegura que los consumidores “han aprendido a vivir en un estado de incertidumbre en el que es preferible restringir el consumo” y que la adaptación “coyuntural” de los hábitos de gasto ha pasado a ser “estructural, y por ello, cada vez más irreversible”.

Existirán, además, diferencias por sectores. En el del turismo, por ejemplo, el docente de ESADE afirma que habrá “un efecto rebrote” en cuanto se pueda viajar de nuevo. No obstante, advierte de que las nuevas condiciones serán “más restrictivas e incómodas”, lo que puede afectar al crecimiento de este sector a largo plazo.

Pero donde aprecia una huella más profunda es en la transformación del comercio minorista, ya que “la pandemia ha supuesto un golpe de gracia del que es muy difícil que se recupere”. La única forma que tiene para competir por un consumidor que ha descubierto la compra online es que le “ofrezca especialización, asesoramiento o servicio posventa de una forma más personal”, sostiene.

No será una tarea fácil. Las compras por internet, lejos de estabilizarse, siguen creciendo. El porcentaje de consumidores que ha utilizado el canal online para la compra de productos de gran consumo ha pasado del 40% al inicio de la crisis sanitaria al 70%, según los datos de la plataforma de la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (AECOC). Además, el 80% de los consumidores asegura que seguirá comprando por internet una vez pase la pandemia. Solo el 8% afirma que abandonará este canal.

A unos y a otros habrá que convencerlos para que vuelvan a consumir. Porque, como recuerda José María Bonmatí, director general de la AECOC, “aún hoy, el 93% de los hogares gasta menos que antes de la pandemia”.

El mantenimiento de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), las ayudas directas del Gobierno y el Fondo de Recuperación Europeo son otros factores que Bonmatí enumera como imprescindibles para elevar las compras de los españoles. La confianza que ha generado el proceso de vacunación es una luz que se ve al final del túnel. Por él debe llegar la ansiada vuelta a la normalidad, y con ella el empujón definitivo a la reactivación de la economía.

Más tiempo en el hogar y más horas de televisión

El consumo en los tiempos del coronavirus ha encontrado terreno abonado en algunos ámbitos en los que ha crecido sin mayores problemas. Y lo ha hecho como consecuencia directa del impacto que la pandemia ha tenido en la vida de las personas.

Así, los confinamientos y las diversas restricciones a la movilidad han provocado que los ciudadanos pasen más tiempo en el hogar, lo que se ha traducido en un aumento del consumo en horas de televisión en 2020: un 16% más que en 2019. Son cuatro horas y 35 minutos de media sentados delante del televisor, según datos de la consultora Barlovento Comunicación.

Por otro lado, la incertidumbre económica y laboral, el miedo al contagio y el desgaste emocional están detrás del crecimiento del 4,8% en el consumo de pastillas para la ansiedad, la depresión o la conciliación del sueño. Es más del doble que en 2019, el 2%, según el Consejo General de Colegios Farmacéuticos.

Fotografía de Mikhail Nilov en Pexels
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