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7 Consejos para el traslado a una nueva ciudad

Cuando una familia decide trasladarse a vivir a otra ciudad, -por cuestiones profesionales o personales-, puede encontrarse con una serie de dificultades que conviertan la mudanza en una experiencia costosa y estresante. ¿Cómo evitarlo? No hay fórmulas mágicas -los imprevistos son incontrolables-, pero sí pautas para realizar la transición de forma sencilla y enriquecedora. 

No hay mudanza exitosa sin organizar un plan elaborado, en el que se marquen los plazos de tiempo para simplificar el proceso y mantener una actitud positiva ante el cambio. Te contamos cuáles son las claves para planificar correctamente un traslado (si otros lo han conseguido, tú también podrás).

1. Descubre tu nueva ciudad con antelación

 

 

Sería necesario plantearse la posibilidad de viajar a la nueva ciudad de destino con suficiente antelación para conocer los distintos barrios, sus equipamientos, la tipología de sus habitantes, el ambiente que se respira en el vecindario, las zonas verdes... Esto nos ayudará a reducir el margen de error en la elección de la futura vivienda.

Ya sabes cómo son los distintos distritos, ¿pero qué tal están comunicados? ¿Hay una ruta cómoda y accesible de transporte público para ir al centro? ¿Y qué tal conectada está la zona con tu centro de trabajo?

Para que el proceso de adaptación sea adecuado, procura buscar un barrio similar al que vives en la actualidad, que tenga servicios a tu alcance como centros de salud, mercados, tiendas, bares y restaurantes, centros polideportivos… Y, sobre todo, valora el presupuesto del que dispones.

2. Recurre a profesionales del sector

En cualquier caso, disponer de un familiar, conocido de confianza o profesional en el sector inmobiliario y de inversiones, que pueda realizar una primera criba de las diferentes opciones, puede resultar clave y te permitirá elegir correctamente entre un número más reducido de viviendas.

El conocimiento del mercado local, la eficiencia en la planificación y la experiencia de un equipo especializado son grandes aliados para encontrar la localización ideal, esa que mejor se adapte a las necesidades esenciales de la familia. 

3. Prepara el camino a tus hijos

El hecho de trasladarse junto a la familia, especialmente con hijos en edad escolar, es un factor de especial peso. Hay que preparar a los más pequeños para evitar que se convierta en una situación demasiado compleja o traumática. Podemos valorar la posibilidad de hablar con los responsables académicos del colegio originario, para recibir los consejos más adecuados, sobre cualquier asunto relacionado con el traslado escolar. Nos guiarán para que los más pequeños no sufran más de lo necesario con el cambio de ciudad.

4. Planifica, planifica y vuelve a planificar

 

 

En cuanto a la mudanza propiamente dicha, tendrás que planificar a conciencia el envío y empaquetado de todos los muebles y enseres. Para escoger la empresa de transportes más adecuada, sería recomendable pedir tres presupuestos distintos, de forma que se pueda valorar objetiva e individualmente cada una de sus especializaciones, garantías, tiempo, posibilidad de almacenamiento en destino, etc. Exige un contrato de mudanza por escrito y pide suscribir un seguro de responsabilidad civil, para quedar cubierto en caso de que suceda cualquier tipo de incidente.

Puedes utilizar aplicaciones especializadas como MoveMatch, que te ayudará a hacer listados de tus pertenencias para calcular el volumen que ocupan, o Pro Moving Planner, una herramienta digital que te permitirá planificar fácilmente las distintas etapas de una mudanza.

Además, preparar los paquetes con suficiente tiempo evitará situaciones de estrés innecesario. Para facilitar el desempaque, etiqueta cada una de las cajas con su contenido -no sabes cuánto tiempo ahorrarás con este gesto-. Resulta indispensable realizar una evaluación sincera de lo disponible, para llevarse únicamente lo esencial, incluso si se trata de un traslado temporal o casi definitivo.

5. Resuelve los trámites administrativos

En cuanto tengas el proceso de la mudanza encaminado, deberás dedicar un tiempo a los trámites que tienen que ver con las distintas administraciones. En algún caso, los podrás resolver antes de trasladarte, aunque otros los podrás solucionar cuando ya estés instalado en tu nueva ciudad:

  • Certificado de empadronamiento. Se trata de una gestión importante que tendrás que solventar si cambias de ciudad y/o domicilio. Acércate al ayuntamiento de destino y solicita el nuevo certificado de empadronamiento. Pide varias copias que podrás utilizar para otros trámites con las administraciones.
  • DNI o pasaporte. Renovar tu Documento Nacional de Identidad por cambio de domicilio es un trámite gratuito y aunque no es obligatorio, te facilitará la realización de otras gestiones. Puedes pedir cita para la renovación por internet y tendrás que llevar el certificado de empadronamiento obtenido previamente.
  • Carné de conducir. Si vas a cambiar de ciudad y tienes carné de conducir, sería necesario avisar a la Dirección General de Tráfico. Presenta el DNI con tu nueva dirección y el certificado de empadronamiento para llevarlo a cabo adecuadamente. Es un trámite gratuito.
  • Tarjeta de la Seguridad Social. Puedes actualizar tus datos en una de las oficinas de la Seguridad Social o a través de internet. No demores este trámite porque será necesario para solicitar el traslado a un nuevo centro de salud y recibir notificaciones. En el caso de que seas autónomo y la mudanza implique un cambio de domicilio fiscal, tendrás que notificarlo a Hacienda.
  • Solicita la tarjeta sanitaria y el cambio de médico. En muchas ocasiones, el cambio de ciudad implica también ir a otra comunidad autónoma. Si prevés que la estancia va a ser para un tiempo de larga duración, es preferible que cambies de médico. Infórmate de cuál será tu centro de salud y realiza la petición del nuevo médico de cabecera. Mientras te organizas, puedes asistir libremente a Urgencias, en caso de necesitarlo, presentando tu tarjeta sanitaria.

6. Habla con tu nueva empresa

El traslado a otro país suele ser más complicado que el desplazamiento de una ciudad a otra dentro del mismo territorio. Cuestiones como el idioma, las diferencias culturales, el sistema sanitario, legal o bancario pueden ralentizar el proceso. En la mayoría de los casos, este tipo de traslados responden a cuestiones profesionales, por lo que pedir ayuda a la empresa de destino ayudará a que la mudanza sea más llevadera.

 

 

7. Controla tus cuentas bancarias

En el caso de las personas procedentes de otros países, llegado el momento, será imprescindible abrir cuentas bancarias que sean operativas también en España. Aunque la transferencia monetaria entre países se ha convertido en un trámite cómodo y sencillo de gestionar, no está de más revisar las alternativas que hay.

No hay mudanza sin estrés. Hay que asumirlo. Pero sí podemos prepararnos para sobrellevarlo mejor con una planificación adecuada y una buena dosis de paciencia y optimismo por la nueva vida que comenzamos.

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Fotografías de Marco Lopes, Ged Lawson y Seemi Samuel en Unsplash
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