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Áticos, la nueva tendencia en la era pos-COVID-19

30/11/2020

Se trata de uno de los productos inmobiliarios más codiciados por su exclusividad y por la intimidad que ofrecen

En los últimos meses, la demanda de los áticos ha aumentado. Son las viviendas más deseadas de los edificios y las que primero se suelen vender, un gran reclamo para futuros propietarios e inversores.

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Vivir en un ático no solo ofrece mejores vistas, también una mayor privacidad. En muchas ocasiones, estos inmuebles cuentan asimismo con una terraza, un espacio exterior cada vez más buscado tanto en las grandes ciudades como en las localidades más pequeñas, sobre todo tras las restricciones declaradas a raíz de la pandemia de la COVID-19. 

El cambio del concepto de hogar

En el Podcast de Banco Sabadell, Anna Gener, CEO de Savills Aguirre Barcelona, reconoce que la pandemia ha provocado cambios en el comportamiento humano, con un impacto importante en todos los activos inmobiliarios. “Estamos trabajando de manera diferente, nos estamos divirtiendo de manera diferente, estamos comprando de manera diferente (…) Para los actores inmobiliarios es un reto de los más grandes que hemos tenido que afrontar”, señala.

 

De acuerdo con los datos de Idealista, el 7,9% de los pisos en España son interiores. En algunas ciudades, como Madrid, este porcentaje aumenta hasta el 20%. Esto implica que durante los meses de restricciones más duras debido a la COVID-19, los vecinos de uno de cada cinco hogares de la capital no tuvieron vistas a la calle desde sus viviendas.  

“Con el confinamiento, muchos españoles comenzaron a buscar viviendas con más espacio, terrazas y luminosidad, y los áticos son una de las tipologías de vivienda que cumplen con estos requisitos”, sostienen desde Idealista. Y es que la crisis derivada de la pandemia ha transformado el concepto de hogar. Los compradores ya no buscan un lugar de paso en el que solo están unas pocas horas al día, sino espacios en los que disfrutar de tiempos de ocio y descanso de calidad y, en muchos casos, como explica Gener, compatibles con el teletrabajo e incluso con espacios de coworking

Al permanecer más tiempo en casa, una de las características más demandadas de las viviendas es la luminosidad. Disponer de luz natural ayuda a alcanzar el confort lumínico y resulta fundamental para regular los ritmos circadianos, es decir, aquellos que ayudan a dormir por la noche y a estar bien despiertos durante el día. La luminosidad es, junto con el precio y la superficie, uno de los factores que determinan la elección de una casa y que suele inclinar la balanza en favor de los áticos. 

El mapa del mercado de los áticos en España

Los áticos son un producto exclusivo: adquirir uno en una capital de provincia es, de media, un 27,1% más caro que comprar un piso en plantas intermedias, según datos de un informe de Idealista. La principal causa de esta diferencia de precios es la escasa oferta (apenas un 7,7% de los pisos anunciados en el portal inmobiliario son áticos), pero también una serie de características que los hacen más atractivos para los compradores de diferentes perfiles, ya sean familias, parejas o personas solteras.

Optar por este tipo de viviendas es más costoso en todas las capitales de provincia españolas sin excepción, aunque hay disparidades. Es el caso de Jaén, donde los áticos tienen una menor diferencia de precio respecto a los pisos en plantas intermedias, o Palma de Mallorca, la ciudad con mayor disponibilidad de áticos de España en relación con el resto de viviendas.

Más intimidad y espacio exterior

“Aquellos compradores que optan por un ático suelen buscar la exclusividad que otorgan estos inmuebles, así como mayor intimidad y un extra de independencia al no contar con vecinos en la planta superior”, explican los expertos de Idealista. Aunque, en algunos casos, las terrazas o las azoteas próximas a los áticos son comunitarias.

Vivir en el último piso de un edificio supone también disfrutar de un ambiente más tranquilo y con menos ruido, al estar más alejado del tráfico de la calle. Esto es algo que mejora notablemente la calidad de vida en las grandes ciudades, donde la exposición constante a la contaminación acústica puede generar malestar e incluso problemas de salud.

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Otra ventaja importante ya mencionada de este tipo de viviendas es la posibilidad de contar con espacios exteriores, como terrazas y azoteas privadas que permiten realizar actividades al aire libre.

A tener en cuenta: eficiencia energética y mantenimiento

Vivir en un ático es tentador, pero a la hora de contemplar la compra de una vivienda de estas características es importante considerar algunos aspectos menos ventajosos. Por ejemplo, el confort térmico: al estar directamente bajo el tejado del edificio, la variación de temperaturas es más extrema. Es necesario asegurarse de que el inmueble cuenta con un buen aislamiento para evitar pasar demasiado calor o frío y no derrochar en recursos de climatización.

Al vivir en un ático es importante tener previstas distintas tareas de mantenimiento relacionadas con su ubicación en la última planta. El viento, la lluvia y el sol pueden desgastar las cubiertas y las superficies de las terrazas. Además, pueden generar goteras, filtraciones y humedades con más recurrencia.

Fotografía de R ARCHITECTURE en Unsplash
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