Cómo crear una sociedad limitada unipersonal
Envíanos sugerencias
Pequeña empresa
4 min de tu tiempo

Cómo crear una sociedad limitada unipersonal

Fri Jul 29 08:12:40 CEST 2022

Una sociedad limitada unipersonal otorga libertad total al único socio en la toma de decisiones

Antes de emprender hay que analizar la forma jurídica con la que se desea operar, teniendo en cuenta las expectativas marcadas en el plan de negocio. Una de las primeras decisiones es elegir entre ser autónomo o poner en marcha una sociedad. Entre las opciones que hay, una de ellas es la sociedad limitada unipersonal (SLU), que ofrece algunas ventajas, como una mayor independencia en la toma de decisiones, un trámite de constitución más sencillo y unos costes de gestión bajos. A cambio, el nivel de responsabilidad recae por completo en la persona que la constituye.

Principales características de una SLU

La sociedad limitada (SL) es la forma jurídica más extendida ya que es la que mayor seguridad jurídica ofrece, dado que la responsabilidad de sus socios se limita al capital aportado, es decir, no tienen que responder llegado el caso con su patrimonio personal. Existen varios tipos de sociedades limitadas, entre ellas la SLU, en la que una única persona, física o jurídica, posee todas las participaciones de una empresa. Sus principales ventajas son:

  • La responsabilidad de los socios. Se limita al capital aportado.
  • El proceso de creación. Más sencillo y económico que en el caso de otras sociedades.
  • El capital mínimo. Se necesitan 3.000,06 euros para su constitución. 
  • Los beneficios fiscales. Los salarios de los socios pueden ser desgravados y tributa por el impuesto sobre sociedades, lo que quiere decir que no se paga más por tener mayores beneficios.
  • Independencia y autonomía en la toma de decisiones operativas y de gestión. Esto se debe a que hay un único responsable del negocio.
  • Los trámites de constitución y de formalización. Son más ágiles que en el resto de tipos de SL.
  • Costes de gestión más bajos.

Puede interesarte: Cómo crear una sociedad limitada desde cero

¿Por qué crear una SLU?

Muchos emprendedores que deciden iniciar un proyecto de negocio se plantean entre darse de alta como autónomos o crear una SLU. Antes de tomar una decisión, hay que tener en cuenta distintos elementos:

  • Capital necesario. Si se tiene claro que con los recursos financieros propios se podrá desarrollar la actividad, conviene apostar por una SLU. En el caso de querer actuar como persona física y estar abierto a una mayor flexibilidad a la hora de solicitar financiación externa, será más oportuno actuar como autónomo.
  • Responsabilidad. Los autónomos tienen una responsabilidad ilimitada, lo que significa que responden con todo su patrimonio en caso de deudas. En un SLU, el socio tiene una responsabilidad limitada y, en el peor de los casos, solo perdería su patrimonio societario.
  • Tributación. Una SLU tributa por el impuesto sobre sociedades, que, en la actualidad, soporta un tipo fijo del 25%. Un autónomo, en cambio, lo hace por el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF), que tiene un carácter progresivo, y que se mueve en una horquilla de entre el 19% y el 47%.
  • Contabilidad. Es, en principio, más sencillo para un autónomo llevar al día su desempeño contable. En una SLU, en cambio, es obligatorio tener actualizado el Libro Diario, con el registro de las operaciones de la empresa, y el Libro de Cuentas Anuales, que desgrana todos los movimientos contables de la compañía.

Puede interesarte: Cuándo pasar de autónomo a sociedad limitada

Pasos para crear una SLU

  1. Solicitar y registrar el nombre de la SLU en el Registro Mercantil. Puede hacerse a través de la página web de este organismo, indicando el nombre completo del socio fundador y cinco posibles nombres de la entidad según orden de preferencia. El Registro Mercantil reserva el nombre durante seis meses.
  2. Aportar el capital social. Bien a través de aportaciones dinerarias (abriendo una cuenta bancaria a nombre de la sociedad e ingresando el dinero) o por medio de aportaciones no dinerarias.
  3. Realizar la escritura pública de la constitución de la sociedad ante notario. En esta se incluyen los estatutos que regirán la sociedad. El notario posteriormente eleva a público estos documentos.
  4. Solicitar el código de identificación fiscal (CIF) provisional y liquidar el impuesto sobre transmisiones patrimoniales (ITP).
  5. Registrar formalmente la sociedad en el Registro Mercantil.
  6. Solicitar en la Agencia Tributaria el CIF definitivo y el alta censal de la sociedad a través del modelo 036. También hay que presentar la declaración del impuesto sobre el valor añadido (IVA) para determinar el comienzo de la actividad.
  7. Inscribir en la Seguridad Social a la empresa junto al administrador.

En cualquier caso, antes de constituir una SLU o cualquier otro tipo de sociedad es clave contar con el asesoramiento que proporciona el gestor de la entidad bancaria, que ayudará a escoger la fórmula que mejor se adapte a cada negocio.

¿Quieres que un experto te aconseje sin ningún tipo de compromiso sobre qué le conviene más a tu empresa? Déjate asesorar por un especialista.

¿Quieres saber cómo seguir creciendo?
Somos el banco que tu empresa necesita
Descubre por qué
-Temas relacionados-
up